La Roma busca un extremo zurdo: Martinelli como prioridad
La Roma sigue rastreando el mercado con una idea fija en la cabeza de Gian Piero Gasperini. El técnico quiere un atacante diestro que parta desde la izquierda, agresivo, vertical, capaz de sostener un ritmo alto durante noventa minutos. Esa pieza, en sus sistemas, no es un simple complemento: es el corazón de la estructura ofensiva.
Durante buena parte del mercado, los giallorossi han ido llamando a varias puertas de primer nivel. Han sonado Mason Greenwood, Antonio Nusa y Alejandro Garnacho, nombres que por sí solos explican la ambición del proyecto. Hubo contactos, conversaciones, distintos grados de negociación. Pero ninguna de esas operaciones llegó a cristalizar en un acuerdo definitivo.
Martinelli, oportunidad de mercado en el Emirates
Según informa el Corriere dello Sport, el director deportivo Tony D’Amico ha puesto el foco en Gabriel Martinelli como alternativa seria a los objetivos iniciales. El brasileño, de 25 años, vive un momento delicado en el Arsenal justo cuando se aproxima el inicio de la nueva temporada.
Entra en los últimos doce meses de contrato con los Gunners. No hay señales claras, al menos de puertas hacia fuera, de que la renovación esté cerca. Un contexto que siempre enciende las alarmas en los despachos de media Europa.
La llegada de Christos Tzolis ha terminado de enturbiar el panorama del brasileño. Con el internacional griego sumándose a la competencia por los puestos de ataque, Martinelli parece haber perdido peso en la rotación de Mikel Arteta. Menos minutos a la vista, más dudas sobre su rol. Y, para clubes como la Roma, la sensación de que puede tratarse de una oportunidad si el Arsenal decide hacer caja.
D’Amico estudia la viabilidad de la operación con un argumento deportivo muy claro: el perfil de Martinelli encaja casi al milímetro con lo que pide Gasperini. Ataca desde la izquierda, se mete por dentro con potencia, tiene instinto para el gol. Es el tipo de extremo que desordena defensas y abre caminos a los mediapuntas que llegan desde atrás.
Un precio alto y un salario que incomoda
El entusiasmo deportivo choca con la crudeza de los números. El mismo medio italiano subraya que el Arsenal no está dispuesto a regalar a un internacional brasileño en plena madurez competitiva, aunque acabe contrato en un año.
Las estimaciones sitúan el coste del traspaso en una franja de entre 40 y 45 millones de euros. Una inversión fuerte para cualquier club de Serie A que no cuente con ventas importantes previas. Y a ese montante habría que añadir un salario acorde al estatus Premier League del jugador, un punto delicado para la estructura salarial de la Roma.
La operación, por tanto, es tan seductora en el césped como compleja en los despachos. No es solo cuestión de convencer al Arsenal; también de encajar las pretensiones del jugador en un vestuario con equilibrios económicos muy marcados.
Plan B: Rodrigo Mora, talento emergente desde Oporto
Consciente de que el fichaje de Martinelli puede atascarse en cualquier momento, la Roma mantiene abiertas otras vías para no dejar a Gasperini sin su pieza clave en banda.
Entre las alternativas, destaca con fuerza el nombre de Rodrigo Mora, joya del Porto. Informaciones recientes apuntan a que el club italiano estudia seriamente la compra definitiva del joven atacante portugués. La idea es clara: un perfil más joven, potencialmente más asequible en traspaso y salario, pero con características técnicas compatibles con el libreto del entrenador.
Mora no llega con el pedigrí inmediato de Martinelli, pero encaja en otro tipo de apuesta: la de un proyecto que pueda crecer junto a Gasperini, con margen para revalorizarse y convertirse en un activo importante a medio plazo.
Galatasaray entra en escena
La Roma, además, no negocia en un vacío. El mercado se mueve, y Martinelli tiene más pretendientes. Desde Turquía se ha filtrado que el Galatasaray ya habría presentado una oferta cercana a las 34 millones de libras para hacerse con el brasileño.
La propuesta del vigente campeón turco subraya que, pese a la bajada reciente en sus cifras goleadoras, el extremo sigue siendo un activo muy cotizado. Quien quiera sacarlo del Emirates tendrá que pelear con clubes que pueden ofrecer salarios altos y un papel protagonista inmediato.
Para la Roma, la ecuación es clara y exigente: o estira su músculo financiero hasta un límite poco habitual, o afina al máximo la búsqueda de una solución alternativa como Mora. Gasperini ya ha marcado el perfil. Ahora la pelota está en el tejado de los dirigentes: ¿será Martinelli el rostro del nuevo proyecto en el Olímpico, o el club apostará por un diamante por pulir desde Oporto?






