Raphinha enciende alarmas en Barcelona tras victoria de Brasil
Brasil se marchó de Brisbane con una victoria vibrante por 4-2 ante Australia en el amistoso de este martes en el Suncorp Stadium. Pero la gran noticia no fue el marcador, sino el gesto de preocupación en el rostro de Raphinha al descanso.
El atacante de Barcelona, en estado de gracia en este inicio de temporada, pidió el cambio por “molestias en el muslo derecho”, según informó la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Sonó a frase de protocolo. No lo es tanto para su club.
Gol, descanso… y malas sensaciones
Hasta el descanso, el partido iba en la línea que Raphinha ha marcado en las últimas semanas. Dinámico, incisivo, protagonista. Coronó su primera parte con un gol de penalti poco antes del entretiempo, reforzando la imagen de delantero imparable con la que ha arrancado la campaña.
Pero algo no iba bien.
No regresó al césped tras el paso por vestuarios. En su lugar entró Endrick, y casi al mismo tiempo la CBF emitió un comunicado escueto: “Con molestias en el muslo derecho, el delantero Raphinha fue sustituido en el descanso”. Sin detalles adicionales. Sin plazos. Solo una palabra que retumba en Barcelona: muslo.
Brasil, mientras tanto, siguió a lo suyo. Cerró el 4-2 y se quedó con la victoria. La preocupación viajó en otra dirección.
Un inicio de temporada de estrella… bajo amenaza
La posible lesión irrumpe en el mejor momento de Raphinha desde que viste la camiseta de Barcelona. El delantero suma ya 14 goles en apenas ocho partidos oficiales en todas las competiciones. Ocho encuentros, ocho victorias. Una producción de élite que lo ha convertido en pieza central del ataque blaugrana.
Ese contexto multiplica el impacto de cualquier contratiempo físico. No se trata solo de perder a un titular. Se trata de frenar a un jugador que ha encendido el ataque del equipo y que vive una racha que muy pocos pueden sostener.
Viejo enemigo: los isquiotibiales
El historial reciente tampoco ayuda al optimismo. Raphinha arrastra antecedentes de problemas en los isquiotibiales. La pasada temporada ya se perdió varios partidos con Barcelona tanto en otoño como en primavera por molestias similares.
Cada vez que aparece la palabra “muslo” en un parte médico suyo, en el club se encienden las alarmas. No es una lesión nueva, es un viejo enemigo que conoce demasiado bien.
Por ahora no hay diagnóstico definitivo ni tiempo estimado de baja. Solo una imagen: la de un jugador que se marcha al vestuario tras marcar, con la mano en la pierna derecha y el gesto serio. Y una pregunta que sobrevuela Barcelona: ¿cuánto tardará en volver el futbolista que ha sostenido el arranque perfecto de la temporada?






