Al-Hilal: de la victoria al susto en el partido contra Al-Faisaly
Al-Hilal pasó del paseo al susto en apenas un tiempo. Al descanso ganaba 3-0, con la sensación de haber dejado el partido sentenciado. Después, un bajón brusco, cinco minutos de desconexión y Al-Faisaly se metió en el duelo con dos zarpazos que encendieron las alarmas.
Simone Inzaghi no escondió el problema. En declaraciones recogidas por el diario saudí Asharq Al-Awsat, el técnico italiano desnudó el contraste entre una parte y otra: «En la primera mitad jugamos de maravilla, y en la segunda hubo una falta de rendimiento por parte de algunos jugadores, pero podemos mejorar eso».
El entrenador fue más allá y asumió también parte de la responsabilidad desde el banquillo: «En el segundo tiempo hubo una caída en el nivel, y eso es algo de lo que sufrimos como cuerpo técnico, pero siempre trabajamos para hacer felices a nuestros aficionados».
El caso Theo Hernandez
Inzaghi aprovechó para aclarar la situación de Theo Hernandez, ausente en los últimos encuentros pese a entrenarse ya con el grupo. La pregunta flotaba desde hace semanas; la respuesta llegó sin rodeos.
«Theo Hernandez llegó tarde al grupo y no tuvo un número suficiente de sesiones de entrenamiento, pronto lo veremos con el equipo», explicó el italiano, enfriando cualquier lectura alarmista sobre el lateral francés.
Malcom, entre el césped y el mercado
Otro foco inevitable: el futuro de Malcom. El brasileño ha sido vinculado a un posible traspaso a Al-Diriyah, recién ascendido a la Roshn League, en pleno mercado de verano. Sobre el campo, respondió. Fuera de él, Inzaghi cerró filas.
«Malcom hizo una actuación excelente y debe seguir rindiendo a este nivel», destacó el técnico. Y cuando la cuestión giró hacia los despachos, levantó el muro: «No quiero hablar del mercado de fichajes, porque eso es asunto de la dirección deportiva».
El mensaje es claro: mientras vista la camiseta de Al-Hilal, Malcom se mide solo por lo que ofrece sobre el césped.
Benzema, el cambio y la charla privada
El otro nombre propio de la noche fue Karim Benzema. El francés no encajó bien su sustitución en el minuto 70 y dejó ver su malestar. El gesto dio la vuelta a las redes y la escena pedía explicación.
Inzaghi rebajó el tono del episodio y lo enmarcó en la competitividad del delantero: «Fue una conversación entre un entrenador y su jugador, que incluyó algo de broma y comentarios sobre el desarrollo del partido. Como delantero, siempre trabaja para estar presente en las situaciones de ataque».
Nada de incendio público, al menos de puertas afuera. El italiano protege a su estrella y, al mismo tiempo, deja claro que las decisiones en la banda son suyas.
Los jóvenes llaman a la puerta
Entre tanto foco en las figuras consagradas, Inzaghi quiso dejar un guiño al futuro. Hay cantera y habrá oportunidades.
«Tenemos jugadores de un nivel alto, y Sabri Dahl tendrá su oportunidad en el futuro, él y el resto de los jóvenes», aseguró el entrenador.
Al-Hilal salió con susto pero con victoria, con un aviso serio sobre sus desconexiones y con varios frentes abiertos: el encaje de Theo Hernandez, el futuro de Malcom, el carácter de Benzema y el hambre de los chicos que vienen detrás. El talento sobra. La cuestión es si el equipo sabrá mantener el listón de la primera parte durante noventa minutos cuando la temporada entre en su tramo decisivo.






