Logotipo completo Alargue Final

La K League y el desafío del calor extremo: ¿cambiará su calendario?

La Asociación de Futbolistas Profesionales de Corea del Sur ha puesto el dedo en la llaga: el calendario actual de la K League ya no es sostenible bajo el calor extremo del verano. Y lo ha hecho con una petición frontal, casi como una advertencia.

“La K League debe pasar a un calendario de otoño-primavera para proteger a los jugadores de la agravante crisis climática y del castigador calor veraniego, y para mantener el liderazgo de la liga en Asia y su competitividad global”, señaló el sindicato en un comunicado esta semana.

No se trata de una queja aislada. El país vive un verano abrasador. A comienzos de mes, la ciudad de Yangsan, en el sureste, registró 42,5 grados Celsius, la temperatura más alta en décadas de registros oficiales. Las autoridades pidieron a los ciudadanos que se quedaran en casa. La liga profesional de béisbol se detuvo durante una semana. El deporte se rindió ante el termómetro.

El fútbol, en cambio, sigue en marcha. Pero las consecuencias ya se sienten. El sofocante calor redujo la asistencia al amistoso entre Manchester City y un combinado All Star de la K League disputado la semana pasada. El contraste llegó el domingo: el duelo de pretemporada del club inglés ante Atlético de Madrid sí reunió un lleno absoluto, un recordatorio de que el espectáculo responde también a las condiciones del entorno.

Ni siquiera las noches dan tregua. Seúl encadenó 17 “noches tropicales” consecutivas —cuando la temperatura no baja de los 25 grados—, una racha que recién se cortó el lunes. Para los futbolistas, eso significa menos recuperación, peor descanso, más riesgo.

El contexto hace todavía más ruido cuando se mira el calendario: la temporada 2026 de la K League arrancó el 28 de febrero y está programada para terminar el 6 de diciembre. Un tramo larguísimo atravesando de lleno los meses más calurosos, justo cuando las olas de calor son más intensas y frecuentes.

Las voces que piden romper con la tradición y virar al modelo otoño-primavera ya no suenan como una idea teórica, sino como una urgencia. El sindicato ha puesto sobre la mesa la salud de los jugadores y la imagen internacional de la liga. Ahora la pelota está en el tejado de los dirigentes: ¿se adaptará el fútbol coreano al nuevo clima o insistirá en jugar contra el reloj… y contra el calor?