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Tragedia en Ciudad Rodrigo durante celebración del Mundial

La noche más feliz del fútbol español se quebró de golpe en Salamanca. En pleno estallido de euforia por el título mundial de la selección, un niño de 13 años murió al derrumbarse parte de una fuente en Ciudad Rodrigo. La fiesta se convirtió en duelo en cuestión de segundos.

El accidente se produjo en la fuente conocida como Árbol Gordo, uno de los puntos neurálgicos de celebración en la localidad salmantina. Pasada la medianoche, alrededor de las 00:30 hora local, varios jóvenes se subieron a la estructura para festejar el triunfo de España por 1-0 ante Argentina en la final del Mundial, resuelta en la prórroga con un gol de Ferran Torres.

La presión sobre la fuente no aguantó. Parte de la construcción cedió y se vino abajo. Entre los escombros, un chico de 13 años perdió la vida. Otros dos jóvenes resultaron heridos, según confirmaron los servicios de emergencia. Uno de ellos, un menor, fue trasladado al hospital con una posible fractura en una pierna.

El estruendo cortó en seco los cánticos y los claxonazos que aún resonaban por la ciudad. Lo que hasta ese momento era una marea de banderas y camisetas rojas se transformó en un escenario de pánico, sirenas y carreras desesperadas para apartar piedras y ayudar a los atrapados.

El Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo lo resumió con crudeza en sus redes sociales: lo que debía ser una noche histórica de alegría por la victoria de la selección se tornó en tragedia. El consistorio expresó su pesar por la muerte del menor y trasladó su deseo de una pronta recuperación para los heridos, a la espera de que se esclarezcan todos los detalles de lo ocurrido.

El centro de emergencias de Castilla y León informó de que recibió varias llamadas alertando del colapso de la fuente. Los primeros indicios apuntan a que el desplome se produjo después de que varias personas se encaramaran a la estructura para celebrar el título mundial, según recogen medios locales.

Mientras el país digiere un segundo Mundial, 14 años después del conquistado en 2010, Ciudad Rodrigo queda marcada por una noche que nadie olvidará. En un rincón de Salamanca, el recuerdo de este título ya nunca irá solo: siempre viajará acompañado por el peso de una ausencia.