Mourinho inicia su segunda era en el Real Madrid
José Mourinho aún no ha regresado “oficialmente” de las vacaciones, pero el portugués no ha esperado al calendario. Ya se ha instalado en la Ciudad Real Madrid y ha comenzado a trabajar como nuevo entrenador blanco, adelantando unos días el inicio de su segunda etapa en el banquillo del club.
Lo ha mostrado él mismo en sus redes sociales: una imagen de su primer día en Valdebebas y un mensaje corto, directo, muy Mourinho: “Let’s go!!”. Dos palabras que funcionan casi como declaración de intenciones y que marcan el punto de partida de un proyecto cargado de expectativas, presión y cuentas pendientes.
El técnico de Setúbal vuelve a un club que conoce bien, pero el escenario es distinto. La plantilla es otra, el contexto competitivo también, y el listón de exigencia sigue en el mismo sitio de siempre: ganar. Mourinho llega con la mezcla habitual de ilusión y desafío, consciente de que esta segunda oportunidad no admite demasiados tropiezos.
El lunes 13 de julio se activará el siguiente capítulo. Ese día está previsto el arranque de la actividad con los jugadores que no han participado en el Mundial. Valdebebas empezará a llenarse de caras jóvenes y de futbolistas que buscan sitio en la rotación del nuevo entrenador. Entre los nombres señalados para presentarse a los reconocimientos médicos aparecen Dean Huijsen, Franco Mastantuono y Trent Alexander-Arnold, además de otros miembros de la plantilla que han tenido verano “corto” en lo competitivo.
Será el primer filtro de Mourinho. Primeros diálogos, primeras impresiones en el césped y en el vestuario, primeros gestos de jerarquía. Ahí empezará a dibujarse quién puede ganar peso con el nuevo jefe y quién tendrá que remar más para convencerle.
Khedira, del centro del campo al banquillo
El otro movimiento clave de estas primeras horas de mandato llega en el cuerpo técnico. Mourinho ya ha definido su equipo de trabajo para la temporada. A su lado estarán Joao Tralhao y Pedro Machado, dos hombres de confianza, y una cara muy conocida para el madridismo: Sami Khedira, que se incorpora como asistente.
El alemán, campeón en el centro del campo durante su etapa como jugador blanco, regresa ahora con pizarra en la mano. Su presencia aporta conocimiento del club, del entorno y del vestuario de élite, un perfil que encaja con la idea de Mourinho de rodearse de técnicos que entiendan tanto el juego como la presión que implica llevar el escudo del Real Madrid.
El equipo se completa con Antonio Días como preparador físico, responsable de poner a tono a una plantilla que llegará con ritmos muy distintos tras el verano, y Nuno Santos como entrenador de porteros, figura clave en un club donde la competencia bajo palos suele decidir temporadas.
La foto es clara: Mourinho ha llegado antes que nadie, ha marcado territorio y ya tiene a su guardia pretoriana lista. El lunes se sumarán los primeros jugadores. A partir de ahí, la segunda era del portugués dejará de ser un anuncio y se convertirá en realidad diaria. La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿hasta dónde puede llevar esta vez al Real Madrid?






