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Arsenal acelera su reconstrucción: decisiones clave en el mercado de verano

El mercado apenas ha abierto y en el norte de Londres ya se respira ajetreo de junio grande. Arsenal, reciente campeón de la Premier League y subcampeón de la Champions, no se conforma. Mikel Arteta y el director deportivo Andrea Berta se han lanzado a un verano que apunta a ser quirúrgico: un atacante, un centrocampista, un lateral… y una lista larga de nombres importantes cuya continuidad está, como mínimo, en debate.

Barcola, Diomande y la nueva banda que imagina Arteta

El frente ofensivo es la prioridad. Bradley Barcola se ha colocado en el centro del radar gunner tras una semana en la que ha pasado de ser “promesa interesante” a “objetivo serio”. El extremo de PSG, incómodo por su falta de minutos en París, brilló en el Mundial con Francia: entró ante Senegal y, dos minutos después, firmó un gol de auténtico lujo, picando el balón sobre Edouard Mendy tras un pase filtrado de Adrien Rabiot.

Barcola, 13 goles en 49 partidos la pasada temporada, entra en los dos últimos años de contrato. En París no quieren vender, pero las conversaciones para renovar están estancadas y el jugador ha pedido salir en busca de protagonismo. En el Emirates lo ven como una pieza ideal si finalmente se abre la puerta a las salidas de Gabriel Martinelli o Leandro Trossard. El precio, eso sí, será de élite: en torno a 70 millones de libras.

No es el único extremo en la lista. Yan Diomande, la nueva joya de RB Leipzig y sensación del Mundial con Costa de Marfil, también figura entre los candidatos. Las casas de apuestas colocan a Liverpool como favorito, con Arsenal como segundo aspirante. Cualquier operación rondaría los 100 millones. Un fichaje de ese calibre solo se entiende si el club asume una gran venta en la banda izquierda.

Gyökeres, en el centro del tablero

Mientras se habla de extremos, el nueve también agita el mercado. Desde España se ha informado de un principio de acuerdo entre Arsenal y Atlético de Madrid por Julián Álvarez: 43 millones de libras más la inclusión de Viktor Gyökeres en la operación, camino del Riyadh Air Metropolitano. Atleti ya rechazó 130 millones de Real Madrid por el argentino, pero la fórmula que se plantea incluye al sueco como moneda de cambio.

Los números de ambos explican el interés. Álvarez suma 49 goles en 106 partidos con el Atlético. Gyökeres, fichado el verano pasado desde Sporting CP por 55 millones, arrancó con dudas pero terminó como máximo goleador del Arsenal en todas las competiciones, con 21 tantos en 55 encuentros, además de ser pieza clave en el título de Premier y en la clasificación de Suecia al Mundial.

El propio Gyökeres, en plena concentración con su selección, ha tenido que responder a críticas en casa. El exinternacional sueco Martin Åslund cuestionó su primer toque en el 5-1 a Túnez, partido en el que el delantero marcó y asistió. La respuesta fue seca: “Conseguí una asistencia y podría haber dado dos más. No sé cuántas asistencias se supone que debo dar en un partido”. El delantero quiere que este verano corone una temporada histórica. El club, mientras, sopesa si es el momento de hacer caja o de construir a su alrededor.

Manu Koné, Tonali y la batalla por el centro del campo

En el eje del equipo, Arsenal se mueve con sigilo, pero con decisión. Manu Koné, centrocampista de Roma e internacional francés, se ha convertido en una de las carpetas calientes. Según la prensa italiana, el club londinense ya habría alcanzado un acuerdo en lo personal con el jugador y solo faltaría negociar el traspaso con Roma, que le valora en unos 43 millones de libras.

