Real Madrid enfrenta amistoso con bajas importantes
El Real Madrid viaja a Riazor con un parte de bajas de campeonato. José Mourinho ha dado a conocer este martes la convocatoria para el amistoso ante el recién ascendido Deportivo La Coruña y la lista de ausentes impresiona casi tanto como la de disponibles.
A menos de dos semanas del arranque de la temporada 2026/27 en LaLiga, el vigente campeón trabaja a destajo para presentar batalla a un Barcelona que le discutirá cada punto. La pretemporada ya ha dejado duelos ante Fiorentina y Ferencváros, pruebas útiles, pero el choque en Riazor se acerca más al termómetro real de lo que se viene en el campeonato.
Esta vez, sin embargo, Mourinho tendrá que tirar de fondo de armario.
Once ausencias de peso
El técnico portugués no podrá contar con once futbolistas del primer equipo, descartados por problemas físicos o falta de ritmo competitivo. La nómina de bajas dibuja un escenario poco habitual para un simple amistoso:
- Marc Cucurella
- Jude Bellingham
- Thibaut Courtois
- Rodrygo
- Kylian Mbappé
- Yan Diomandé
- Ferland Mendy
- Raúl Asencio
- Ibrahima Konaté
- Thiago Pitarch
- Éder Militão
Son nombres que, en condiciones normales, armarían medio once titular y un banquillo de lujo. Desde la portería hasta la delantera, el equipo pierde jerarquía, gol, salida de balón y experiencia en todas las líneas.
La ausencia de Thibaut Courtois obliga a seguir ajustando automatismos bajo palos. Sin Éder Militão, Ibrahima Konaté, Ferland Mendy o Marc Cucurella, la zaga se queda sin varias de sus piezas más reconocibles. En la sala de máquinas, Jude Bellingham no estará para marcar el ritmo ni para llegar al área desde segunda línea. Arriba, sin Rodrygo ni Kylian Mbappé, el ataque pierde desequilibrio, velocidad y pegada.
No es un detalle menor en plena cuenta atrás hacia el inicio de la Liga.
Un test diferente ante el nuevo Deportivo
El rival tampoco invita a la relajación. El Deportivo La Coruña llega a la cita con el impulso de su regreso a la élite y con el hambre de quien quiere demostrar que vuelve para quedarse. Riazor, incluso en verano, aprieta. Y el Real Madrid, con tantas bajas, se verá obligado a mezclar titulares, secundarios y jugadores que pelean por hacerse un hueco en la rotación.
Para Mourinho, el partido se convierte en un laboratorio: menos figuras, más estructura. Menos talento diferencial, más sistema. Un ensayo ideal para comprobar cuánto ha calado ya su idea de juego sin la red de seguridad de sus grandes estrellas.
En un verano en el que la exigencia apunta directamente al título, el amistoso ante el Deportivo no será solo otro partido de preparación. Con medio once fuera de combate, cada minuto se convierte en una oportunidad para los que vienen por detrás. La pregunta es clara: quién aprovechará el vacío que dejan Mbappé, Bellingham y compañía en la víspera de una temporada que no perdonará despistes.






