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El parón más largo y el reto de Flick en el Barça

La interminable ventana de selecciones, casi tres semanas de fútbol repartido por medio mundo, se apaga por fin. En Barcelona, sin embargo, el alivio llega mezclado con preocupación. El equipo de Hansi Flick vuelve cargado de goles, confianza… y muchos kilómetros en las piernas.

Diez jugadores azulgranas aún tienen que disputar partidos este martes antes de regresar a la disciplina del club. Una última vuelta de tuerca a un contador de minutos que se ha disparado y que condicionará el plan de Flick en las próximas semanas. La temporada apenas despega y el margen de error físico es mínimo.

Yamal, la “ansiedad del genio” hecha estadísticas

El gran nombre del parón tiene 17 años y ya sostiene a una selección. Lamine Yamal ha sido indiscutible para España: titular en los tres primeros encuentros y 203 minutos acumulados. No solo ha estado, ha decidido. Cuatro goles y una asistencia para subrayar un momento de forma descomunal.

Luis de la Fuente ha intentado poner freno al entusiasmo general con una norma clara: “nadie superará los 270 minutos en los cuatro partidos del parón”. El seleccionador, eso sí, no esconde la naturaleza competitiva del extremo, al que define como esa “ansiedad del genio” que quiere jugarlo todo y ser el mejor siempre. Justo el tipo de carácter que enamora al Barça… y que obliga a medir cada esfuerzo.

Para Flick, Yamal regresa como un arma letal, pero también como un caso de manual de gestión de cargas: cómo mantener encendida la chispa sin quemar al futbolista.

Gordon, intocable con Inglaterra

En Inglaterra, el relato es similar. Anthony Gordon se ha ganado un estatus de intocable a las órdenes de Thomas Tuchel. Tres titularidades, 218 minutos y un gol en cada encuentro. Pleno anotador, plena confianza.

El extremo vive un arranque de temporada eléctrico y no se baja del once. Para el Barça es una gran noticia en términos de rendimiento, pero una señal de alarma en lo físico: llega sin descanso real y con la exigencia de mantener ese nivel en un calendario que no perdona.

Cancelo, el que más carga con su selección

Si hay un jugador que vuelve realmente exprimido, ese es Joao Cancelo. El portugués ha sido titular en cuatro partidos y suma 305 minutos, el registro más alto entre los internacionales azulgranas. Por el camino, goles ante Dinamarca y Noruega, prueba de que no solo ha corrido: ha asumido protagonismo constante.

El lateral, clave en la salida de balón y en la profundidad del equipo de Flick, regresa con un volumen de juego que obliga a pensarse dos veces cada alineación. Rotar por obligación, no por capricho.

Pedri, Fermin y Dani Olmo, algo más contenidos

No todos han sufrido la misma sobrecarga. Pedri ha participado 120 minutos, un uso moderado que encaja con la necesidad de mimar su físico tras temporadas marcadas por problemas musculares. Fermin Lopez se ha quedado en 80 minutos, un escenario razonable para un jugador que sigue consolidándose en la élite.

Dani Olmo, por su parte, ha acumulado 149 minutos. Lo suficiente para mantener ritmo competitivo, sin caer en el exceso. Flick encuentra aquí un pequeño respiro: tres piezas importantes que no regresan al límite.

En defensa, el reparto también ha sido desigual. Pau Cubarsi ha completado dos partidos completos, 180 minutos de máxima exigencia para un central aún joven, pero ya tratado como veterano por sus seleccionadores. Al otro lado, Jules Kounde solo ha disputado 90 minutos con Francia, una carga mínima que lo convierte, a priori, en uno de los jugadores más frescos del vestuario.

Pequeños sustos que no se olvidan

El parón no se ha librado de los sobresaltos. Eric Garcia abandonó la concentración de España antes de tiempo por unas molestias. Nada grave, pero suficiente para encender las alarmas en el club. Caso similar con Raphinha, que regresó antes de lo previsto de su compromiso con Brasil por un problema muscular. Las pruebas descartaron lesión importante, aunque el aviso queda ahí.

Son señales que Flick no puede ignorar. La línea entre “simple molestia” y baja de varias semanas, en este tramo de la temporada, es finísima.

Calendario brutal y poco margen

Ahora le toca al técnico alemán recomponer el puzle. Evaluar uno a uno, medir cargas, decidir quién puede repetir, quién debe descansar y quién, pese a las ganas, tendrá que ver algún partido desde el banquillo.

Para complicarlo todo, varios de esos jugadores aún tienen un último compromiso internacional: España viaja a Croacia, Inglaterra recibe a Czechia. Más minutos, más viajes, menos tiempo para recuperar y casi ninguno para entrenar de verdad con el grupo.

El Barça se reencontrará con la competición el sábado, en casa, ante Getafe. Primer examen tras el parón, con un equipo lleno de futbolistas en plena euforia con sus selecciones, pero con un contador físico en rojo intenso.

Entre la ambición desbordante de sus jóvenes estrellas y la crudeza del calendario, Flick se asoma a su primer gran reto como entrenador azulgrana: ¿sacar el máximo brillo sin romper a nadie? La respuesta empezará a escribirse este fin de semana.