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Raphinha y los planes de Flick ante el Getafe

La duda Raphinha agita los planes de Flick antes de recibir al Getafe

El parón de selecciones le ha dejado a Hansi Flick una incómoda pregunta justo cuando el calendario apunta al regreso de la liga: ¿arriesgar o no con Raphinha ante el Getafe el 10 de octubre?

El brasileño abandonó la concentración de su selección con molestias y encendió las alarmas en Barcelona. Los primeros diagnósticos son tranquilizadores, hablan de ausencia de lesión grave, pero el veredicto definitivo llegará en la Ciutat Esportiva, donde el cuerpo médico someterá al delantero a nuevas pruebas en cuanto pise de nuevo Sant Joan Despí.

Si todo se queda en una inflamación controlable, en el club creen que puede llegar a tiempo. Otra cosa muy distinta será si los exámenes detectan cualquier problema que pueda agravarse con minutos de juego. Ahí la balanza se inclina claramente: Flick no está dispuesto a jugar con fuego con un futbolista que ya ha firmado 14 goles y 3 asistencias esta temporada. No con todo lo que queda por delante.

Mientras los médicos trabajan, el entrenador ya dibuja escenarios.

Gabriel Jesus, la solución inmediata

Si Raphinha se queda en el banquillo o directamente en la grada, Flick sabe que tiene un recambio con oficio para ocupar el centro del ataque: Gabriel Jesus.

El brasileño, llegado este verano desde Arsenal, apenas ha disputado 41 minutos oficiales repartidos en cuatro apariciones, siempre saliendo desde el banquillo. Pocos, pero rentables. Ha marcado dos goles, uno ante Racing Santander y otro frente a Feyenoord. Ha necesitado muy poco para dejar claro que, si le dan el área, sabe qué hacer con ella.

Para un técnico que valora la estructura y la presión alta, Gabriel Jesus ofrece algo muy reconocible: un nueve más clásico, capaz de fijar centrales, descargar de espaldas y abrir espacios para las llegadas de segunda línea. Un perfil que encaja si la idea es proteger a Raphinha sin perder colmillo.

Más atrás en la fila aparece Hamza Abdelkarim. El egipcio apenas suma cuatro minutos con el primer equipo, pero llega con un pequeño impulso anímico: su primer gol internacional con Egipto ante Sudán del Sur. Su nombre está sobre la mesa, aunque su falta de experiencia hace que, de momento, sea una carta secundaria.

Alternativas tácticas: no todo pasa por un nueve puro

El fondo de armario ofensivo del Barça permite a Flick algo que pocos entrenadores se pueden permitir: no depender de un recambio “clon” de Raphinha.

El técnico ya había trabajado variantes antes de que arrancara la temporada. Cuando le preguntó al propio Raphinha si estaba dispuesto a actuar como delantero centro, el nombre de Anthony Gordon también figuraba en esa lista de posibles referencias ofensivas.

El inglés, por recorrido y por su capacidad para interpretar diferentes alturas del ataque, encaja bien en esa idea de “falso nueve” móvil, que estira, cae a bandas y libera carriles interiores. Tiene pasado en esa posición y, en un contexto de urgencia, ofrece garantías.

Karim Adeyemi también fue estudiado para ese rol, aunque ahora mismo no entra en los planes de Flick para jugar en el centro. El alemán aporta desborde y profundidad, pero el cuerpo técnico lo ve más cómodo atacando desde fuera hacia dentro que fijando centrales.

Ahí ganan peso otros perfiles. Dani Olmo y Fermín López no son delanteros centros, pero sí especialistas en dar ritmo, morder sin balón y llegar desde atrás a zonas de remate. Cuando el plan no exige un nueve de referencia, sino agitar el partido con movilidad constante y presión agresiva, sus nombres suben enteros.

Los dos comparten algo que acerca su fútbol al de Raphinha: atacan bien los espacios dentro del área, leen los rebotes, se mueven entre líneas con instinto. No viven del cuerpo a cuerpo con los centrales, viven de aparecer donde duele.

Lamine Yamal, la tentación diferente

Y luego está Lamine Yamal. La opción más seductora… y quizá la menos probable a corto plazo.

Su gran virtud sigue siendo la de siempre: recibir abierto en la derecha, encarar, romper defensas en el uno contra uno y crear ventajas desde la banda. Ahí es donde ya se ha ganado un lugar en la pizarra de Flick.

Sin embargo, el técnico no descarta nada. Ya ha valorado en privado la idea de utilizarlo en zonas más centradas, liberándolo de la cal para acercarlo todavía más al gol. Una eventual ausencia de Raphinha podría reabrir ese experimento: un Lamine flotando entre líneas, atacando el área desde dentro, rodeado de pasadores.

De momento es solo una posibilidad, pero en un vestuario con tanto talento joven, las lesiones de unos suelen acelerar los tiempos de otros.

Decisión médica… y deportiva

El primer movimiento pertenece a los médicos: determinar con exactitud qué tiene Raphinha y qué margen de riesgo existe. Si las pruebas confirman que no hay lesión estructural y que el dolor es controlable, el brasileño seguirá siendo el candidato número uno para liderar el ataque ante el Getafe.

Si aparece la mínima opción de agravar el problema, Flick ya ha dejado claro internamente que no se la jugará. Tiene a Gabriel Jesus listo para asumir el rol, un abanico de soluciones tácticas con Gordon, Olmo o Fermín y la carta siempre atractiva de Lamine Yamal.

El dilema es evidente: proteger hoy a su goleador o exprimirlo una noche más. La respuesta dirá mucho de cómo quiere Flick gestionar el equilibrio entre urgencia y futuro en este Barcelona.