Javier Tebas reitera su oposición a la Superliga y critica al Real Madrid
Javier Tebas vuelve a la carga. El presidente de LaLiga aprovechó su presencia en la primera Conferencia Nacional de Prensa y Deporte en Galicia para abrir un nuevo frente contra Real Madrid, Florentino Pérez y el proyecto de la Superliga, ese viejo enemigo que se niega a desaparecer del todo.
Según recoge el medio francés Foot Mercato, Tebas no se anduvo con rodeos y señaló directamente al club blanco: calificó a Real Madrid como “el equipo más rebelde de España”, una etiqueta que resume el abismo que separa la visión de Florentino sobre el futuro del fútbol y el modelo que defiende la patronal de los clubes.
Tebas, la Superliga y el fantasma del “doble nivel”
El dirigente volvió a encender las alarmas sobre un posible regreso de la Superliga. El proyecto, frenado en su versión inicial, sigue muy presente en su discurso. Tebas advirtió de que tumbar la propuesta actual no significa haberla enterrado para siempre. La idea sigue viva, agazapada.
“Si no actuamos, nos enfrentaremos a un fútbol de dos velocidades”, alertó. Para él, el riesgo es claro: una élite cerrada por un lado y, por otro, el resto de clubes condenados a sobrevivir en un escalón inferior.
Frente a ese escenario, Tebas se aferra al actual modelo de competiciones y reparto económico como única vía para mantener el equilibrio en el continente. Solo así, sostiene, gigantes y modestos pueden convivir bajo el mismo paraguas competitivo sin que la brecha sea definitiva.
Un tren con locomotoras… y vagones
El presidente de LaLiga reivindicó las dos últimas décadas de fútbol europeo como un patrimonio que no puede ponerse en riesgo. “Hemos construido un fútbol excepcional en 20 años y debemos defenderlo, no podemos permitir que se pierda”, subrayó.
La metáfora que eligió no deja lugar a dudas sobre su visión del ecosistema futbolístico: “En este tren hay locomotoras, como Real Madrid y Barcelona, pero también necesitamos vagones”. Los grandes tiran del negocio, pero, para Tebas, el valor real del producto reside en que todo el convoy avance junto, no solo en que brillen las locomotoras.
Ahí encaja su defensa cerrada del actual sistema de reparto de los derechos de televisión. Tebas volvió a justificar el modelo como herramienta para sostener la competitividad interna y evitar que el campeonato se rompa en dos: unos pocos con todo, el resto mirando desde la barrera.
Silencio sobre el Clásico… y el pulso que no cesa
Cuando la conversación se acercó al terreno más sensible del aficionado, el del bolsillo, Tebas levantó un muro. Rehusó pronunciarse sobre los precios de las entradas para el próximo Clásico, escudándose en que esa es una decisión exclusiva de los clubes implicados.
Ni una palabra sobre si el hincha paga demasiado por ver un Real Madrid–Barcelona. Esa batalla, al menos de puertas afuera, no es suya.
Lo que sí mantiene es el pulso político y deportivo con Florentino Pérez y con la idea de una Superliga que sigue orbitando sobre el fútbol europeo. Tebas no se mueve un milímetro: Real Madrid puede ser la locomotora más potente del tren, pero mientras él mande en LaLiga, no tendrá vía libre para construir su propia vía paralela.






