La maldición de las lesiones en La Roja: Fran García es llamado
La goleada por 4-1 a Croacia en la UEFA Nations League debería haber dejado un ambiente de fiesta en la concentración de España. Pero el parte médico volvió a irrumpir en el guion. Otra vez. Primero fue Eric García. Ahora, Alex Grimaldo.
La Real Federación Española de Fútbol confirmó que el lateral del Atlético de Madrid abandonó la concentración después de notar molestias en el muslo izquierdo durante el calentamiento previo al choque ante Croacia. Ni siquiera llegó a pisar el césped en partido oficial. El aviso llegó antes.
Las pruebas médicas posteriores encendieron las alarmas. El cuerpo técnico y los servicios médicos, con la vista puesta en lo que viene por delante, optaron por la vía más prudente: liberar al futbolista para evitar que la dolencia vaya a más. En plena temporada de clubes y con un calendario internacional asfixiante, nadie quiere arriesgar.
El hueco de Grimaldo no ha tardado en cubrirse. Luis de la Fuente ha llamado a Fran García, de 27 años, para reforzar el lateral izquierdo de cara a los próximos compromisos ante la República Checa y el segundo duelo frente a Croacia en este parón internacional. Un regreso discreto en números, pero significativo en contexto.
El jugador de Real Betis apenas suma dos internacionalidades absolutas, ambas en 2023, y desde entonces no había vuelto a entrar en los planes de La Roja. Ahora reaparece en un momento delicado, con la enfermería interfiriendo en una selección que venía lanzada tras el recital ante los croatas.
En su club, Fran García ha participado en siete partidos esta temporada, aportando una asistencia y minutos de continuidad que han pesado en la decisión del seleccionador. No llega como novedad exótica, sino como una solución fiable para una posición que se ha convertido en foco de preocupación en cuestión de días.
La sensación es clara: España vuela en lo futbolístico, pero el peaje físico empieza a ser incómodo. La Nations League no espera. Y De la Fuente necesita que el carril izquierdo deje de ser una ruleta y vuelva a ser una certeza.






