Arsenal sigue de cerca a Andria Bartishvili en la previa de la Champions
Durante años, las rondas previas de la UEFA Champions League pasaban de largo por el norte de Londres. Arsenal se acostumbró a entrar directamente en la fase de grupos o, en los viejos tiempos, a superar sin demasiado ruido una última eliminatoria. La última vez que tuvo que mancharse las botas en la fase de clasificación fue en 2014, cuando un gol de Alexis Sánchez ante Besiktas selló un sufrido 1-0 global y el billete a la liguilla.
Ese escenario pertenece a otra época. El formato ha cambiado, las reglas también. Hoy, los cinco primeros de la Premier League acceden directamente a la nueva fase de liga de la Champions. Nada de rondas previas, nada de viajes incómodos en agosto. Sobre el papel, un verano tranquilo en lo deportivo.
Pero el calendario tiene sus cruces caprichosos. Y las eliminatorias de julio y agosto, aunque Arsenal no las juegue, sí pueden influir en su verano de despachos.
Iberia 1999, una eliminatoria que se mira desde Londres
Entre las muchas batallas anónimas de la fase de clasificación hay una que en el Emirates se sigue con especial atención: la de Iberia 1999. El club georgiano, eclipsado por el ruido del Mundial, se enfrenta al estonio Flora en la primera ronda clasificatoria, con la ida fijada para el miércoles 8 de julio.
El camino es largo y empinado. Si Iberia 1999 supera a Flora, pasará como no cabeza de serie al Grupo 2 de la segunda ronda, donde le espera el conjunto serbio Slovan Bratislava. Si también sortea ese obstáculo, se convertirá en cabeza de serie para el sorteo de la tercera ronda.
Ganar esa tercera eliminatoria le daría acceso al play-off. Y superar el play-off abre la puerta grande: la fase principal de la próxima UEFA Champions League. Sobre el papel, sencillo. En la realidad, un maratón a contrarreloj.
Para Arsenal, cada paso de Iberia 1999 en este recorrido importa. No por el escudo, ni por el coeficiente. Por un nombre propio: Andria Bartishvili.
Un talento de 17 años en el radar de Arsenal
Según la información de football.london, el club londinense está muy interesado en Bartishvili, mediapunta georgiano de 17 años que milita en Iberia 1999 cedido desde Kolkheti Poti. Un perfil creativo, joven, con margen de crecimiento y, sobre todo, en una situación contractual muy delicada para su club de origen.
Su contrato termina a finales de año y no hay renovación acordada. Eso abre una ventana muy clara: los clubes pueden negociar ya un preacuerdo para incorporarlo cuando expire su vínculo actual. El escenario perfecto para los grandes ojeadores de Europa.
Arsenal no está solo en la carrera. Liverpool y el francés Paris FC también han mostrado interés por el jugador. La competencia es real y obliga a moverse con precisión.
Pero hay un matiz clave: las intenciones del propio Bartishvili. Las informaciones apuntan a que el mediapunta quiere completar primero su participación en las eliminatorias de la Champions con Iberia 1999 antes de decidir su futuro. Su prioridad inmediata es el césped, no el contrato.
El ojo georgiano en la secretaría técnica
En el trasfondo aparece otro nombre propio: Maurizio Micheli, nuevo jefe de ojeadores bajo la dirección de Andrea Berta. Micheli llega con un historial que en Arsenal conocen bien: ya detectó talento georgiano de primer nivel con Khvicha Kvaratskhelia, hoy una de las grandes referencias del fútbol europeo.
Ese precedente convierte a Bartishvili en algo más que una simple apuesta exótica. Es una línea de trabajo. Una convicción de que en Georgia hay más talento por descubrir y que conviene llegar antes que nadie.
Arsenal, sin embargo, también carga con sus propias cicatrices recientes en el mercado juvenil. Los intentos fallidos con Jeremy Monga y Emmanuel Mbemba recuerdan que no basta con detectar al jugador adecuado: hay que cerrar la operación en el momento justo y en las condiciones correctas.
Por eso cada balón que toque Iberia 1999 en estas semanas tendrá eco en Londres. No es solo la historia de un club georgiano buscando un sueño europeo. Es también la de un gigante de la Premier intentando no dejar escapar al próximo gran talento antes de que lo haga alguien más decidido.





