Logotipo completo Alargue Final

Mexx Meerdink: Debut de redención en la UEFA Nations League

En el Johan Cruyff Arena, bajo los focos de una noche que olía a partido grande, Mexx Meerdink por fin dejó de soñar despierto. El delantero de AZ debutó con la selección absoluta de Países Bajos en el empate 1-1 ante Alemania en la UEFA Nations League, un estreno esperado durante más de un año y que llegó de golpe, sin aviso, en el minuto 35.

Brian Brobbey cojeaba, el estadio murmuraba y, de pronto, el cuarto árbitro señaló hacia el banquillo. El nombre fue el suyo. No el de un veterano. No el de la opción segura. El de un atacante de 23 años que hace un año tuvo que renunciar a su primera convocatoria por lesión y que desde entonces cargaba con esa espina.

El cambio lo cambió todo. Para el partido, poco. Para Meerdink, muchísimo.

Llamada inesperada, respuesta inmediata

El propio delantero reconoció después del encuentro que la sorpresa fue total cuando el nuevo seleccionador, Xavi, decidió tirar de él tan pronto. Esperaba que el cuerpo técnico optara por una alternativa con más recorrido internacional. No ocurrió. Le llamaron, se levantó, calentó casi a contrarreloj y entró al ritmo de un duelo de máxima exigencia.

Se adaptó rápido. Tocó, ofreció apoyos, atacó espacios. Sintió el vértigo del debut, pero no se escondió. Sobre el césped, el impacto emocional fue evidente: de la frustración de 2023, cuando tuvo que bajarse de la lista por una lesión inoportuna, a la sensación de revancha personal de este jueves.

En el banquillo, Xavi no paraba. Gritos, gestos, indicaciones constantes. Meerdink subrayó la intensidad del técnico español y cómo esa energía se contagió al grupo. El seleccionador vivió cada acción como si fuera la última, y la selección respondió con una segunda parte de presión alta y ambición, justo la imagen que el propio delantero quiso destacar tras el choque.

Un gol anulado, una ocasión fallida y un partido para guardar

Su debut no fue perfecto. Ni falta que hacía para que fuera importante. Meerdink se marchó con dos acciones clavadas en la cabeza: un gol anulado y una oportunidad clara en la segunda mitad en la que el pie se le resbaló sobre el balón en lugar de golpearlo limpio. Una jugada que él mismo definió como una lástima.

No supo por qué le invalidaron el tanto, y esa duda le acompañó hasta la zona mixta. Pero, pese a esos dos momentos amargos, el atacante de AZ hizo un balance muy positivo de su actuación. Consideró que, con balón, firmó una de sus mejores actuaciones de la temporada. En un escenario de máxima presión, ante Alemania, con la camiseta naranja de la absoluta. No es un detalle menor.

La segunda parte de Países Bajos fue un reflejo directo del plan de Xavi: presión asfixiante, líneas adelantadas, mensaje claro de ir a por el partido. Meerdink se integró bien en esa idea, trabajó sin balón y ofreció una carta de presentación que, más allá de las estadísticas, habla de carácter.

Igualado con su padre… por ahora

El debut tuvo, además, un componente familiar. Con esta primera internacionalidad, Mexx Meerdink alcanza a su padre, Martijn Meerdink, que disputó un solo encuentro con la selección neerlandesa en 2006, ante Ecuador. Mismo apellido, mismo país, mismo número de partidos con la Oranje.

La diferencia está en la ambición. El delantero de AZ dejó claro que no quiere quedarse ahí. Su objetivo es consolidarse en las listas de Xavi y superar cuanto antes ese registro familiar. No se conforma con haber llegado; quiere quedarse.

Países Bajos recuperará ahora fuerzas antes de preparar su próximo compromiso en la Nations League. Meerdink mira ese calendario con otros ojos. Ya no es el chico que se quedó fuera por lesión ni el suplente que espera sin certezas. Ahora es internacional absoluto. La siguiente pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿convertirá este primer paso en el inicio de una nueva era para su apellido en la Oranje?