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Matteo Ruggeri se queda en el Atlético: Fin de la novela

El agente de Ruggeri baja la persiana al mercado: el italiano se queda en el Atlético

La novela Matteo Ruggeri ha durado semanas en los despachos y en los medios españoles. Este lunes, su agente, Tullio Tinti, decidió ponerle punto final: el lateral zurdo de 24 años seguirá en el Atlético de Madrid este verano. Ni Roma, ni Fiorentina, ni la vieja llamada de Nottingham Forest cambiarán el plan.

Un giro brusco al relato en España

Durante buena parte del verano, el mensaje que salía desde la prensa madrileña era otro. Se señalaba a Mateu Alemany, director de fútbol rojiblanco, como decidido a hacer caja con Ruggeri para financiar nuevas incorporaciones. El italiano aparecía en casi todas las quinielas de ventas.

Ese guion se ha roto de golpe.

En declaraciones a Sky Sport Italia, recogidas por Into The Calderón, Tinti explicó que Roma y Fiorentina se interesaron por la situación del jugador, igual que Nottingham Forest en enero, pero dejó claro que Ruggeri “no está disponible y nunca lo estuvo”. Para el agente, su cliente ha firmado una temporada “extraordinaria” y tanto el futbolista como el club quieren seguir juntos.

La palabra “extraordinaria” admite matices. El análisis interno de Into The Calderón, mucho menos entusiasta, dibuja un curso con claros y sombras. Ruggeri, fichado desde Atalanta el pasado julio por menos de 20 millones de euros y con contrato hasta 2030, tardó meses en asentarse. Le costó arrancar. No fue hasta enero cuando empezó a parecer realmente un jugador de Simeone.

A partir de ahí, sí hubo tramos de alto nivel: siete asistencias en una racha de 17 partidos entre finales de enero y principios de abril, con peso real en la sorprendente eliminación de FC Barcelona en los cuartos de final de la Champions League. En ataque, su impacto se notó.

La otra cara del informe es menos amable. En LaLiga le faltó continuidad y en la final de la Copa del Rey, perdida ante Real Sociedad en los penaltis, su rendimiento fue flojo. El adjetivo del agente suena más a postura de negociación que a radiografía fría del año.

La salida de Julio Díaz le abre una puerta

El contexto de vestuario también ha cambiado. El fin de semana dejó una noticia clave para la banda izquierda del Atlético: Julio Díaz, otro lateral zurdo de la casa, alcanzó un acuerdo para marcharse a Sevilla. Un competidor menos en una zona que parecía atascada.

Hasta hace nada, la llegada de Álex Grimaldo —campeón del mundo y fichaje estelar para el costado izquierdo— situaba a Ruggeri en la rampa de salida. Sobraba alguien. Con la marcha de Díaz, el italiano pasa de posible descarte a tener un rol definido: suplente de Grimaldo y titular rotacional de cara a la temporada 2026-27.

En un club en plena transición, ese detalle no es menor. El Atlético sigue buscando soluciones en las posiciones ofensivas antes del cierre del mercado, con varios frentes abiertos. Al menos, Simeone ya sabe que no tendrá que improvisar en el lateral zurdo: Grimaldo como referencia, Ruggeri como relevo inmediato.

El peaje es evidente: renunciar, de momento, a una venta relativamente sencilla que habría aliviado la caja de fichajes.

Qué supone realmente quedarse para Ruggeri

El mensaje de Tinti cierra la puerta a un traspaso inminente, pero abre otro debate: ¿le conviene a Ruggeri un segundo año como suplente?

Su perfil es claro. Tiene vuelo ofensivo, centra bien, aparece con criterio en campo contrario. Esa faceta le permitió sumar asistencias y ganarse minutos en la fase caliente del curso. El problema está detrás. En el uno contra uno sufre, y esa debilidad condiciona la confianza de Simeone cuando enfrente aparece un rival de élite.

Con Grimaldo por delante, el italiano parte como segundo lateral izquierdo. Eso implica menos escaparate, menos margen para que su valor de mercado crezca. Lo normal, en ese contexto, es que se estanque o incluso se diluya con el tiempo.

El contrato, sin embargo, cambia la ecuación. Atado hasta 2030, el Atlético tiene la sartén por el mango: controla los tiempos, el precio y el momento de una eventual venta de regreso a la Serie A. No hay urgencias. Puede esperar el año, ver si Ruggeri corrige sus lagunas defensivas y se convierte en algo más que un buen centro desde la banda.

Ruggeri ha ganado una batalla este verano: no será moneda de cambio. La guerra por hacerse un hueco estable en el once de Simeone, esa, apenas acaba de empezar.