Koné viene de una temporada sólida en Serie A: 37 partidos, dos goles, tres asistencias y un rol importante en el tercer puesto de los giallorossi. Está en el Mundial con Francia, aunque aún no ha debutado en el torneo. L’Équipe asegura que Roma espera venderlo este verano, con Inter también al acecho. El propio jugador, preguntado por su futuro, ha sido tajante: ahora solo piensa en la selección, las decisiones se tomarán después del Mundial.

Más arriba en el escalón de precios aparece Sandro Tonali. Newcastle, obligado a cuadrar cuentas tras quedarse fuera de Europa, escucha ofertas por el italiano. Se habla de una tasación superior a los 100 millones de euros. Arsenal le sigue desde enero, Tottenham ha entrado en la puja y Manchester City también está atento. Manchester United se habría retirado, lo que deja a los de Arteta con una oportunidad… siempre que estén dispuestos a afrontar una operación que, en el propio club, muchos consideran demasiado cara.

Fresneda y el lateral que mira más hacia atrás que hacia delante

El lateral derecho también está en revisión. Ivan Fresneda, ex de Real Madrid y ahora en Sporting, vuelve a escena. Con Ruben Amorim apenas jugó 16 partidos en año y medio, lastrado por una operación de hombro y por un perfil que no encajaba con la idea de carrilero ofensivo del técnico portugués. Con Rui Borges todo cambió: 63 partidos desde su llegada y regreso a la selección sub-21 española, con cuatro internacionalidades el último curso.

Su impacto no se mide en goles (cuatro) ni asistencias (cuatro) en toda su carrera, sino en lectura defensiva, posicionamiento y fiabilidad atrás. Justo el tipo de lateral que Arteta valora para equilibrar un equipo que, por momentos, ha vivido demasiado volcado sobre el campo rival. Real Madrid también vigila a su antiguo canterano. La batalla por su fichaje puede ser silenciosa, pero no barata.

Odegaard, Rice y Saka: líderes entre algodones

Mientras el mercado se calienta, los pesos pesados de la plantilla se juegan un Mundial exigente. Martin Odegaard aprovechó el estreno de Noruega ante Irak para enviar un mensaje a Arteta: también puede mandar a balón parado. El capitán gunner, que rara vez lanza córners en el Arsenal, puso un saque de esquina perfecto para el 3-1 de Leo Østigård, un envío tenso y medido que solo necesitó un leve roce para acabar en la red. Completó el 97,6% de sus pases (41 de 42) y sostuvo a su selección en la sala de máquinas, mientras Erling Haaland se llevaba los focos con un doblete.

En Inglaterra, las miradas se detuvieron en Declan Rice. El mediocentro pidió el cambio en el 72' del 4-2 ante Croacia por unas molestias en la zona lumbar y el isquio alto. Thomas Tuchel, seleccionador inglés, explicó que no quiso arriesgar: vio gestos de incomodidad, habló con el jugador y decidió protegerlo. Rice, al terminar, le aseguró que estaba bien. El diagnóstico es tranquilizador: “nada grande de lo que preocuparse”, en palabras del técnico alemán, pero en Londres nadie se lo toma a la ligera.

Bukayo Saka, por su parte, sigue jugando al límite. Arrastra un problema en el tendón de Aquiles desde marzo y reconoce que está asumiendo un riesgo para estar tanto con el Arsenal en el tramo final de temporada como ahora con Inglaterra. Lo tiene claro: está dispuesto a “tomar la apuesta” con su físico porque sabe que la exigencia no entiende de excusas. Entre el cuerpo médico del club y el de la selección han diseñado un plan para dosificarle; él asegura sentirse mejor que hace unos meses y “listo para ir”.

Madueke, ambición sin techo

Otro extremo gunner, Noni Madueke, ha dejado un mensaje que encaja con la nueva mentalidad del vestuario. Desde la concentración en Estados Unidos, el internacional inglés fue directo: quiere ser uno de los mejores extremos del mundo. Para ello, se exige más goles, más asistencias, más producción tangible. Cree que ya aporta mucho al juego del equipo, pero entiende que la élite se mide en cifras. Es el siguiente paso que se marca en su evolución.

