Xavi asume como seleccionador de Países Bajos tras la salida de Koeman
La federación neerlandesa ha dado un giro tan simbólico como valiente: Xavi Hernández será el nuevo seleccionador de Países Bajos tras la dimisión de Ronald Koeman, que dejó el cargo después de un Mundial decepcionante.
El exentrenador del Barça, de 46 años, vuelve a los banquillos dos años después de su salida del Camp Nou en 2024. Lo hace con un compromiso de largo recorrido: ha firmado por cuatro años, con el objetivo de guiar a la Oranje hasta la Eurocopa de 2028 y el Mundial de 2030.
Un relevo con historia compartida
El destino insiste en cruzar a Xavi y Koeman. Ya ocurrió en 2021, cuando el catalán sustituyó al técnico neerlandés en el banquillo del Barça y acabó devolviendo al club a la cima de LaLiga con el título de la temporada 2022-23, además de la Supercopa de España de 2023. Ahora, la escena se repite, pero a escala de selecciones.
Países Bajos llega a manos de Xavi tras un Mundial gris en Norteamérica, donde la selección cayó en octavos de final ante Marruecos, muy lejos de las expectativas que siempre rodean a la Oranje.
En su presentación, Xavi no escondió la carga emocional del paso que da: «Considero un tremendo honor convertirme en seleccionador de Países Bajos», afirmó. «Formado en la academia del Barça, con influencias muy fuertes de Johan Cruyff y Rinus Michels, entre otros, siento una conexión especial con el fútbol neerlandés».
Y fue más allá, subrayando ese vínculo casi sentimental: «Se puede decir que soy en parte un hijo del fútbol neerlandés. Otros grandes entrenadores, especialmente Louis van Gaal, con quien debuté en el Barça, y Frank Rijkaard, también jugaron un papel importante en mi formación como jugador y como entrenador».
El estilo como bandera
La elección no solo tiene peso simbólico; encaja también en la idea de juego que Países Bajos quiere recuperar. Xavi lo dejó claro desde el primer día: «Países Bajos tiene una rica cultura futbolística y una visión muy clara que me atrae enormemente: fútbol de ataque, basado en la posesión, con creatividad, pasión y convicción».
La frase encaja con su trayectoria y con la tradición neerlandesa. Para Xavi, ganar no basta si no se hace con una identidad reconocible: «Por supuesto, el objetivo más importante es y siempre será ganar, pero prefiero hacerlo de una manera que refleje esas características y que la gente pueda disfrutar».
Ve materia prima para ello: «El potencial está ahí, así como una base sólida sobre la que construir. Tengo muchas ganas de empezar este reto junto a los jugadores, el cuerpo técnico y toda la Federación neerlandesa».
De Al Sadd al reto Oranje
Tras una carrera legendaria como jugador, coronada con el Mundial de 2010 y las Eurocopas de 2008 y 2012 con España, Xavi inició su etapa en los banquillos en 2019 con Al Sadd, en Catar. Allí levantó siete títulos y se ganó el salto a un Barça en crisis, al que llegó precisamente para reemplazar a Koeman.
Su etapa en el Camp Nou mezcló reconstrucción y exigencia máxima. Logró el título de LaLiga 2022-23 y la Supercopa de 2023, pero no pudo sostener la dinámica. La temporada 2023-24, sin trofeos, abrió la puerta a su salida y a la llegada de Hansi Flick.
Desde entonces, se mantuvo alejado de los banquillos. Distintas fuentes apuntan a que recibió ofertas de varios clubes y selecciones, pero tras priorizar un año sabático, ninguna propuesta le convenció. En los últimos meses, eso sí, había dejado caer su interés por el fútbol de selecciones.
Ahora, esa idea toma forma con la Oranje. Países Bajos le ofrece el escenario y el tiempo para construir. Xavi, el técnico moldeado por Cruyff, Michels, Van Gaal y Rijkaard, se sienta al frente de la selección que inspiró buena parte de su fútbol.
La pregunta, a partir de hoy, es clara: ¿podrá el “hijo” del fútbol neerlandés devolver a Países Bajos al lugar que su historia reclama?






