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Manchester United y la búsqueda de Tchouameni: ¿Una oportunidad inesperada?

El Manchester United no se rinde con Aurelien Tchouameni. Ni siquiera después de que el francés haya estampado su firma en un nuevo contrato con el Real Madrid hasta 2031. En Old Trafford siguen oliendo una oportunidad donde medio continente daba el caso por cerrado.

El club de Michael Carrick ya ha movido ficha en el centro del campo: ha llegado Andrey Santos desde el Chelsea y se ha ejecutado la cláusula de rescisión de 45 millones de libras de Youri Tielemans en el Aston Villa. Dos refuerzos importantes, sí. Pero la hoja de ruta es clara: falta un mediocentro más. Un ancla de élite. Y ahí el nombre de Tchouameni lleva tiempo subrayado en rojo.

No es un capricho reciente. El internacional francés figura desde hace años en la lista de deseos de los nuevos copropietarios del United, INEOS, como el fichaje soñado para reconstruir el eje del equipo. Un futbolista en plenitud, 26 años, titular con Francia en un Mundial 2026 en el que está brillando como uno de los mejores mediocentros defensivos del planeta.

Su palmarés ya habla por él: una Liga y una Champions con el Real Madrid, la UEFA Nations League conquistada en 2021 y el subcampeonato del mundo en 2022 con Francia. Este verano, además, pelea por coronarse campeón del mundo en 2026 con una selección que ya se ha plantado en semifinales. Un jugador de presente y de futuro, blindado por el club blanco con un contrato largo que parecía poner punto final a cualquier intento de salida.

Parecía.

Porque ahí entra en escena Andy Mitten. El periodista, muy ligado a la actualidad del Manchester United, ha revelado en el podcast Talk of the Devils que, pese a la renovación, desde Madrid le han trasladado un mensaje tan breve como revelador: “They could still sell him”. Podrían venderlo igualmente.

La frase, escueta, abre una grieta en el muro. Mitten explica que, tras el anuncio del nuevo contrato, contactó con una fuente en la capital española y recibió ese texto: el Real Madrid no cierra la puerta a una venta si las circunstancias lo exigen. El jugador, eso sí, ha salido reforzado: mejor contrato, estatus consolidado y la tranquilidad de sentirse importante en un gigante europeo.

No sería la primera vez que un futbolista del Real Madrid se beneficia del interés del Manchester United. El ruido de Old Trafford suele traducirse en mejores condiciones para el jugador de turno. Y, según Mitten, Tchouameni está “perfectamente feliz” en Madrid. Pero también estaría “perfectamente feliz” jugando en el United si algún día el escenario cambiara.

La clave, como casi siempre, es económica. En las conversaciones que el periodista mantuvo la semana pasada con colegas que siguen al combinado español —desplazados a Estados Unidos, donde trabaja la prensa que cubre a la selección— surgió un punto recurrente: el Real Madrid quiere fichar grande y, para hacerlo, necesita vender grande.

Ahí se abre el tablero. ¿Quién puede dejar una cantidad realmente alta en caja? Fede Valverde ha sido señalado internamente como futuro capitán, un mensaje claro de jerarquía y confianza. “Si no quieres serlo, puedes venir a Old Trafford también”, desliza Mitten en tono medio serio, medio provocador. Pero la realidad es que el uruguayo parece intocable. Eduardo Camavinga, por su parte, no generaría una venta tan elevada como la que podría ofrecer Tchouameni.

El francés, por perfil, edad y rendimiento, es uno de los activos más valiosos de la plantilla blanca. Justo por eso, también uno de los pocos que podría aportar ese ingreso “grande” que permitiría al Real Madrid lanzarse a otro golpe de mercado. La renovación, lejos de cerrar el caso, también protege al club: asegura que, si alguien llama a la puerta, tendrá que hacerlo con una oferta descomunal.

En Manchester, muchos interpretaron la firma hasta 2031 como el final de la historia. Mitten, en cambio, se resiste a dar cualquier operación por enterrada mientras la ventana de fichajes siga abierta. Para él, descartarlo del todo es precipitado. El propio periodista admite que el traspaso “parece improbable” y que “siempre lo ha parecido”, pero no lo tacha de imposible. El escenario solo cambia si en el despacho del Bernabéu se toma una decisión drástica: vender a uno de los mejores jugadores de la plantilla para financiar la siguiente gran obra.

El United, mientras tanto, se mueve en un equilibrio delicado entre la ambición y la realidad. Ya ha invertido en Santos y Tielemans, ha reforzado el centro del campo y no puede permitirse errores estratégicos. Pero si el Real Madrid decide que necesita dinero y pone precio a Tchouameni, la tentación será enorme.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿está el campeón de Europa dispuesto a sacrificar a su mediocentro del presente para financiar el equipo del futuro? Y, si la respuesta es sí, ¿hasta dónde llegará el Manchester United para convertir su fichaje soñado en una sacudida real del mercado?