Real Madrid defiende a Mbappé tras polémica en París
En Valdebebas han dicho basta. Ante la oleada de críticas por las imágenes de Kylian Mbappé en una discoteca de París durante su periodo de baja, Real Madrid ha movido ficha para aclarar el contexto: el viaje estaba autorizado, formaba parte del plan de recuperación y no supuso ninguna ruptura de la hoja de ruta marcada para el delantero.
La polémica estalló cuando se difundieron fotos del capitán de Francia en un local nocturno de la capital francesa junto a su pareja, Ester Expósito. En España, el debate se encendió de inmediato: ¿qué hacía Mbappé lejos de la ciudad deportiva mientras el equipo trabaja? Desde el club, la respuesta es contundente: cumplía exactamente con las indicaciones que le habían dado.
Lesión con la selección y reposo prescrito
Mbappé se lesionó durante el parón internacional en un partido contra Turquía. Los servicios médicos del Real Madrid, en coordinación con el cuerpo técnico de José Mourinho, evaluaron la situación y concluyeron que el mejor tratamiento en esta fase no era acumular sesiones en el gimnasio ni forzar en el césped, sino detener la máquina. Reposo, menos carga, nada de rutina competitiva.
En ese contexto se enmarca su estancia en Francia. Según la versión del club, Mbappé no se ha saltado ni una línea del plan diseñado. No había obligación de regresar de inmediato a Valdebebas para seguir la fisioterapia habitual, porque su estado físico actual no hacía recomendable someterle a la dinámica diaria del equipo.
Autorizado a permanecer en Francia
Real Madrid sostiene que todo estaba hablado y aprobado. Mourinho, su cuerpo técnico y el departamento médico conocían de antemano los movimientos del futbolista y dieron luz verde a que permaneciera en Francia durante esta fase de la rehabilitación.
La entidad blanca entiende que, dadas las características de la lesión y el momento de la temporada, forzar su presencia en Madrid habría tenido más componente simbólico que beneficio real. En otras palabras: estar en Valdebebas por estar, sin que ello acelerase su recuperación.
En lugar de un programa intensivo en la ciudad deportiva, el club ha optado por una estrategia más conservadora: dejar que la lesión se asiente, reducir riesgos y preparar el terreno para una vuelta progresiva a la actividad normal cuando el cuerpo lo permita.
Plan coordinado y críticas en el punto de mira
Dentro del vestuario y de las oficinas, el mensaje es unánime: no hay indisciplina, no hay desobediencia, no hay caso Mbappé. Lo que sí hay, según la percepción del club, es una diana sobre la espalda del delantero, al que consideran injustamente señalado por parte de ciertos sectores mediáticos y de la afición.
La planificación de la rehabilitación se acordó entre el propio Mbappé, Mourinho y los médicos del Real Madrid. Todos los pasos, incluido el permiso para pasar este tramo de recuperación lejos de España, se describen internamente como “coordinados y consensuados”.
Por eso en el club rechazan de plano la narrativa de que el viaje a París rompe con la disciplina o distrae al jugador de su objetivo principal. Desde su punto de vista, el francés ha seguido al pie de la letra las instrucciones recibidas y se encuentra donde le han dicho que debía estar.
Mientras las imágenes de la noche parisina siguen girando en tertulias y redes sociales, en Madrid insisten en otro encuadre: lo importante no es la foto, sino el calendario de su regreso. Y ahí, sostienen, Mbappé no se ha movido ni un milímetro del guion.






