Sam Kerr y Martha Thomas regresan a Escocia para el repechaje del Mundial femenino
La selección femenina de Escocia recupera galones justo cuando más los necesita. Sam Kerr y Martha Thomas vuelven a una convocatoria casi un año después para encarar el decisivo play-off de la primera ronda del Mundial femenino ante República Checa, una eliminatoria a doble partido que puede marcar el rumbo de un ciclo.
El equipo de Melissa Andreatta viajará a Pardubice, al este de Praga, el viernes 9 de octubre. Cuatro días más tarde, la historia se trasladará a St Mirren Park, donde Escocia quiere convertir la noche en una cita de esas que se recuerdan durante años. En juego, el pase a otro cruce a doble partido ante Suecia o Lituania y, al final del camino, un billete para el torneo del próximo verano en Brasil.
El regreso de dos referentes
La vuelta de Sam Kerr tiene peso propio. La centrocampista del Liverpool, utilizada esta temporada fuera de su posición natural como lateral derecha en la WSL, aún no había debutado bajo las órdenes de la seleccionadora australiana. Su último partido con Escocia se remonta a febrero de 2025, entrando desde el banquillo ante Países Bajos. Suma 34 internacionalidades, experiencia que se vuelve oro en un contexto de máxima presión.
Martha Thomas también reaparece en el momento justo. La delantera, ahora en Newcastle United en la WSL2, alcanzó las 50 internacionalidades en octubre, en una derrota amistosa frente a Suiza. Medio centenar de partidos con la camiseta de Escocia avalan su regreso en una eliminatoria donde cada ocasión puede valer un Mundial.
Dos veteranas, dos perfiles distintos, el mismo mensaje: Escocia quiere colmillo arriba y temple en los momentos calientes.
Refuerzos clave y una base que se mantiene
El listado de buenas noticias no se detiene ahí. Freya Gregory, compañera de Kerr en Liverpool, vuelve a la selección tras perderse la última concentración, igual que Sophie Howard, defensa del Como, también ausente en el doble enfrentamiento clasificatorio ante Israel por problemas físicos.
Se suma, además, el regreso de Maria McAneny. La centrocampista del Celtic no vestía la camiseta de la selección desde marzo, cuando firmó un gol en la goleada de siete tantos frente a Luxemburgo. Jugadoras que conocen el guion, que saben lo que es dominar partidos que se rompen pronto… y también sostener los que se complican.
En el capítulo de bajas, se caen de la lista las defensas Leah Eddie y Kenzie Weir, así como las delanteras Eilidh Adams y Laura Berry. Ajustes finos en una convocatoria que busca equilibrio: contundencia atrás, creatividad por dentro y más pólvora en el área.
Mia McAulay, en cambio, se aferra a su sitio. La joven del Aston Villa entró a última hora en la lista para el doble duelo de junio y ha convencido lo suficiente como para mantenerse en el grupo. Un detalle que habla de la apuesta de Andreatta por mezclar jerarquía y futuro inmediato.
Un repechaje con sabor a examen
El escenario no admite medias tintas. Escocia se juega en 180 minutos —si no hay prórroga— seguir soñando con Brasil. Primero, la trampa de Pardubice, siempre incómoda a domicilio. Después, la oportunidad de sentenciar en un St Mirren Park que querrá empujar desde el primer minuto.
Andreatta recupera líderes, recupera gol y recupera alternativas. Ahora falta la respuesta definitiva: ¿está esta Escocia preparada para transformar una lista ilusionante en una clasificación histórica?





