Arsenal y el futuro de Myles Lewis-Skelly: ¿por qué se plantea su salida?
Jamie Carragher no daba crédito. Minutos después de ver a Myles Lewis-Skelly firmar una asistencia exquisita para Riccardo Calafiori en el gol que abrió la victoria de Arsenal ante Manchester City en la Community Shield, el excentral del Liverpool se topó con los rumores: el club londinense estaría dispuesto a escuchar ofertas por el canterano este verano.
La reacción fue inmediata. En X/Twitter, Carragher escribió: «¡El papel de MLS en ese gol de Arsenal! ¿De verdad Arsenal quiere echarlo?». La jugada, un destello de calidad de un chico de 19 años en un escaparate de máxima exigencia, contrastaba con la frialdad de los despachos.
Arsenal sondea el mercado por su canterano
Los informes de la última semana apuntan en una dirección clara: Arsenal no forzará la salida de Lewis-Skelly, pero sí ha empezado a mover ficha. Desde el club se habrían puesto en contacto con Chelsea y Manchester United para medir su interés en el joven, una señal inequívoca de que la puerta no está cerrada.
El contexto deportivo pesa. La plantilla de Arsenal está muy cargada tanto en el lateral izquierdo como en el centro del campo. Esa acumulación de perfiles deja a Lewis-Skelly en un escenario complicado de cara a la temporada 2026/2027, después de un curso en el que solo fue titular cinco veces en la Premier League.
Aun así, el futbolista no se rinde. Formado desde niño en el club, mantiene la intención de quedarse y pelear por un hueco durante la próxima campaña. Quiere competir, no marcharse.
United mira a otro Lewis
Mientras el nombre de Lewis-Skelly se mueve en los corrillos del mercado, en Old Trafford miran hacia otro lado. Manchester United tiene otros planes para reforzar su banda izquierda.
INEOS, el grupo que manda en la planificación deportiva, prefiere intentar un acuerdo por Lewis Hall antes que lanzarse a por Lewis-Skelly, pese a que Newcastle United ya ha dejado claro que Hall no está en venta. Aun así, es el perfil que más seduce a la cúpula.
La necesidad es evidente. United busca un refuerzo de última hora para el costado izquierdo de la defensa. No quiere afrontar una temporada de máxima exigencia dependiendo casi en exclusiva de Luke Shaw, el único lateral zurdo puro de la plantilla.
El problema es conocido y lo resumió Erik ten Hag en una entrevista a VI_nl: Shaw, al que definió como «el mejor lateral izquierdo del mundo», arrastra una lesión gravísima del inicio de su carrera que, según el técnico, le impedirá jugar 60 partidos por temporada. A eso se suma que Tyrell Malacia no disputó ni un solo minuto en todo el último curso.
Una ventana que se estrecha
Para un United que regresa a la Champions League y que se medirá a la élite del continente, fiarlo todo a parches en una zona tan sensible del campo roza el riesgo innecesario. La presión se desplaza ahora hacia los despachos.
Jason Wilcox y su equipo encaran las dos últimas semanas de mercado con una doble incógnita sobre la mesa: ¿podrán encontrar el lateral zurdo que alivie la carga de Shaw sin entrar en pujas imposibles? ¿Y hasta dónde llegará el interés real por un talento como Lewis-Skelly, capaz de brillar en Wembley y, aun así, vivir con la sensación de que su club ya piensa en un futuro sin él?






