James Maddison se despide de Solomon mientras Tottenham se redefine
El vestuario de Tottenham Hotspur sigue cambiando de rostro y de jerarquías. Entre llegadas de peso, salidas inevitables y una pretemporada impecable en resultados, James Maddison se ha visto obligado a decir adiós a otro compañero: esta vez, Manor Solomon.
El proyecto de Roberto De Zerbi no admite medias tintas. Desde que aterrizó en el banquillo ha metido la mano a fondo en la plantilla: han llegado Sandro Tonali, Mateus Fernandes, Jan Paul van Hecke, Marcos Senesi y Andy Robertson. Fichajes que hablan de ambición, pero también de una consecuencia lógica: el grupo se ha quedado sobredimensionado para un equipo sin competición europea.
En ese contexto, las despedidas se han vuelto rutina en el norte de Londres. Will Lankshear, Luka Vuskovic y Radu Dragusin ya han hecho las maletas. Ahora le toca a Solomon.
Solomon, adiós a Londres y salto a West Ham
Manor Solomon se marcha de forma definitiva a West Ham United, gigante de Championship, tres años después de su llegada a los Spurs. Su etapa en el club parece menor si se mira el dato frío: solo seis partidos oficiales con el primer equipo. Pero su huella en el vestuario ha sido mucho más profunda.
La prueba llegó en redes sociales. James Maddison, referencia del equipo y una de las voces más respetadas del grupo, le dedicó un mensaje en sus historias de Instagram el 10 de agosto: le deseó suerte, le calificó como “uno de los tipos más agradables” que ha conocido y destacó que es “un jugadorazo”. Palabras que explican por qué, pese a su escaso protagonismo con la camiseta del Tottenham, el cariño hacia el internacional israelí ha sido inmediato.
Su mejor versión desde que aterrizó en el fútbol inglés no se vio en el Tottenham Hotspur Stadium, sino en Elland Road. Cedido en Leeds United durante la temporada 2024-25, Solomon firmó 10 goles y 13 asistencias en 41 encuentros. Números de jugador importante, de futbolista capaz de decidir partidos en una categoría tan exigente como la Championship.
Ahora regresa a esa misma división, pero con otra camiseta y otro reto: convertirse en pieza clave de un West Ham que no se resigna a ser un mero aspirante. El escenario le favorece, la categoría la conoce, el foco estará sobre él.
Un Tottenham invicto, pero con ausencias de peso
Mientras tanto, el Tottenham de De Zerbi vive una pretemporada sin derrotas. Resultados que alimentan la ilusión, aunque en el club nadie se engaña: la verdad llegará el sábado 22 de agosto, cuando se estrene la Premier League ante Brentford.
El problema no está en la confianza, sino en la enfermería. Dejan Kulusevski, Xavi Simons y Mohammed Kudus siguen lesionados. Son tres nombres que explican buena parte del talento ofensivo del equipo. Y a esa lista se suma la gran incógnita: Maddison.
El mediapunta volvió a pisar el césped en el tramo final de la campaña 2025-26, pero ha desaparecido de la gira de pretemporada. De Zerbi ha sido claro: pequeño contratiempo físico y nada de riesgos. Con 29 años y un historial de molestias, el club prefiere perderle un par de semanas antes que varios meses.
La necesidad de creatividad es evidente. Sin embargo, el nuevo Tottenham no se sostiene solo en el genio de Maddison. Tonali y Fernandes han mostrado colmillo y llegada desde la segunda línea. Tienen gol, personalidad y una agresividad competitiva que encaja con la idea del técnico italiano.
El plan es sobrevivir sin su principal cerebro creativo, pero recuperarlo cuanto antes. Porque una cosa es resistir sin Maddison en agosto y otra muy distinta pelear por objetivos mayores sin “uno de los jugadores más influyentes de la Premier League” durante el grueso del curso.
Un vestuario en transición y un pulso por el futuro
Cada salida deja un mensaje. La de Solomon, más allá del plano deportivo, refleja el cambio de etapa en el norte de Londres. Un vestuario más corto, más competitivo, con jerarquías redefinidas y un entrenador que no tiembla a la hora de tomar decisiones.
Maddison lo vive en primera línea: se despide de amigos, ve llegar competencia de máximo nivel y, al mismo tiempo, sabe que el equipo le necesita sano y en plenitud. La temporada se abre ante Brentford con un Tottenham invicto, sí, pero todavía incompleto.
La pregunta no es solo cuándo volverá Maddison. La verdadera cuestión es qué tipo de Tottenham encontrará cuando regrese al once: uno que haya aprendido a vivir sin él… o uno que le espere como pieza final para dar el salto definitivo.






