Logotipo completo Alargue Final

Jeff Bezos y su interés en Liverpool: conversaciones para inversión

El tablero de poder en el fútbol europeo vuelve a moverse. Esta vez, con uno de los nombres más pesados de la economía mundial en el centro del escenario: Jeff Bezos.

Según información desvelada por Sky News, el fundador de Amazon ha mantenido conversaciones para sumarse a un consorcio inversor que estudia la compra de una participación minoritaria en Liverpool. No sería el líder del grupo, pero su mera presencia cambiaría de golpe la dimensión financiera del proyecto.

Al frente del consorcio está Amit Bhatia, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal. Su nombre ya no es ajeno a los despachos del fútbol inglés, pero el movimiento de esta semana marca un punto de inflexión. El martes, Fenway Sports Group (FSG), propietario de Liverpool, confirmó oficialmente que el grupo encabezado por Bhatia se ha acercado para explorar una inversión en el club de Anfield.

Un portavoz de FSG lo dejó claro en un comunicado escueto pero significativo: «Un consorcio de inversión liderado, gestionado y representado por Amit Bhatia ha expresado su interés en realizar una inversión minoritaria estratégica en Liverpool Football Club». Nada de venta total. Nada de ruptura con el modelo actual. Pero sí una puerta abierta a capital fresco de altísimo nivel.

Bhatia se despide de QPR y apunta más alto

El interés de Bhatia no llega en un vacío. El mismo día en que se conoció su acercamiento a Liverpool, el empresario de 46 años puso fin a una etapa de 18 años en Queens Park Rangers. Abandonó el consejo de administración del club y transfirió su participación al propietario mayoritario, Ruben Gnanalingam.

No es una casualidad de calendario. Bhatia cierra un ciclo en la Championship y se posiciona para entrar en la élite absoluta, en un club que pelea año tras año por títulos y que se ha consolidado como una de las marcas deportivas más potentes del planeta.

En ese contexto aparece Bezos, cuyo patrimonio se estima en 192.000 millones de libras según Forbes. El estadounidense ya ha tanteado antes el deporte profesional: estudió ofertas para adquirir franquicias de la NFL como Seattle Seahawks y Washington Commanders, aunque finalmente decidió no seguir adelante en ninguno de esos casos. Esta vez, el escenario es distinto: no se trata de controlar una franquicia, sino de integrarse en un consorcio que tomaría una posición minoritaria en un gigante histórico del fútbol europeo.

El modelo FSG: vender una parte, reforzar el todo

FSG no es nuevo en este tipo de operaciones. En 2023 ya vendió una participación minoritaria a la firma de inversión Dynasty, una operación que permitió inyectar recursos manteniendo el control deportivo y estratégico en Boston. Cualquier acuerdo con el grupo de Bhatia seguiría una línea similar: entrada de capital, sí; cambio de mando, no.

El grupo estadounidense, también propietario de Boston Red Sox y Pittsburgh Penguins, adquirió Liverpool en 2010 por 300 millones de libras. Hoy, Forbes valora al club en 4.600 millones. La revalorización es brutal y explica por qué FSG prefiere ajustar su estructura accionarial antes que desprenderse de un activo que se ha convertido en pieza central de su imperio deportivo.

Para Liverpool, una nueva inyección de capital minoritario podría significar más músculo para competir en fichajes, infraestructuras y expansión global de la marca, sin alterar de raíz el modelo de gestión que ha llevado al club a la cima en la última década.

Un futuro con Bezos en el palco de Anfield

La posible entrada de Jeff Bezos en el accionariado, aunque sea a través de un consorcio y con una posición minoritaria, colocaría a Liverpool en una liga económica aún más exclusiva. No solo por el dinero, sino por la red de influencia y el peso simbólico de sumar a uno de los hombres más ricos del planeta al ecosistema del club.

Las conversaciones están en fase exploratoria y no hay acuerdo cerrado. Pero el movimiento ya ha enviado un mensaje claro al mercado: Liverpool sigue siendo un imán para el gran capital global, y FSG está dispuesto a escuchar propuestas que refuercen el proyecto sin soltar el timón.

La pregunta, ahora, no es solo cuánto vale Liverpool, sino hasta dónde puede llegar si en su palco aparece, algún día, Jeff Bezos mirando al césped de Anfield.