Logotipo completo Alargue Final

Kylian Mbappé brilla y preocupa en la selección francesa

Durante algo más de 50 minutos, la selección francesa se estrelló una y otra vez contra el muro de Türkiye. Ritmo trabado, pocas ideas, demasiadas imprecisiones. Hasta que apareció él. Otra vez.

Kylian Mbappé, ya bajo las órdenes del nuevo seleccionador Zinedine Zidane, necesitó apenas un destello para inclinar el partido. Un movimiento, un desmarque, un disparo seco. Gol. Francia por delante, el plan de Zidane, al fin, encontraba aire.

El estadio apenas terminaba de celebrar cuando el gesto de euforia se congeló en el rostro de todos. Mbappé se llevó la mano a la zona dañada, frenó en seco y empezó a cojear. Algo no iba bien.

El delantero de Real intentó seguir. Regresó al césped tras la primera atención médica, probó un par de carreras, buscó sensaciones. Pero el cuerpo habló más alto. Se dejó caer de nuevo sobre el césped y pidió el cambio. Silencio pesado, miradas cruzadas en el banquillo, preocupación evidente.

Por ahora no hay diagnóstico firme ni detalles sobre el alcance exacto del problema físico ni sobre las posibles consecuencias para las próximas semanas. Solo una certeza: Francia ganó un goleador, pero podría haber perdido, aunque sea temporalmente, a su líder.

La gran cuestión, ahora, es sencilla y brutal: ¿cuánto tiempo puede permitirse Zidane imaginar su nueva Francia sin Kylian Mbappé?