Arsenal busca más que defender el título de la Premier League
Martin Ødegaard salió de Cardiff con una sonrisa amplia y un mensaje claro: este Arsenal no solo quiere defender la corona de la Premier League, quiere ir a por todo. Y los recién llegados ya se han puesto a la altura del discurso.
Guimarães y Tzolis irrumpen a lo grande
La Community Shield ante Manchester City no fue un amistoso glorificado para el equipo de Mikel Arteta. Fue una declaración. Arsenal arrasó al vigente campeón de la FA Cup, se puso 3-0 arriba en apenas 48 minutos y dejó la sensación de que el verano ha afinado, no desarmado, al campeón liguero.
Christos Tzolis, fichado por 34 millones de libras desde Club Brugge, se presentó al gran público con la frialdad de un veterano. Primero sirvió el 2-0 a Kai Havertz, atacando espacios y eligiendo el pase justo. Después, ya en la segunda parte, volvió a aparecer para asistir a Ødegaard en el 3-0, una jugada que terminó de romper el partido y de encender al vestuario.
En el centro del campo, Bruno Guimarães ofreció otro tipo de impacto: mando, colmillo y una serenidad que llamó la atención de todos. Llegado desde Newcastle por 75 millones de libras, el brasileño firmó una primera parte dominante antes de dejar su sitio a Declan Rice al descanso. No necesitó más para convencer al capitán.
“Desde el primer día que llegó ha sido algo muy natural”, explicó Ødegaard. “Aunque tuvimos grandes batallas con él en el pasado, ha entrado en el equipo como una parte real y natural del grupo. Y se ve su calidad. Puede ganar el balón, es un luchador, pero también tiene muchísima calidad con el balón. Está tan tranquilo con la pelota… Siempre toma el tiempo justo y encuentra el pase. Es brillante. Y Christos también: es bueno tener jugadores nuevos rindiendo así desde ya”.
Ødegaard se reivindica tras un año frustrante
El noruego habla con la autoridad del brazalete, pero también con la urgencia de quien sabe que tiene cuentas pendientes. La temporada pasada solo pudo arrancar 16 partidos de Premier League por culpa de las lesiones y se quedó en un único gol. Muy poco para un futbolista llamado a marcar el ritmo del campeón.
El verano le cambió el gesto. Con Noruega alcanzó los cuartos de final del Mundial y recuperó sensaciones. Ahora, a los 27 años, se plantea el curso con un punto de ambición personal que se nota en cada frase.
“La temporada pasada, perderme tantos partidos por lesión fue realmente frustrante”, admitió. “Lo que he hecho es usar eso como motivación para este año y hacerme más fuerte. Usar todas esas experiencias de forma positiva. Obviamente quiero ayudar al equipo con más goles, más asistencias y todo eso. Ha sido una buena manera de empezar la temporada”.
Su tanto ante City, llegando desde segunda línea y cerrando el 3-0 tras la asistencia de Tzolis, encaja exactamente con ese plan: más peso en el área rival, más determinación en los metros finales.
Un campeón que no se conforma
El calendario no da tregua. El viernes por la noche, Arsenal abre la defensa del título frente al recién ascendido Coventry. No es un escenario para la relajación, no después de un verano en el que el club ha invertido fuerte y el vestuario ha verbalizado sin tapujos sus objetivos.
Para Ødegaard, el golpe sobre la mesa ante el City de Enzo Maresca no fue un accidente ni un pico de forma prematuro, sino un aviso.
“Queríamos mostrar nuestro nivel”, dijo sobre el triunfo. “Claro que el año pasado ganamos la liga. Pero este año queremos más. Hay mucho más en juego. Queremos hacerlo otra vez en la liga y luego están los otros trofeos. Hay mucho por lo que trabajar y todavía mucho margen de mejora”.
El mensaje es contundente: el campeón no se ve como un equipo que defiende algo, sino como uno que va a la caza de más. Con Guimarães imponiéndose desde el primer día, Tzolis rompiendo partidos desde la banda y un capitán decidido a dejar atrás las lesiones a base de goles y liderazgo, la pregunta ya no es si Arsenal está preparado para competir por varios títulos.
La cuestión es quién va a ser capaz de frenarle.






