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Rashford y el Barcelona: ¿un regreso inesperado?

El fichaje de Anthony Gordon por el Barcelona, anunciado a principios de verano, parecía una sentencia para Marcus Rashford. El inglés había firmado una cesión brillante en Cataluña, pero el club decidió no activar la opción de compra y apostar por un proyecto más largo con Gordon. El mensaje parecía claro: capítulo cerrado.

Sin embargo, la historia se resiste a terminar.

Rashford volvió a Old Trafford, donde sigue sin tener su futuro asegurado y con la posibilidad real de salir definitivamente del Manchester United antes de que cierre el mercado.

El Barça no rompe el hilo

Según informa TEAMtalk, el Barcelona mantiene el contacto con los representantes de Rashford mientras revisa sus alternativas ofensivas y mide la opción de un regreso sonado al Camp Nou. La idea nunca ha desaparecido de los despachos azulgranas.

La preferencia del club catalán siempre fue repetir la fórmula de la cesión. Rashford aún tiene dos años de contrato con el United y eso complica cualquier operación que no sea a largo plazo. En Manchester, sin embargo, marcaron territorio: solo estudiarían una salida en traspaso definitivo.

Esa firmeza explica por qué el Barça rechazó los 30 millones de euros de su opción de compra, pese a que el delantero firmó 28 contribuciones de gol entre todas las competiciones la temporada pasada. Un rendimiento de estrella, pero con precio y salario de estrella.

El resultado fue un regreso a Old Trafford como el jugador mejor pagado de la plantilla y con Michael Carrick reincorporándolo al primer equipo. Rashford entrena, compite y suma minutos. Aun así, la puerta de salida no está cerrada con llave. Ni mucho menos. Y el Barcelona sigue muy atento.

Más urgencias en ataque

Desde que terminó la pasada temporada, la necesidad del Barça en la delantera ha crecido. Y se nota en cada movimiento de mercado.

Rashford volvió a Inglaterra, Robert Lewandowski se marchó, Ferran Torres también hizo las maletas y Roony Bardghji se ha quedado fuera de combate para todo el curso por lesión. Demasiados golpes para un frente ofensivo que ya pedía retoques.

Han llegado Gordon y Adeyemi, pero nadie en el club considera que el trabajo en ataque esté cerrado. Falta pólvora, falta profundidad de plantilla y falta un perfil que pueda marcar diferencias de inmediato.

Ahí vuelve a aparecer el nombre de Rashford. El jugador vería con buenos ojos regresar a Cataluña. Lo dejó claro con su rendimiento y su adaptación en la cesión. La incógnita está en Manchester: no está claro que el United acepte otra cesión, ni siquiera con obligación de compra. Y ese matiz puede cambiar toda la ecuación.

Un caso ligado a Julián Álvarez

El futuro de Rashford no se entiende sin mirar a otro objetivo: Julián Álvarez. El Barça sigue trabajando en un acuerdo por el argentino, pero se topa con un muro. Desde el entorno de Atlético de Madrid no se perciben señales de suavizar su postura. El club rojiblanco mantiene una línea dura y eso frena cualquier avance.

Ese bloqueo condiciona el resto del plan. Mientras no se desbloquee la operación por Álvarez, el abanico de alternativas se estrecha. Y en ese contexto, Rashford vuelve a ganar peso.

Si el Barça no consigue a Julián Álvarez, el inglés podría pasar en cuestión de días de opción secundaria a prioridad. El escenario está preparado para un giro rápido si se produce el primer movimiento.

Por ahora, Rashford sigue siendo jugador del Manchester United, integrado en la dinámica de Carrick y con debates internos en Old Trafford sobre su encaje a largo plazo. El Barça, mientras tanto, no cierra la puerta a una reunión que hace solo unas semanas parecía imposible.

La cuestión ya no es si encaja. La cuestión es cuánto está dispuesto a arriesgar cada club en un verano que puede cambiar la carrera de Rashford y el ataque del Barcelona.