West Ham se interesa en Reo Hatate: el mediocampista del Celtic en la mira
En el este de Londres miran hacia Glasgow. Según la edición impresa del i, recogida por Transfer Feed, West Ham ha puesto la lupa sobre Reo Hatate, centrocampista de Celtic, de cara al próximo mercado estival. No es un seguimiento superficial: en los despachos del London Stadium se han enamorado de sus números ocultos, de esos datos que no siempre saltan a la vista pero que seducen a cualquier departamento de análisis moderno.
A sus 28 años, el internacional japonés lleva ya cuatro temporadas completas en Celtic Park. Tiempo suficiente para asentarse como uno de los mediocampistas más finos y pulidos del fútbol escocés, un jugador que rara vez pierde la compostura y que entiende el ritmo del juego como pocos en la Premiership.
Un curso correcto en liga, brillante en Europa
Su campaña 2025/26 en la Scottish Premiership, sobre el papel, fue sobria. Hatate disputó 27 partidos de liga, con dos goles y dos asistencias. Nada estridente. Pero detrás de esa producción discreta se esconde un perfil más interesante: 83,81% de acierto en el pase y una media de 1,98 pases clave por encuentro, para una valoración global de 6,8 en FotMob.
Donde realmente elevó la voz fue en Europa. En nueve apariciones en la Europa League, el japonés marcó tres goles y dejó la sensación de que, cuando el nivel subía, su fútbol también lo hacía. En un Celtic que conquistó su 12º título de liga escocesa en 13 años, Hatate funcionó como una pieza fiable dentro de una máquina ya muy engrasada.
Su contrato se extiende hasta mayo de 2028 y las estimaciones sitúan su valor de mercado en torno a los 9,8 millones de euros. Una cifra asumible para un club inglés, pero que obliga a acertar: no es una apuesta menor.
El diagnóstico de Nuno y el hueco en la medular
Nuno Espírito Santo ha heredado un centro del campo que pedía cirugía mayor. La última temporada dejó al desnudo todas las carencias: poca agresividad, escasa progresión con balón, incapacidad para controlar partidos cuando el rival apretaba alto. Demasiadas tardes tiradas por no saber mandar desde dentro.
Ahí encaja el nombre de Hatate. No como un mediocentro destructor, sino como un organizador capaz de dar sentido a la posesión y de acelerar el juego cuando se abre una ventana. WhoScored destaca especialmente su capacidad para filtrar balones al espacio. Sus cifras de pases clave en Glasgow respaldan esa etiqueta: es un futbolista que rompe líneas, que encuentra a los delanteros entre centrales y laterales, que da el pase que cambia la jugada.
Para un equipo que ha sufrido moviendo la pelota desde atrás y conectando con la zona de tres cuartos, el perfil tiene lógica. Un técnico como Nuno, que valora el orden pero también necesita chispa en la circulación, ve en el japonés una posible solución a varios problemas recurrentes.
El gran pero: ¿es suficiente para liderar un ascenso?
El talento no se discute. Hatate es de esos jugadores que se disfrutan. Control orientado limpio, cabeza alta, buena lectura del espacio. La duda está en otra parte: ¿es la pieza adecuada para un club de Championship que quiere regresar a la élite?
Los números abren el debate. Sus dos goles y dos asistencias en 27 partidos de liga suponen un bajón notable respecto a su pico de 2024/25, cuando firmó 10 goles y cuatro asistencias. No es un descenso gradual, es una caída brusca en la producción ofensiva.
Ese desplome invita a preguntarse por su trayectoria. ¿Fue aquella temporada su techo puntual o el verdadero nivel al que aspiraba asentarse? ¿Estamos ante un creador de juego en ligero retroceso o simplemente ante un año menos fino en el último tercio?
A eso se suma el salto de contexto. La Scottish Premiership no ofrece, semana tras semana, el mismo nivel de exigencia táctica, física y de intensidad que el fútbol inglés. La historia reciente está llena de ejemplos: futbolistas que parecían intocables en Celtic Park y que, al cruzar la frontera, se han visto desbordados por la velocidad, los duelos constantes y la rigidez de los bloques defensivos en Inglaterra.
Hatate ha demostrado que puede dominar en Escocia y rendir en noches europeas. Lo que debe decidir ahora West Ham es si ese brillo basta para confiarle una parcela clave en un proyecto que no admite margen de error. Porque el próximo paso del japonés no será solo un cambio de liga; será una prueba definitiva sobre si su fútbol, tan elegante en Glasgow, puede sostener el peso de un ascenso en el siempre despiadado fútbol inglés.






