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Manchester City y Crystal Palace: Adam Wharton no está en venta

Manchester City ha llamado a la puerta de Crystal Palace por Adam Wharton. Y la respuesta ha sido corta y contundente: no está en venta este verano.

El vigente campeón de la Premier League busca un sustituto de peso tras la marcha de Rodri al Barcelona por unos 65 millones de libras. El vacío que deja el mediocentro español es enorme, y el nombre de Wharton apareció pronto en la lista de candidatos elaborada por la dirección deportiva del club de Manchester. Según informó David Ornstein en The Athletic, City se puso en contacto con Palace para explorar la operación. No hubo margen de negociación: el club del sur de Londres dejó claro que no tiene intención de desprenderse de su estrella en este mercado.

De apuesta arriesgada a pilar de élite

Cuando Crystal Palace pagó en torno a 18 millones de libras a Blackburn Rovers por un centrocampista de 19 años a principios de 2024, muchos se llevaron las manos a la cabeza. Parecía una apuesta alta por un chico aún por hacer.

Dos años y medio después, la historia es muy distinta. Wharton, hoy con 22 años, roza ya el centenar de partidos con la camiseta del Palace, se ha ganado la internacionalidad con Inglaterra y ha sido pieza clave en los títulos de la Conference League y la FA Cup que el club ha levantado en las dos últimas temporadas. El fichaje que generó dudas se ha convertido en uno de los grandes aciertos recientes del mercado inglés.

Su crecimiento ha despertado el interés de varios gigantes, entre ellos Manchester United. Sin embargo, el centrocampista nacido en Blackburn ha mostrado una madurez poco habitual para su edad.

Rumores, calma y un plan claro

Los rumores le rodean desde hace tiempo. Él mismo los abordó con naturalidad el pasado noviembre. Entonces explicó que se entera de muchos de esos supuestos intereses por mensajes de amigos y familiares, y que hasta que no exista algo “concreto” y una comunicación directa, no tiene intención de obsesionarse con ello. El mensaje era claro: trabajo primero, ruido después.

Un mes más tarde, su agente James Featherstone fue un paso más allá al desvelar que existe un plan trazado para la carrera de Wharton, pero sin prisas ni urgencias. El centrocampista tiene objetivos marcados dentro de la temporada, metas de desarrollo y rendimiento, y la idea es que el resto llegue de forma estructurada y serena.

Hay, eso sí, un horizonte muy definido: la Champions League. Wharton quiere disputar la máxima competición europea. Palace debutará esta campaña en la Europa League, un salto histórico para el club, pero si el equipo no logra acceder al escalón más alto del fútbol continental, la puerta de salida se abrirá inevitablemente un poco más.

Featherstone lo resumió con una hoja de ruta ambiciosa: apuntar a la selección de Inglaterra y, para ello, jugar Champions con uno de los grandes de una de las grandes ligas. El camino está dibujado. Falta decidir cuándo dar el siguiente paso.

City busca heredero para Rodri

Mientras tanto, en el Etihad la urgencia es real. La salida de Rodri rumbo al Camp Nou no solo deja un hueco táctico, sino también emocional: siete años de liderazgo silencioso, de fiabilidad absoluta en el corazón del equipo. Reemplazar eso es una tarea casi imposible.

Wharton figuraba en esa lista de posibles herederos, pero el primer intento se ha estrellado contra la firmeza de Palace. El club londinense, en pleno crecimiento deportivo y con Europa en el horizonte inmediato, no quiere perder a uno de sus futbolistas más determinantes justo cuando empieza a recoger los frutos de su apuesta.

City, por su parte, ya mueve otras piezas. El equipo de Enzo Maresca trabaja para incorporar al joven talento de Lille, Ayyoub Bouaddi, que podría llegar en las próximas semanas. Es otra vía, otro perfil, pero el desafío sigue siendo el mismo: encontrar a alguien capaz de soportar la sombra alargada de Rodri.

La pregunta ahora no es solo a quién fichará City, sino cuánto tiempo podrá Crystal Palace mantener a Wharton lejos de los focos de la Champions antes de que esa ambición personal empiece a pesar más que cualquier proyecto en Selhurst Park.