Osimhen se ofrece al Atlético de Madrid pero recibe un ‘no’ rotundo
Victor Osimhen se ha ofrecido al Atlético de Madrid. No directamente, sino a través de intermediarios, según desvela Club Uria. Sobre la mesa, una operación de alrededor de 75 millones de euros por el delantero nigeriano de 27 años, hoy referencia ofensiva de Galatasaray. Una cifra de mercado para un goleador de élite. Pero la respuesta en los despachos del Metropolitano ha sido clara: no.
No es un “no” deportivo. Es un “no” estructural.
Un gigante caro para una caja justa
El Atlético no puede afrontar ahora mismo una operación de ese tamaño. El club arrastra una tensión de caja que le impide lanzarse a un fichaje de 75 millones en esta ventana. No es el verano de los grandes desembolsos, y en la planta noble lo saben.
Aun así, el perfil de Osimhen encaja con lo que suele enamorar a Diego Simeone: delantero potente, agresivo, profundo, capaz de vivir al límite con los centrales rivales. Pero el contexto manda. Y manda también la plantilla.
Julián Álvarez, la llave que cierra la puerta
El Atlético ya tiene dueño para ese rol de ‘9’: Julián Álvarez. El argentino ocupa exactamente ese espacio en el tablero de Simeone y el club le ha entregado las llaves del ataque. Desde el Metropolitano lo tienen meridianamente claro: confían plenamente en él y no contemplan su salida.
Si no hay venta, no hay hueco. Ni económico ni deportivo. Con Álvarez asentado en el eje del ataque, la llegada de Osimhen se convierte en un lujo innecesario, por muy tentadora que pueda parecer la idea de juntar a ambos.
Un gesto de estrella que quiere vestir de rojiblanco
El dato que revela hasta qué punto Osimhen deseaba el movimiento es contundente: estaba dispuesto a bajarse el sueldo para jugar a las órdenes de Simeone. En Turquía disfruta de un salario elevado, reforzado por las ventajas fiscales para los extranjeros en el país, que disparan su ingreso neto en Galatasaray.
Tiene contrato en Estambul hasta 2029, una posición cómoda y segura. Aun así, estaba preparado para sacrificar parte de su ficha con tal de dar el salto a LaLiga y ponerse a las órdenes del técnico argentino. Un gesto poco habitual en un mercado en el que la mayoría de las veces el dinero pesa más que el proyecto.
El Atlético ha agradecido el interés, pero no ha temblado: mantiene su negativa y deja pasar la opción de un delantero tasado en 75 millones.
Admiración mutua… sin final feliz
La fascinación de Osimhen por Simeone no es nueva. El nigeriano ya había mostrado en público su admiración por el técnico argentino tras enfrentarse al Atlético en la Champions el pasado mes de enero. Entonces destacó la agresividad, la identidad y la continuidad del proyecto rojiblanco, subrayando cómo los jugadores se adaptan a un estilo tan marcado tras tantos años con el mismo entrenador.
Para Osimhen, medirse a un equipo al que considera “uno de los mejores del mundo” y sacar un empate fue un punto de referencia en su carrera. Esa experiencia reforzó su deseo de, algún día, estar al otro lado: vestir de rojiblanco y no sufrir a ese Atlético, sino integrarse en su engranaje.
Por ahora, ese deseo se queda en la carpeta de los sueños aplazados.
Europa escucha: Barça, Arsenal y Tottenham, en el radar
El Atlético no es el único gran club al que los intermediarios han llamado para colocar el nombre de Osimhen en la agenda. El delantero ha sido ofrecido también a Barcelona, Arsenal y Tottenham. Todos atentos, todos conscientes de que un ‘9’ de este nivel no se pone en el mercado todos los veranos.
Tottenham ha ido un paso más allá. Desde Londres ya ha llegado una propuesta concreta que supera los 55 millones de euros. Una oferta seria, pero todavía muy lejos de las pretensiones de Galatasaray, que no piensa regalar a su referencia ofensiva ni rebajar de golpe su tasación.
Mientras el Atlético cierra la puerta por razones financieras y por su apuesta firme por Julián Álvarez, el entorno de Osimhen sigue trabajando. Habrá más llamadas, más reuniones, más tanteos. El nigeriano ya ha dejado claro que está dispuesto a moverse, a ajustar su salario y a dar el salto a un proyecto de primera línea.
La pregunta ya no es si quiere salir. La pregunta es: ¿qué club europeo será capaz de llegar a la altura de los 75 millones que pide Galatasaray y, al mismo tiempo, ofrecerle el escenario que Osimhen busca para su próximo gran salto?






