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Vinicius Jr. capitán en Riazor: pitada y protagonismo

El Teresa Herrera dejó una imagen potente antes incluso de hablar del marcador: Vinicius Jr. de capitán de Real Madrid, en su primera titularidad de la pretemporada, silbado con cada toque de balón en Riazor. Un 1-0 de preparación ante Deportivo La Coruña con un protagonista entre el césped y la grada.

El brasileño estrenaba brazalete en el torneo veraniego y pisaba por primera vez como profesional el feudo deportivista. El recibimiento fue hostil desde el primer control. Cada conducción, cada regate, cada pase, envuelto en una cortina de abucheos de parte de la afición local.

No es territorio desconocido para él. Acostumbrado a ambientes encendidos lejos del Santiago Bernabéu, Vinicius mantuvo el gesto firme y se centró en lo suyo: ser la referencia ofensiva del equipo.

Un plan claro: balón a Vinicius

Era su primer partido como titular en todo el verano y, aun así, Mourinho no dudó en cargarle de responsabilidad. Brazalete, mando en la izquierda y un mensaje evidente desde el banquillo: cuando haya dudas, buscad a Vinicius.

El brasileño bajó muchos metros para recibir, ofrecer salida y acelerar la jugada. Se movió por dentro, se abrió a la banda, pidió el balón una y otra vez. El juego ofensivo de Real Madrid giró a menudo a su alrededor.

Se notó, eso sí, la falta de ritmo competitivo. Algún control algo largo, decisiones menos finas en los metros finales y un error que pudo salir caro: un pase mal medido que abrió la puerta a una contra de Deportivo, liderada por Pierre-Emerick Aubameyang, que se encontró aislado en la transición local.

No fue la noche más brillante de Vinicius cerca del área, pero sí un paso necesario en su puesta a punto de cara a la nueva temporada. Minutos, responsabilidad y un contexto exigente para ir afinando.

Carreras se suelta a la sombra de Vinicius

El efecto Vinicius no se midió solo en regates o disparos. Su mera presencia arrastró marcas y abrió caminos para otros. Uno de los grandes beneficiados: Álvaro Carreras.

El lateral izquierdo aprovechó los apoyos del brasileño para ganar metros y aparecer en zonas de peligro. Cada vez que Vinicius fijaba rivales por dentro o en la banda, Carreras atacaba el espacio y castigaba con centros que incomodaron a la zaga del Deportivo.

Esa sociedad en el costado izquierdo dejó destellos interesantes. Si Mourinho insiste en construir por ese lado, la conexión Vinicius–Carreras puede convertirse en una de las rutas preferentes del equipo.

La grada, en cambio, no hizo distinciones. Carreras también fue objeto de silbidos, igual que Endrick, señalado por parte del público en un ambiente cada vez más tenso conforme avanzaba el encuentro. En su caso, las protestas se vincularon a acciones puntuales con futbolistas del conjunto de Antonio Hidalgo durante el partido.

La Supercopa de España hace las maletas: de Arabia Saudí a Estambul

Mientras Real Madrid ajusta detalles en verano, la RFEF mueve ficha con uno de sus torneos estrella. La Supercopa de España de 2027 abandona Arabia Saudí y se jugará en Estambul, en el Olympic Ataturk Stadium.

El cambio supone un giro respecto a las últimas ediciones, que habían convertido a Arabia Saudí en sede fija y en una fuente importante de ingresos para la federación. El Ataturk, escenario de la final de la UEFA Champions League en 2023 —con título para Manchester City—, será ahora el centro de operaciones del fútbol español durante una semana.

La RFEF ha señalado la disputa de la Asian Cup 2027 como motivo principal del traslado. El calendario y la logística empujan a mover la Supercopa. El contexto geopolítico también pesa: las tensiones en Oriente Medio ya han provocado cambios en otros deportes, con decisiones como la cancelación de pruebas de Formula One en Bahréin y Arabia Saudí y el traslado del Qatar Grand Prix a Malasia. El fútbol se alinea con esa tendencia y opta, de momento, por un paréntesis.

La federación, eso sí, ya ha puesto fecha para el regreso: la Supercopa volverá a Arabia Saudí en 2028.

Cuatro gigantes, una sede, seis días

El formato no cambia, sí el decorado. Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Real Sociedad serán los cuatro participantes en la Supercopa 2027. Todos, en un único estadio y en un margen muy reducido: del 2 al 7 de febrero, todo en el Olympic Ataturk Stadium.

Un mini-torneo concentrado, sin viajes internos, con foco absoluto en el césped. Y con un aliciente especial para Real Madrid.

El conjunto blanco llega con cuentas pendientes. Barcelona ha dominado el torneo en los últimos años, con tres títulos en las últimas cuatro ediciones. Real Madrid no levanta la Supercopa desde 2024 y ve en Estambul una oportunidad clara para recuperar territorio perdido en un trofeo que se le ha ido escapando.

Vinicius, silbado en Riazor pero cada vez con más galones, apunta a ser uno de los grandes termómetros de hasta dónde puede llegar ese Real Madrid cuando la próxima Supercopa ponga a prueba, de verdad, su jerarquía.