Manchester United busca reforzar su centro del campo con Manu Koné y Carlos Baleba
El verano de Manchester United en el centro del campo empieza a parecer un juego de equilibrios delicado. El club ya ha asegurado la llegada de Andrey Santos desde Chelsea y de Youri Tielemans procedente de Aston Villa, pero el plan de Michael Carrick va mucho más allá: necesita un tercer mediocampista de peso para competir con garantías en la Champions League y, al mismo tiempo, plantarse de verdad en la lucha por la Premier League.
El nombre que encabezaba la lista era claro: Manu Koné, de Roma. Sin embargo, el escenario se ha enturbiado.
Koné mira a París
Según las informaciones que llegan desde Italia, United había avanzado terreno con Koné hasta el punto de alcanzar un acuerdo de principio en las condiciones personales. Corriere dello Sport describía a los ingleses como “el club con más potencial” para cerrar la operación, con contactos constantes entre las partes y una oferta preparada cercana a los 50 millones de euros (unos 42,6 millones de libras).
Roma, que ya había fijado el precio del francés en torno a los 50 millones de libras tras su gran actuación con Francia en el Mundial de 2026, veía en ese montante una cifra importante, pero no definitiva. El mensaje era claro: la operación podía hacerse, aunque no a cualquier precio.
En paralelo, Atlético de Madrid, Al-Ahli y Chelsea se mantenían atentos a la situación, pero ninguno con la determinación económica de United. El camino hacia Old Trafford parecía bien trazado.
Hasta que apareció la sombra de París.
Il Tempo desveló en su edición impresa que Koné está, literalmente, esperando una llamada de Paris Saint-Germain, vigente campeón de la Ligue 1 y de la Champions League. El jugador, según la misma información recogida por medios como SportWitness y RomaPress, ha expresado su apertura a un traspaso a Manchester United. No cierra la puerta. Pero su prioridad emocional, su gran deseo, sigue siendo PSG.
La paradoja es evidente: Luis Enrique y su dirección deportiva todavía no han dado un paso concreto por el centrocampista de 25 años. No hay oferta, no hay negociación avanzada. Solo la expectativa. Y aun así, ese simple horizonte parisino basta para frenar el impulso de United.
Para INEOS, que comparte la propiedad de Manchester United y dirige la estrategia deportiva, la lectura es incómoda: el objetivo principal duda, y no por dinero, sino por ambición de camiseta.
Baleba, la otra obsesión
En este contexto, el club no se ha quedado bloqueado. El plan B no es, en realidad, un plan menor. Tiene nombre propio: Carlos Baleba.
El mediocentro de Brighton and Hove Albion ya estuvo en el radar de United la pasada temporada. De hecho, el jugador quería vestir de rojo. Pero se estrelló contra un muro: la tasación del club del sur de Inglaterra. Más de 100 millones de libras. Una cifra que obligó a los de Old Trafford a retirarse sin discusión.
Pese a ello, el interés nunca desapareció. Según reveló el 21 de julio el especialista en mercado Graeme Bailey, dentro de United hay una convicción firme: necesitan a alguien que les eleve de forma decisiva en el plano defensivo. Y en ese retrato, Baleba encaja casi a la perfección.
“En un mundo ideal solo ficharían a Carlos Baleba. Les encanta su juego”, explicaba Bailey. El propio club, siempre según esas informaciones, considera que, aunque el camerunés de 22 años no firmó su mejor temporada, sigue siendo un encaje sobresaliente para el proyecto de Carrick.
La valoración interna ronda los 50 millones de libras, especialmente tras lo que en el club califican como una campaña irregular del jugador. Brighton, sin embargo, ve otra película. Muy distinta.
Incluso antes de que Elliot Anderson se convirtiera en el futbolista británico más caro de la historia —marca después superada por Morgan Rogers—, en Brighton ya hablaban de cifras muy por encima de los 75 millones de libras y más cercanas a los 100 millones. Una distancia abismal que, de momento, sitúa a Baleba fuera del rango que Manchester United está dispuesto a asumir.
Dos nombres, una sola decisión
Sky Sports apuntaba el 23 de julio que tanto Baleba como Koné son opciones “fuertemente consideradas” por Manchester United. Dos perfiles, dos contextos de negociación muy distintos, un mismo objetivo: blindar el centro del campo con un futbolista capaz de sostener al equipo sin balón y dar salida limpia en la élite europea.
La situación, sin embargo, tiene un matiz incómodo para el club de Old Trafford. En un caso, Koné, el jugador espera a otro gigante y mantiene a United en un segundo plano emocional. En el otro, Baleba, el club que posee sus derechos exige una cifra que roza lo prohibitivo incluso para una entidad del tamaño de United.
Entre el deseo de un futbolista que sueña con París y la dureza negociadora de Brighton, INEOS y Carrick se ven obligados a hilar fino. El margen de error es mínimo: el centro del campo definirá buena parte del techo competitivo de la próxima temporada.
La pregunta ya no es solo a quién quiere fichar Manchester United. La verdadera cuestión es a quién puede convencer, y a qué precio, para sostener un proyecto que necesita dar un salto definitivo en Europa y en la Premier League.






