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Jean Butez: la inesperada convocatoria de Zidane

A los 31 años y tres meses, cuando muchos ya miran de reojo al final del camino internacional, Jean Butez acaba de abrir la puerta que siempre pareció cerrada: la de la selección francesa. El guardameta de Como ha recibido su primera convocatoria con Les Bleus, una llamada tardía, sí, pero histórica.

El origen está en la baja de Robin Risser. El portero de RC Lens tuvo que abandonar la concentración tras presentar problemas físicos, decisión tomada después de las consultas entre los cuerpos médicos. Zinedine Zidane necesitaba una solución rápida. Y el teléfono de Butez sonó.

No es una simple anécdota estadística. Butez se convierte en el jugador de más edad en debutar con la selección francesa desde 1976, cuando Gérard Farison se estrenó también ya treintañero. Casi medio siglo después, otro veterano rompe el molde.

Un mensaje al aterrizar

La escena parece de película. Butez regresaba de un partido fuera de casa con Como, sentado junto a su compañero Lucas Da Cunha. El avión aterriza. Llega la cobertura. Y llega el mensaje.

“Volvíamos de un partido fuera con Lucas, en particular. El mensaje al aterrizar fue bonito”, contó el portero tras llegar a la sede de la selección en el CNF Clairefontaine. Entre la sorpresa y la incredulidad, le informan de que entra en la lista de Zidane.

En cuestión de segundos pasa de la rutina de club a un dato para la historia: “Vi esa estadística, está bastante bien que sea yo quien rompa ese récord. Pero nunca eres demasiado mayor para tu primera convocatoria. Obviamente, no me lo esperaba”.

No hubo euforia desmedida. Antes, un gesto hacia el compañero caído. Butez mostró su empatía con Risser, consciente de que su sueño llega por la lesión de otro guardameta. Pero también dejó claro que piensa aprovechar cada minuto de esta oportunidad.

Del triplete con Royal Antwerp al sueño bleu

El camino de Butez no ha sido el del talento precoz que se instala en la élite a los 20 años. Formado y curtido en Lille, Mouscron y Royal Antwerp, el francés ha ido levantando su carrera a base de constancia.

Su nombre empezó a sonar con fuerza en 2023, cuando fue pieza clave en el histórico triplete doméstico de Royal Antwerp. Aquella temporada firmó 27 porterías a cero, un registro que lo colocó entre los guardametas más fiables del continente. Desde entonces, su reputación ha crecido en silencio, lejos de los grandes focos… hasta hoy.

Ya instalado en Como, su rendimiento ha mantenido una línea sólida. No es el portero que acapara portadas cada fin de semana, pero sí el que convence a entrenadores y analistas. Y ahora también al seleccionador de Francia.

Primer día a las órdenes de Barthez

Su estreno con Les Bleus llegó rápido. Nada más aterrizar en Clairefontaine, Butez completó su primera sesión de entrenamiento con el grupo, bajo la mirada de Fabien Barthez, recién nombrado entrenador de porteros.

Trabajar con una leyenda del arco francés y compartir vestuario con la élite europea no pasó desapercibido para él. “Ahora estoy aquí para reemplazarle y descubrir un poco este mundo, este grupo. Y soy el más feliz”, confesó, todavía con esa mezcla de sorpresa y plenitud en la voz.

A sus 31 años, Butez aporta algo que no se entrena: experiencia. Ha vivido títulos, presión, noches grandes y errores que curten. No llega como promesa, llega como profesional hecho y derecho para dar profundidad a una posición clave.

Un calendario sin respiro

El contexto no admite periodo de adaptación. Francia encara una exigente UEFA Nations League con cuatro partidos en apenas once días. Un calendario comprimido que obliga a Zidane a exprimir cada pieza del plantel.

Les Bleus se medirán a Turquía, Italia y afrontarán un doble duelo contra Bélgica. Un bloque de encuentros que puede marcar el tono del nuevo ciclo de la selección y en el que cada detalle cuenta, incluido el nivel de los guardametas suplentes.

Ahí entra Butez. Su rol, al menos de inicio, será el de dar competencia interna y seguridad al cuerpo técnico: una garantía si surge cualquier contratiempo y un estímulo para el resto de porteros. No es el protagonista del cartel, pero sí una pieza que puede resultar decisiva en un calendario tan cargado.

La historia, por ahora, ya tiene su giro inesperado: un portero de Como, veterano debutante, llamado por Zidane para defender el arco de una de las selecciones más poderosas del mundo. La pregunta ahora es sencilla y apasionante: ¿será esta llamada un premio puntual o el inicio tardío de una carrera internacional que nadie había previsto?