Alexis Mac Allister se somete a microtrasplante capilar en Liverpool
Alexis Mac Allister aprovechó las primeras horas de sus vacaciones para algo más que descansar. Tras la eliminación de Argentina del Mundial, el centrocampista de Liverpool voló a Buenos Aires y pasó por un centro médico especializado para someterse a un microtrasplante capilar. Un cambio de imagen personal que, lejos de quedar en la intimidad, ha terminado convertido en tema de conversación en Merseyside.
Las imágenes del jugador, con las marcas recientes de la intervención, se hicieron virales después de que el medio argentino TN desvelara el procedimiento. De inmediato, las redes se llenaron de comentarios de aficionados de Liverpool, muchos de ellos con la misma pregunta en mente: ¿llegará en plenas condiciones al inicio de la Premier League?
Preocupación en la grada, calma en el entorno
Según publicó el diario español Marca, parte de la afición red ha mostrado inquietud por el momento elegido. Mac Allister debe reincorporarse en breve a la pretemporada y el calendario aprieta: no hay demasiado margen antes de que arranque otra campaña exigente en Inglaterra.
El temor es claro: que el periodo de cicatrización y recuperación tras el microtrasplante pueda condicionar su regreso al trabajo a máxima intensidad o, incluso, retrasar su participación en los primeros partidos oficiales.
Desde el entorno del futbolista, sin embargo, el mensaje es diametralmente opuesto. Fuentes cercanas al jugador insisten en que todo estaba planificado con mucha antelación, precisamente para encajar la intervención en el hueco exacto de sus vacaciones. El objetivo: que la fase biológica de curación no interfiera ni con la pretemporada ni con las sesiones de alta carga que prepara el cuerpo técnico de Liverpool.
El procedimiento se llevó a cabo en el centro Capilea, en Buenos Aires, bajo la supervisión de los doctores Mariano Calero y Bruno Szyferman, que incluso compartieron imágenes junto al mediocampista en sus perfiles profesionales tras la sesión.
Un plan anunciado… con humor
La decisión no sorprendió a quienes conviven con él. Mac Allister llevaba tiempo deslizando la idea. Durante una concentración, apareció completamente rapado y se permitió una broma que hoy suena casi a aviso:
“Era un pelado con pelo, ahora soy un pelado con cabeza pelada… A ver si después del Mundial plantamos un poquito, a ver si hay un pequeño canje”.
Detrás de la chanza hay algo más íntimo. El argentino ha comentado en otras ocasiones que el cambio de look tiene un componente familiar: la comparación constante con su padre, el exfutbolista Carlos Javier Mac Allister. Pero también ha señalado que el verdadero motor para cuidar su imagen pasa por su hija pequeña, una motivación que va bastante más allá de las redes sociales o el marketing personal.
Tras la intervención, el centrocampista viajó a La Pampa, su provincia natal, para completar el descanso junto a los suyos. Allí fue fotografiado con aficionados, ya mostrando los primeros signos visibles del trasplante en proceso.
La moda del cabello en clave mundialista
El caso de Mac Allister llega en un contexto curioso: los futbolistas han convertido el cabello en un lienzo más de expresión, incluso ligado a promesas deportivas. El ejemplo más reciente lo protagonizó Gavi, centrocampista de Barcelona, que cumplió por fin con una promesa hecha antes del Mundial de 2026: teñirse el pelo de rosa si España conquistaba el título.
El joven había ido retrasando el momento entre bromas, pero terminó pasando por la peluquería, generando una reacción inmediata en el vestuario blaugrana. Lamine Yamal, que también tiene pendiente su propia promesa mundialista, no tardó en dejar constancia de su sorpresa.
Mac Allister, en cambio, ha optado por algo más definitivo que un tinte. Su apuesta no va de color, sino de raíz. Y mientras Liverpool afina los detalles de su próxima temporada, el argentino se prepara para volver con algo más que las pilas cargadas: también con una nueva imagen, bajo la atenta mirada de una afición que ya ha dejado claro que lo quiere ver bien… del cuello para abajo y, a partir de ahora, también del cuello para arriba.






