Amistoso en St James’ Park: Newcastle cae ante Bayer Leverkusen
El primer amistoso en casa de la era Matthias Jaissle terminó con derrota por 2-1 ante Bayer Leverkusen en St James’ Park. No fue un drama. Sí un recordatorio. Newcastle United entra en una temporada en la que va a tener que morder, correr y sufrir mucho más de lo que su afición se había acostumbrado en los últimos años.
Entre todo eso, una imagen quedó clara en el vestuario: el saludo del técnico a un chico de 17 años, Mason Miley, que se fue sustituido con calambres tras su primera titularidad con el primer equipo. El hermano pequeño de Lewis dejó el campo exhausto.
“Esta es la actitud que necesitamos. Sufrir de verdad hasta que el depósito se vacíe”, subrayó Jaissle. La frase no sonó a tópico. Sonó a línea roja para lo que viene.
Un Newcastle en obras
El club avanza en una operación por el lateral derecho de Benfica, Amar Dedic, y varios nombres importantes del vestuario actual ni siquiera pisaron el césped este sábado: Dan Burn, Tino Livramento, Bazoumana Toure y William Osula se quedaron fuera.
La sensación, sin embargo, ya se había instalado tras la derrota entre semana ante Everton: hacen falta más refuerzos antes del cierre del mercado el 1 de septiembre. Jaissle quiere experiencia para apuntalar un grupo que se ha rejuvenecido de golpe.
“Es importante que se haga algo en el mercado de fichajes. Creo que todos estamos alineados en eso”, remarcó el entrenador.
No exagera al hablar de transición. La última vez que Newcastle jugó en St James’ Park, en mayo, el banquillo lo ocupaba Eddie Howe y en el once aparecían Nick Pope, Kieran Trippier, Bruno Guimarães, Sandro Tonali y Anthony Gordon. Hoy, el paisaje es otro.
Dan Burn, nombrado capitán por Jaissle, confesó en sus notas del programa que al volver de vacaciones sintió que llegaba “a un club nuevo”. Lo celebró como algo necesario: “El cambio a veces es saludable. Va a llevar un poco de tiempo. Estamos en una pequeña transición y es un momento emocionante para formar parte de esto. Hay una gran responsabilidad en los jugadores veteranos que seguimos para mantener los estándares”.
Jaissle repite la misma palabra: transición. El club ha vendido este verano a Guimarães, Tonali y Gordon, y ha apostado por cuatro jugadores de campo de 20 años o menos procedentes del continente. La única excepción al patrón ha sido el portero Lukas Hornicek… que con 24 años tampoco es precisamente un veterano.
Gol en contra a los 44 segundos y caos de camisetas
El estreno de Hornicek en St James’ Park fue cruel. Su primera acción real fue recoger el balón del fondo de la portería. Apenas habían pasado 44 segundos cuando Ibrahim Maza adelantó a Bayer Leverkusen con un disparo con rosca desde fuera del área. Jaissle reaccionó con rabia en la banda, golpeando sus manos con frustración.
El partido arrancó torcido y se volvió extraño a mitad de la primera parte. En la pausa de hidratación, entre abucheos, Newcastle decidió cambiar de equipación: la camiseta local blanquinegra con detalles azules chocaba visualmente con la elástica menta con patrón azul de Leverkusen. El equipo local reapareció con su tercera equipación lila y, de paso, con instrucciones frescas en la pizarra del técnico.
Con ese reajuste táctico, los jugadores empezaron a encontrarse mejor sobre el campo. Y llegó el empate.
El empate de cabeza… y la falta de filo
Elanga ejecutó un saque de esquina envenenado desde la banda. Su centro cerrado encontró a Malick Thiaw, que se elevó en el segundo palo y conectó un cabezazo potente para superar a Mark Flekken. Un gol de manual. Un respiro para el público.
Pero el impulso se quedó ahí. Newcastle, plano en los últimos metros, nunca dio la impresión real de tener otro gol dentro. Le faltó chispa, colmillo, algo de esa malicia que antes aportaban las grandes figuras que se han marchado.
Bayer Leverkusen olió la duda y castigó en la segunda parte. Victor Boniface se deshizo de Sean Steur dentro del área con un movimiento seco y cruzó el disparo al fondo de la red, ajustado al palo. 2-1. Silencio denso en las gradas.
Un amistoso, una advertencia
Jaissle, pese a todo, no se mostró inquieto. Le queda un solo amistoso, ante Strasbourg el domingo, antes del estreno de Premier League frente a Liverpool en este mismo escenario. El técnico mira más allá del marcador de pretemporada.
Se queda con otra imagen: la del ambiente, incluso en un amistoso con derrota. “Estaba muy contento de ver la atmósfera ahora, así que ni siquiera puedo imaginar cómo será contra Liverpool cuando el estadio esté lleno y tengamos todo el apoyo”, apuntó.
El mensaje va directo a la grada y al vestuario: “Tenemos que mantenernos unidos. Con estos desafíos, en este momento de transición, necesitamos a los aficionados junto a los jugadores y el cuerpo técnico”.
Newcastle ya sabe que el camino no será cómodo. La cuestión es si este nuevo proyecto, más joven, más ligero y todavía incompleto, será capaz de mantener el pulso cuando la Premier League deje de conceder amistosos y empiece a dictar sentencias.






