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El Liverpool se prepara para un cambio de poder con Jeff Bezos

El Liverpool está a punto de cambiar de dimensión fuera del césped. Fenway Sports Group (FSG), propietario del club desde 2010, se prepara para anunciar la venta de una participación significativa a un consorcio de inversores que incluye a Jeff Bezos, fundador de Amazon y tercer hombre más rico del planeta, según las estimaciones de Forbes.

No se trata de una venta total. Pero sí de un movimiento que puede redibujar el mapa de poder en Anfield.

Un tercio del club, un acuerdo histórico

Según información de Sky News, el consorcio está ultimando la compra de aproximadamente un tercio del Liverpool. La operación valoraría al club en torno a 4.400 millones de libras, unos 6.000 millones de dólares. Cifras de élite absoluta, propias de un gigante global del deporte y el entretenimiento.

Si el acuerdo se cierra en esos términos, estaríamos ante uno de los negocios más grandes de la historia del fútbol. Y, sobre todo, ante la entrada formal de Bezos en un territorio que lleva años rondando: el deporte de primer nivel.

El grupo inversor está encabezado por Amit Bhatia, empresario británico de origen indio y ex copropietario de QPR. En el consorcio figura también Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, que ya intentó en 2022 entrar en la Premier League con una oferta fallida por el Chelsea.

Los demás nombres, por ahora, se mantienen en la sombra.

Quién es quién: Bezos y Bhatia

Jeff Bezos no necesita demasiada presentación. Fundó Amazon en 1994 en un garaje de Seattle y la convirtió en una de las compañías más influyentes del planeta. A través de Blue Origin, compite en la carrera espacial privada. Con Nash Holdings controla The Washington Post. Y ahora apunta hacia Anfield.

Su fortuna personal se estima en unos 281.000 millones de dólares, alrededor de 209.000 millones de libras. No tiene, a día de hoy, participaciones significativas en franquicias deportivas, aunque ha explorado opciones en la NFL, con contactos previos en torno a Washington Commanders y Seattle Seahawks. El fútbol europeo sería, por tanto, un salto estratégico.

Amit Bhatia, de 46 años, representa otro perfil. Formación en banca de inversión, dirige AyBe Capital, una firma de inversión multiactivo con intereses en tecnología, medios, inmobiliario, consumo y salud. Está casado con Vanisha Mittal Bhatia, hija del magnate del acero Lakshmi Mittal, cuyo patrimonio ronda las 23.200 millones de libras.

En el deporte, Bhatia no es un recién llegado. Entró en el consejo de QPR en 2007, con solo 28 años, cuando la familia Mittal adquirió un 20 % del club londinense. Compartió mesa de decisiones con Bernie Ecclestone y Flavio Briatore y llegó a ser presidente entre 2018 y 2023. Mantuvo su rol de director y copropietario hasta esta misma semana, cuando transfirió su participación al accionista mayoritario Ruben Gnanalingam. Justo antes del salto a un escenario mucho más grande.

Su firma, AyBe Capital, ya se ha posicionado en proyectos deportivos de nueva generación: es inversor en TGL, la liga de golf impulsada por Rory McIlroy y Tiger Woods que mezcla tecnología y competición, y en Switch Hitter, la marca de medios creada por Kevin Pietersen centrada en contenido exclusivo de críquet. Además, este mismo año su suegro adquirió el 75 % de Rajasthan Royals en la Indian Premier League.

El consorcio que se asoma a Anfield no llega, precisamente, sin rodaje.

Por qué FSG abre la puerta

FSG no está obligado a vender. No hay urgencias financieras aparentes. Pero el mensaje ya se lanzó en 2022: el grupo estadounidense estaba dispuesto a escuchar ofertas para una inversión minoritaria. Un año después, Dynasty Equity compró una pequeña participación tras inyectar 164 millones de libras, en una operación que ya valoraba al Liverpool por encima de los 4.500 millones de dólares.

Desde que FSG –entonces bajo el nombre de New England Sports Ventures– pagó 300 millones de libras por el club en octubre de 2010, el Liverpool ha levantado todos los grandes títulos posibles. Champions League, Premier League, Mundial de Clubes, Supercopa de Europa, FA Cup, Carabao Cup. El ciclo, en términos deportivos y de valorización del activo, es difícil de discutir.

Puede que FSG sienta que parte de su misión está cumplida. También es evidente que, incluso vendiendo solo un porcentaje, la plusvalía sobre la inversión inicial sería gigantesca. Abrir la puerta a un socio con músculo casi ilimitado tiene lógica en un mercado en el que los rivales directos, de Manchester City a Newcastle, se sostienen sobre estructuras financieras de estados o fondos soberanos.

Quién manda en el Liverpool… y quién mandará

A día de hoy, FSG mantiene el control total del club. RedBird Capital y Arctos Sports Partners figuran como accionistas minoritarios. Dynasty Equity actúa como inversor pasivo. La entrada del consorcio de Bezos y Bhatia, con alrededor de un tercio del capital, no desplazaría a FSG del timón, pero sí añadiría una voz de enorme peso a la mesa de decisiones.

El detalle clave será el tipo de participación: si se trata solo de capital sin ingerencia operativa o si el paquete viene acompañado de asientos en el consejo, influencia en la estrategia comercial y, sobre todo, en la política de inversión en plantilla e infraestructuras.

Lo que ya se intuye es el cambio de escala. Con una valoración de 4.400 millones de libras, el Liverpool consolida su condición de cuarto club más valioso del mundo. Y se coloca, con este acuerdo, en el corazón de una red de intereses que atraviesa tecnología, medios, comercio electrónico, espacio y deporte global.

Plazos, incógnitas y la gran pregunta

El calendario no está cerrado. Las primeras informaciones sobre las negociaciones surgieron a finales del mes pasado. Desde entonces, las conversaciones se han acelerado. Una comunicación oficial podría llegar esta misma semana, aunque nadie descarta que el anuncio se desplace a la siguiente.

Queda por conocer la identidad del resto de inversores que acompañan a Bezos, Bhatia y Saverin. Queda por ver el grado de implicación de cada uno. Y, sobre todo, queda por comprobar cómo se traducirá este caudal de capital y contactos en el día a día del club: desde la próxima ventana de fichajes hasta la expansión de la marca Liverpool en mercados donde Amazon y sus satélites ya dominan.

FSG pagó 300 millones de libras por un club herido tras la convulsa etapa de Tom Hicks y George Gillett. Hoy, ese mismo club se sienta en la mesa de los gigantes financieros del deporte, con Jeff Bezos llamando a la puerta de Anfield.

La cuestión ya no es si el Liverpool puede competir con los más ricos. La cuestión es qué hará con ese nuevo poder.