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Mikel Arteta exige ambición a su Arsenal en la nueva temporada

Arsenal arranca la defensa de su título de Premier League este viernes ante el recién ascendido Coventry, y Mikel Arteta no quiere ni una pizca de complacencia. El técnico español ha retado a su vestuario a demostrar que tiene hambre de campeón… otra vez.

El contexto es claro y pesado: los gunners no defienden un campeonato liguero con éxito desde la década de 1930. Más de 90 años sin repetir corona. Ahora vuelven a la línea de salida con una estadística que asusta a cualquier recién llegado: 17 victorias en sus últimos 18 partidos ante equipos ascendidos y 45 encuentros seguidos sin perder en el Emirates frente a uno de ellos, una racha que se remonta a noviembre de 2010.

Sobre el papel, todo apunta a una noche plácida. Pero Arteta no quiere ni oír hablar de relajación.

“Tenemos que respirar y tomar esto de forma orgánica porque va a ser un maratón largo”, advirtió el entrenador.

Su mensaje va más allá del tópico: no le basta con repetir, quiere un equipo que se supere a sí mismo. “Lo que tenemos que mostrar es ese deseo y esa ambición de ser mejores de lo que fuimos la temporada pasada, hace un mes o hace una semana cuando jugamos contra el Man City. Tenemos la capacidad de mejorar, de evolucionar, y eso es lo que percibo en el club y, sobre todo, en los jugadores”.

El reciente triunfo en la Community Shield ante Manchester City ha elevado el entusiasmo alrededor del equipo, pero Arteta se encarga de pisar el freno emocional. Para él, la nueva Premier empieza desde cero.

¿Favoritos? Sí. ¿Con diana en la espalda? No todavía, según el técnico.

“Hoy, no, porque empezamos desde cero y vamos a tener que demostrar que tenemos el nivel para volver a esa posición otra vez”, explicó. Luego dejó clara su mentalidad competitiva: “Creo que eso pasó en las últimas tres temporadas: en algún momento fuimos primeros, en algún momento fuimos los que perseguíamos, y nunca sabes qué es mejor. Si me das a elegir, quiero ser primero, quiero que nos cacen y quiero estar en control de nuestro futuro, en lugar de depender de alguien más”.

La frase resume el tono del vestuario: Arsenal no quiere esconderse. Quiere el papel de campeón al que todos apuntan.

Lewis-Skelly, blindado en plena agitación de mercado

Mientras el equipo se prepara para el debut, el otro foco está en Myles Lewis-Skelly. El joven centrocampista de 19 años, producto de la academia, ha irrumpido con fuerza en la élite y se ha convertido en una pieza delicada en el puzle deportivo… y económico.

Durante esta ventana, se entendió que Lewis-Skelly fue ofrecido a Manchester United y Chelsea en los movimientos de Arsenal para generar ingresos tras el fichaje de Bruno Guimarães desde Newcastle por 75 millones de libras. El contexto financiero empujaba a escuchar opciones.

Pero su rendimiento ha cambiado el tono de la conversación. El canterano brilló en el centro del campo ante Manchester City en Cardiff el domingo, tras haber sido titular también en la final de la Champions League de la pasada temporada frente a Paris Saint-Germain. No es un proyecto lejano: ya compite en noches grandes.

Arteta fue tajante al ser preguntado por su futuro. Dijo estar “100%” convencido de que Lewis-Skelly seguirá siendo jugador de Arsenal en este mercado. Nada de salidas de última hora, nada de experimento para cuadrar cuentas.

El técnico dio un paso más y explicó por qué el club se aferra a este tipo de perfiles. “Los jugadores que han crecido en nuestro sistema, y que sienten de verdad ese amor y esa conexión con el club, aportan algo más, no hay duda de eso”, subrayó. Para Arteta, esos futbolistas no solo llenan huecos en la plantilla, sostienen la identidad del proyecto. “Tenemos que cuidarlos de una manera muy especial porque aportan un valor que es muy difícil de encontrar. Por eso, cuando podemos, queremos proteger esos activos tanto como sea posible, desarrollarlos y hacerlos extremadamente importantes para el club”.

En plena carrera por consolidarse entre la élite europea y defender un título que parecía maldito para su historia reciente, Arsenal se agarra a dos ideas: la ambición sin matices de su entrenador y la apuesta firme por un talento propio como Lewis-Skelly. La temporada arranca como un maratón, pero la pregunta ya flota en el aire: ¿serán capaces de soportar otra vez el peso del primer puesto hasta el final?