Mauricio Pochettino y el periodo de engaño en el fútbol inglés
Mauricio Pochettino ha puesto palabras a un sentimiento que recorre buena parte del fútbol inglés desde que estalló el caso de los 115 cargos contra Manchester City. Para el técnico argentino, si se confirma que el club incumplió las normas financieras de la Premier League, el campeonato habrá atravesado “un periodo de engaño”.
El exentrenador de Tottenham y Chelsea, que también dirigió a Southampton, no habla solo de un caso jurídico. Habla de historia. De cómo se mira ahora todo lo que ocurrió en el césped durante casi una década.
“Al final del día, pasamos por algo donde la justicia deportiva no existió, entonces, ¿cómo reparas todo lo que se dañó por eso?”, declaró al diario The Guardian, a través de intérprete. “Si es verdad… hemos vivido un periodo de engaño”.
No hay marcha atrás
Pochettino fue contundente al analizar las posibles sanciones. Cree que ninguna decisión podrá corregir lo que ya pasó.
“Sea cual sea el castigo, es imposible volver atrás en el tiempo”, añadió. “Ha hecho mucho daño. Al final del día, muchos clubes siguieron las reglas y otros no”.
Sus palabras llegan en un momento clave del caso. Informaciones publicadas el pasado viernes apuntan a que un tribunal independiente ya ha alcanzado decisiones en el procedimiento entre la Premier League y Manchester City, y el proceso se encamina ahora hacia la fase de apelación. Según se entiende, la batalla legal puede prolongarse durante años.
Desde el club, el mensaje es diametralmente opuesto. El presidente Khaldoon Al Mubarak ha reiterado su confianza en que el City demostrará su inocencia, mientras que el director ejecutivo Ferran Soriano ha trasladado a otros dirigentes de la liga que el litigio con la Premier podría alargarse en el tiempo.
La herida de Tony Pulis y la final de 2011
Pochettino no es el único que mira atrás con amargura ante la posibilidad de que los cargos se consideren probados. Tony Pulis, entonces entrenador de Stoke City, todavía siente la cicatriz de la final de la FA Cup de 2011, cuando el City levantó su primer gran título en 35 años.
“¿Cuándo nos dan nuestra FA Cup?”, escribió Pulis en su columna en BBC Sport. “Eso es lo que todos los aficionados de Stoke City me han estado preguntando desde que el viernes saltó la noticia de que Manchester City había sido declarado culpable de romper la mayoría de las 115 normas financieras de las que se les acusa”.
“Pensé exactamente lo mismo”, continuó. “Aunque el proceso está lejos de terminar porque se espera que Manchester City apele, tengo que decir que este veredicto y toda la situación me han dejado un sabor muy amargo en la boca”.
Pulis, realista, no espera que los títulos cambien de manos.
“No creo seriamente que se devuelvan otros trofeos o ligas tampoco. Una deducción de puntos y una multa enorme parecen mucho más probables. Pero sigo sintiéndome engañado. Pase lo que pase ahora, nunca recuperaremos aquel día ni la oportunidad de celebrar por Stoke-on-Trent con la copa y las medallas por las que luchamos tan honestamente”.
El eco de esas palabras encontró respaldo inmediato. La leyenda de Manchester United, Rio Ferdinand, se posicionó del lado de Pulis y llegó a pedir en redes que se iniciara una petición para que el técnico recibiera su medalla de ganador de la FA Cup.
Un futuro de litigios… y posibles reclamaciones
El caso no solo amenaza con reescribir percepciones deportivas; también puede abrir un frente económico. Según Kaveh Solhekol, periodista de Sky Sports News, los clubes de la Premier League podrían “buscar compensaciones” si finalmente se prueban los cargos contra el City.
El club de Manchester, por su parte, mantiene una línea clara: niega cualquier irregularidad.
En el centro de todo, una pregunta que incomoda a todos los protagonistas del fútbol inglés: si se demuestra que hubo trampas durante años, ¿cómo se recompone una competición que siempre presumió de ser el modelo de juego limpio y meritocracia?






