Juventus busca fichar a Retegui pero su salario en Arabia complica la operación
Juventus ha activado a última hora un viejo expediente: Mateo Retegui. Según informa Tuttosport, el delantero se ha convertido en uno de los objetivos finales del club turinés, mientras Luciano Spalletti insiste en incorporar un ‘9’ más antes del cierre del mercado.
El contexto es claro y exigente. Han llegado este verano Randal Kolo Muani y Jeff Ekhator, pero la delantera también ha sufrido dos golpes importantes: la marcha de Dusan Vlahovic sin dejar traspaso y la cesión de Lois Openda. La reconstrucción ofensiva está a medias y el margen de maniobra se estrecha.
Spalletti aprieta por un ‘9’ que ya conoce
Retegui no aparece de la nada. Juventus ya lo había seguido en anteriores ventanas y su nombre vuelve a ganar peso en Turín. Spalletti lo conoce bien de su etapa al frente de la selección italiana y aprecia dos virtudes clave: su capacidad de trabajo sin balón y su instinto rápido dentro del área.
No es el único en el club que lo ve con buenos ojos. El movimiento cuenta también con el respaldo del director deportivo Marco Ottolini, el hombre que llevó a Retegui a la Serie A en 2023, cuando lo fichó para Genoa procedente de Argentina. Ese pasado común facilita los contactos y refuerza la confianza en el perfil del delantero.
En la lista de alternativas también figuran Joshua Zirkzee y Alexander Sorloth, pero el italiano ha ganado protagonismo en los despachos juventinos en las últimas horas.
Un salario descomunal, el gran muro
La idea de Juventus es clara: si Retegui muestra voluntad de volver al fútbol italiano, el club intentaría un préstamo inicial. Ese formato reduciría el riesgo deportivo y económico en una operación que, sobre el papel, encaja con las necesidades del equipo.
El problema es el sueldo. Retegui cobra unos 20 millones de euros netos por temporada en Al-Qadsiah, una cifra desorbitada para los estándares de la Serie A actual. El delantero firmó hasta 2028 tras un traspaso de 65 millones de euros desde Atalanta, y ese contrato blindado convierte cualquier negociación en una carrera cuesta arriba.
Convencer al jugador no se percibe como el gran obstáculo. El verdadero nudo está en Arabia: sin una importante ayuda de Al-Qadsiah para asumir una parte muy significativa de ese salario, la operación se queda prácticamente en el terreno de la quimera.
Mientras tanto, Retegui sigue compitiendo. Disputó 73 minutos en la victoria de Al-Qadsiah por 3-1 ante Al-Shabab en la primera jornada de la Saudi Pro League, un recordatorio de que llega en ritmo y con minutos en las piernas.
El reloj aprieta y David es la llave
Hay otra condición innegociable antes de cualquier movimiento: Juventus debe colocar a Jonathan David. El club necesita vender al canadiense antes de autorizar nuevas incorporaciones ofensivas. Sin esa salida, no hay hueco ni financiero ni deportivo para otro delantero de alto perfil.
El tiempo corre. La dirección deportiva trabaja a contrarreloj para cerrar la venta de David y completar una remodelación del ataque que aún se siente incompleta. Spalletti, por su parte, no se mueve de su postura: quiere otro ‘9’ contrastado que garantice profundidad de plantilla y competencia real en un calendario cargado de partidos.
Retegui se mantiene como opción, pero a día de hoy el fichaje solo despegará si Al-Qadsiah acepta rebajar de forma drástica el impacto de sus salarios. La voluntad deportiva está ahí. La pregunta es si las cifras, tan infladas en el mercado saudí, permitirán a Juventus dar el último golpe de efecto en su delantera antes de que se cierre la ventana.






