Seani Maguire brilla en la victoria de Cork City
Turner’s Cross vivió una de esas noches que se recuerdan durante años. Trofeo alzado, leyenda homenajeada, un exinternacional desatado de cara a portería y un estadio lleno, 4.788 aficionados, con Roy Keane en la grada como testigo de lujo.
En el centro de todo, Seani Maguire. Dos goles en la primera parte para coronar la fiesta de Cork City, asegurar el triunfo ante Finn Harps y escaparse en solitario en la lucha por la Bota de Oro de la First Division.
Maguire, imparable
Desde que volvió de su lesión, Maguire no ha dejado de marcar. Once tantos en sus últimos ocho partidos, 19 en total esta temporada. Ante Harps volvió a demostrar por qué sigue siendo una referencia ofensiva en la liga.
El primer golpe llegó en el minuto 24. Un saque de banda mal resuelto por los visitantes dio pie a una rápida circulación hacia la izquierda. Conor Drinan combinó con Hans Mpongo, el extremo neerlandés puso un centro tenso y Maguire apareció al primer palo para desviar el balón con un toque sutil, ajustado al poste corto. Un gesto de delantero fino, de los que deciden partidos.
El segundo tanto, justo antes del descanso, castigó a un Finn Harps que se había atrevido a asomarse al área rival. Bernardo Monteiro se plantó en el área tras un pase de Tony McNamee y cayó ante la entrada de Rory Feely. Harps reclamó penalti, pero el árbitro John Sconnie Walsh dejó seguir. En un suspiro, Cork pasó de la angustia a la velocidad de crucero: Drinan lanzó la contra, Ruairí Keating corrió al espacio y sirvió el pase de la muerte para que Maguire empujara a placer. 2-0 y partido encarrilado.
Una noche de guardias de honor
El choque arrancó con un gesto poco habitual: Finn Harps formando un pasillo para recibir a los campeones de la First Division. Cork City, ya con el título asegurado, saltó al césped entre aplausos rivales.
Acto seguido, otro reconocimiento. Jugadores de ambos equipos alineados para homenajear a Greg Bolger, que esta semana anunció su retirada tras 20 años de carrera en la League of Ireland. Un veterano que se despidió como vive: compitiendo, pidiendo balón, tratando de dejar una última huella.
Estuvo cerca de lograrlo pronto, con un centro exterior de empeine que rozó la cabeza de Maguire. Más tarde probó de nuevo, esta vez con un remate de cabeza que se marchó por encima del larguero. Se fue del campo en el minuto 63 rodeado por el pasillo de sus compañeros y con el estadio en pie. Una despedida a la altura de su trayectoria.
Finn Harps resiste como puede
El marcador final no cuenta toda la historia. Finn Harps, colista y con 13 derrotas en sus últimos 14 encuentros, firmó un ejercicio de resistencia digno, liderado por el trabajo incansable de Finn McKenlay.
Patrick McEleney apostó por un 5-4-1 muy compacto sin balón y tuvo que improvisar con Tony McNamee como referencia ofensiva por la lesión de Aaron McLaughlin. También regresaron al once Gavin McAteer y Josh Cullen, junto a Ronan Ferns y Max Hutchinson.
Pese al planteamiento defensivo, Harps dispuso de momentos puntuales de amenaza. McAteer conectó bien con Monteiro para generar el primer disparo visitante, que Bolger bloqueó con el cuerpo. Ya en la segunda mitad, el suplente Guilherme Priosti se filtró con elegancia entre la zaga local y dejó una opción clara para Adam McDaid, que no logró definir bajo presión.
Detrás, Corey Sheridan sostuvo al equipo. Primero con una estirada completa ante un disparo de Mpongo. Después, con una intervención clave que evitó el hat-trick de Maguire tras un centro envenenado de Bolger en la reanudación. Más tarde, desvió por encima del larguero un envío peligroso de Drinan. Sin sus manos, la goleada habría sido mayor.
La acción más dramática en defensa la firmó Joel Bradley-Walsh, que sacó sobre la línea un tiro de Cillian Murphy que ya se cantaba como gol. Mpongo, en el rechace, mandó la pelota a las nubes.
El campeón ajusta cuentas
Barry Robson no quiso más relajaciones tras tres derrotas en cuatro partidos desde que aseguraron el título. El técnico de Cork City devolvió al once a cuatro habituales: el guardameta Conor Brann, el central Charlie Lyons y los extremos Cillian Murphy y Hans Mpongo.
Murphy, de apenas 17 años, llegó al encuentro con un doble reconocimiento bajo el brazo: jugador del año y joven jugador del año del club, premios entregados antes del pitido inicial. No se escondió. Probó desde fuera del área y rozó el gol en la jugada que terminó con el despeje salvador de Bradley-Walsh.
Con el paso de los minutos y el 2-0 en el marcador, el ritmo bajó. Cork controló, Harps intentó no descomponerse. Sheridan aún tuvo que intervenir ante Mpongo y ante otro centro cerrado de Drinan, pero el campeón ya jugaba con la tranquilidad de quien sabe que la noche le pertenece.
Cuando el capitán Fiacre Kelleher levantó el trofeo de la First Division, el Turner’s Cross explotó. Es la tercera vez en cinco años que Cork City se proclama campeón de la categoría. Ahora, la pregunta es otra: ¿será esta vez un regreso más duradero a la Premier Division?
Playoffs al rojo vivo: Bray, UCD y la batalla por la quinta plaza
Mientras Cork celebraba, la jornada dejó decisiones importantes en la pelea por el ascenso.
Bray Wanderers y UCD amarraron su presencia en el play-off con una jornada aún por disputarse. El riesgo de quedarse fuera era mínimo, pero ambos sellaron el objetivo sin brillo.
Bray reaccionó a tiempo en el Carlisle Grounds. Wexford mandaba 0-2 al descanso gracias a un doblete de Jake Doyle, pero los Seagulls rescataron un 2-2 con los tantos de Endri Mustali y Ben McCormack. No fue una exhibición, pero sí suficiente para asegurar el billete.
En Belfield, UCD tampoco pasó del empate. El penalti transformado por Louis Dignam les dio ventaja al descanso ante Longford Town, pero James Bailey igualó para los visitantes. El 1-1, sin embargo, vale oro para los de Midlands.
Longford cierra la noche en la quinta plaza, la última que da acceso al play-off, empatado a puntos pero por delante de Cobh Ramblers gracias a la diferencia de goles. Cobh tropezó en casa ante Kerry, que se impuso 0-2 en St Colman’s Park con dias de Cian Bargary y Cian Brosnan. Ese triunfo impulsa a los hombres del Kingdom hasta la cuarta posición.
Athlone Town sigue con vida, aunque al límite. Cayó 1-2 en Lissywoollen ante Treaty United, que se adelantó 0-2 con goles de Mark Byrne y Ben Feeney antes del tanto tardío de Brian McManus. La ecuación para Athlone es clara: debe ganar a Longford la próxima semana para mantener opciones de play-off.
Kerry recibirá a Cork City, Cobh visitará a Treaty United y cada balón puede reordenar el tablero. El título ya tiene dueño, pero la última jornada todavía puede cambiar el destino de más de un club.





