Khalid Al-Shenaif sobre la presión en el fútbol: "Quien no aguante, que no juegue"
Khalid Al-Shenaif enciende el debate: “Quien no aguante la presión, que no juegue al fútbol”
El fútbol saudí vive días de ruido. No por un resultado, sino por las palabras. Las de Khalid Al-Shenaif, figura mediática en el país, que lanzó un mensaje tan contundente como incómodo en plena tormenta alrededor de Abdullah Al-Hamdan.
El delantero de la selección saudí ha sido el blanco de duras críticas tras su discreta actuación en la victoria por 1-0 ante Kuwait, en el Al-Inma Stadium, en el estreno de Arabia Saudí en la fase de grupos de la Arabian Gulf Cup “Gulf 27”. El rendimiento del atacante encendió las redes, los platós y las tertulias. Tanto, que su propio padre se vio obligado a alzar la voz y pedir a los responsables que protegieran a su hijo.
En ese contexto, apareció Al-Shenaif en el programa “Dawrina Ghair” y no se anduvo con rodeos.
“Quien no pueda soportar la presión no debería jugar al fútbol. Que juegue al patinaje sobre hielo o al squash, porque el fútbol está lleno de presiones”, lanzó en directo, abriendo una brecha entre la exigencia profesional y el debate sobre los límites de la crítica.
El mensaje no iba dirigido, al menos de forma explícita, solo a Al-Hamdan. Al-Shenaif quiso generalizar, pero lo hizo en el momento más sensible posible para el delantero de la selección.
El peso del salario y el precio de la profesión
El comentarista fue más allá y puso el foco en el contexto económico de las estrellas del balón en Arabia Saudí.
“Los jugadores reciben salarios de 10 a 15 millones de riyales al año, así que ¿a qué puede temer este jugador respecto a su vida futura?”, cuestionó, subrayando que, con semejantes cifras, la responsabilidad y la capacidad de soportar el entorno forman parte del paquete.
“Todo está disponible. Si no vives el momento que estás viviendo, no serás futbolista. Debes soportar la presión, los ataques y todo, porque esa es la naturaleza de tu vida, y todo tiene un precio”, añadió, dibujando una profesión en la que el talento no basta: hay que convivir con la lupa constante.
Para Al-Shenaif, la presión no nace solo de la grada o de las redes sociales. “Las presiones sobre los futbolistas empiezan desde los entrenamientos, desde los entrenadores, los jugadores y los aficionados de los clubes y de la selección, desde las lesiones y los problemas en casa y en el campo. Esto no es un discurso específico sobre Abdullah (Al-Hamdan) solamente, sino para todos los futbolistas”, remató.
El caso Al-Hamdan como espejo del fútbol saudí
La actuación del delantero ante Kuwait no fue brillante. Arabia Saudí ganó 1-0, cumplió el trámite y sumó tres puntos en el arranque de la fase de grupos, pero el foco se desvió rápido del marcador a la figura del ‘9’. Su falta de pegada, su poca influencia en el juego y la sensación de que quedó lejos de lo que se espera de un atacante titular en la selección alimentaron una ola de críticas que no se detuvo al sonar el pitido final.
La reacción de su padre, pidiendo públicamente amparo para su hijo, añadió una capa emocional al debate. De un lado, quienes reclaman proteger más a los futbolistas del acoso y la deshumanización. Del otro, voces como la de Al-Shenaif, que recuerdan que el fútbol de élite no admite zonas de confort.
Entre esos dos polos se mueve ahora el entorno de la selección saudí, justo en plena competición.
Oman en el horizonte y un billete a semifinales
El calendario no espera a nadie. Ni a Al-Hamdan, ni a sus críticos, ni a quienes piden calma. Hoy, sábado, Arabia Saudí se mide a Oman de nuevo en el Al-Inma Stadium, en la segunda jornada de la fase de grupos.
El escenario es claro: una victoria, por el marcador que sea, mete a los saudíes en semifinales de la Arabian Gulf Cup “Gulf 27”, sin tener que depender de lo que ocurra en el tercer partido, el próximo martes, ante Iraq.
La ecuación deportiva es sencilla. La emocional, no tanto. ¿Responderá Al-Hamdan en el campo a la tormenta que le rodea o el ruido seguirá marcando el paso de la selección en un torneo que puede definir mucho más que un simple resultado?






