Nick Woltemade brilla en Europa con Juventus
Nick Woltemade, la noche en la que dejó de ser un simple cedido
En una Juventus aún en construcción, con dudas colectivas y una grada impaciente, un nombre empezó a sonar con otra fuerza en Turín: Nick Woltemade. El alemán firmó un 2-2 ante Rennes en la Europa League que no solo salvó un punto, también lo colocó en una lista reservada para elegidos en la historia bianconera.
No es una exageración. Con su gol de penalti y una asistencia, Woltemade igualó un registro que solo habían firmado antes Roberto Baggio en 1990 y Darko Kovacevic en 1999: marcar en cada uno de sus tres primeros partidos europeos con la camiseta de Juventus.
Una noche gris, una actuación luminosa
El contexto no ayudaba. Juventus sufrió más de la cuenta en el Allianz Stadium, obligada a remar para rescatar el empate ante un Rennes valiente y sin complejos. El equipo de casa no convenció, dejó lagunas en su juego y se vio forzado a reaccionar a golpes.
En medio de ese partido espeso, apareció Woltemade.
Primero, con la lucidez del asistente: se movió entre líneas, encontró el espacio y sirvió el pase que abrió el marcador para los bianconeri. Después, con la frialdad del goleador: desde el punto de penalti, en la segunda parte, asumió la responsabilidad y convirtió el 2-2 con la serenidad de un veterano.
Tres partidos europeos con Juventus, tres goles. Y ahora, también, una asistencia. Todo en apenas unas semanas desde su llegada en calidad de cedido desde Newcastle durante el último mercado de verano.
Italia se rinde al alemán
La actuación no pasó desapercibida. La prensa italiana, tan exigente como pocas, coincidió en señalarlo como el gran rostro positivo de la noche.
La Gazzetta dello Sport subrayó que el duelo ante Rennes “mostró” las mejores virtudes de Woltemade. El diario destacó cómo el alemán se movió “con total soltura” en el último tercio cuando pudo actuar en su posición preferida, por detrás de un nueve puro como Randal Kolo Muani. Colocado donde se siente futbolista, marcó la diferencia.
El Corriere dello Sport fue todavía más contundente en su portada del viernes: para el periódico romano, Woltemade “por fin dio un paso al frente” con la camiseta de Juventus. El mensaje era claro: ya no se trata solo de un joven interesante, sino de alguien que empieza a asumir peso real en las noches europeas.
Tuttosport, siempre con la lupa puesta en Turín, fue al corazón del asunto: definió al cedido de Newcastle como “el único que mostró el espíritu adecuado” entre los jugadores de Juventus sobre el césped. En un partido que dejó dudas sobre el carácter del colectivo, el alemán salió reforzado precisamente por su actitud.
Cómodo entre líneas, decisivo en Europa
La fotografía de la noche en el Juventus Stadium lo resume bien: minuto tenso, responsabilidad máxima, Woltemade frente al portero desde los once metros. Gol. No tembló. Y no es la primera vez.
El atacante alemán se ha encontrado un hábitat natural en la Europa League. Sus tres goles y su asistencia desde que llegó al club han llegado todos en la competición continental. Cuando el escenario se ilumina y su entrenador lo coloca detrás del delantero centro, se suelta. Pisa el área, filtra pases, genera peligro. Y, sobre todo, marca.
La Gazzetta insistió precisamente en esa idea: un jugador “a gusto” cuando puede recibir entre líneas, girarse y elegir. Con Kolo Muani fijando a los centrales, Woltemade encontró metros para pensar y castigar. Lo hizo con criterio, sin estridencias, pero con una eficacia que empieza a llamar la atención.
La deuda pendiente: la Serie A
El contraste con la liga es evidente. En Serie A, Woltemade sigue esperando su verdadera oportunidad. Cinco apariciones consecutivas desde el banquillo, ningún partido como titular, ninguna participación directa en gol. Cero goles, cero asistencias.
De momento, su historia en Italia se escribe de noche y con el himno europeo de fondo.
Pero las estadísticas ya presionan la puerta del vestuario. Tres partidos europeos con Juventus, tres tantos, un pase de gol y un lugar en la misma frase que Baggio y Kovacevic. Para un futbolista que acaba de aterrizar cedido desde la Premier League, no es un detalle menor.
El cuerpo técnico lo sabe. La grada también. La pregunta, después de esta noche ante Rennes, ya no es si Woltemade merece más minutos, sino cuánto tardará la Serie A en ver al mismo jugador que está deslumbrando en Europa.