Ese tipo de discurso no pasa desapercibido para Arteta. La competencia en las bandas será feroz si finalmente llegan uno o dos atacantes nuevos. Solo sobrevivirán los que conviertan ambición en rendimiento.

Nwaneri, entre la paciencia y la urgencia

En el capítulo de los jóvenes, Ethan Nwaneri representa un dilema delicado. El canterano de Hale End, que ya sabe lo que es debutar con el primer equipo, vivió una cesión complicada en Marsella: marcó en su estreno, pero se fue apagando y terminó con pocos minutos. Ahora, un informe en redes sociales apunta a que Liverpool “sigue muy de cerca” su situación.

Chris Waddle, ex de Marsella y de la selección inglesa, lo tiene claro: Nwaneri necesita jugar, y jugar mucho. En su opinión, lo ideal sería otra cesión de un año, quizá a un recién ascendido o a un equipo de la zona baja de la Premier, donde pueda tener continuidad real. Waddle avisa del riesgo de quedarse estancado en el banquillo o en el filial y perder confianza. Incluso ve con buenos ojos un movimiento a Newcastle, siempre que llegue con una fórmula prudente: un préstamo con opción de compra, no una apuesta millonaria por un futbolista aún irregular.

En el Emirates, Arteta y Berta deben decidir si el futuro de Nwaneri pasa por ser parte inmediata de la rotación, por un nuevo préstamo o por una venta que, hace un año, habría parecido impensable.

Monga, Bouaddi y la siguiente generación

El trabajo de fondo no se detiene. Arsenal negocia con Leicester City por Jeremy Monga, mediapunta de 16 años que ya se ha acostumbrado a entrenar y entrar en convocatorias con el primer equipo de los Foxes. En el club londinense lo consideran un talento a seguir muy de cerca y estudian un traspaso que podría situarse entre los 10 y 15 millones de libras.

No es un caso aislado. El club ya ha cerrado la llegada de Victor Ozhianvuna para enero de la próxima temporada y tiene apalabrado el aterrizaje en 2027 de los gemelos ecuatorianos Edwin y Holger Quintero. La idea es clara: blindar la próxima década con talento joven antes de que explote en otros lugares.

Ayyoub Bouaddi encaja en ese plan. El mediocentro de Lille, de solo 18 años, lleva tiempo en la agenda gunner. Andrea Berta empezó a moverse por él a comienzos de año, convencido de que se trata de un prodigio de talla mundial. En el Mundial ya ha dejado huella con Marruecos, destacando en la victoria ante Brasil. El jugador, sin embargo, mantiene el mismo discurso que otros objetivos: solo piensa en el torneo. “Estoy feliz de que haya clubes interesados, pero ahora estoy centrado en el Mundial”, explicó a The Athletic.

Rogers, Kroupi y un mercado inflacionado

Cuando Arsenal mira a la Premier para reforzarse, los precios se disparan. Morgan Rogers, en Aston Villa, y Eli Junior Kroupi, en Bournemouth, son dos perfiles ofensivos que gustan en el Emirates. El problema es el coste: Villa no contempla vender por menos de 100 millones de libras; los Cherries valoran a Kroupi por encima de los 86 millones. Manchester United y Barcelona también se han interesado, lo que solo empuja las cifras hacia arriba.

En un verano en el que los gunners quieren ajustar la plantilla sin perder equilibrio financiero, este tipo de operaciones obligan a elegir bien dónde se invierte el gran desembolso.

Salidas: Kiwior, Hein y un vestuario en movimiento

El capítulo de bajas ya ha empezado a escribirse. Jakub Kiwior ha convertido en definitivo su préstamo al Porto: el club portugués pagará 14,7 millones de libras fijos, con variables que pueden elevar la cifra hasta los 19 millones. Karl Hein también se marcha, traspasado a Werder Bremen por unos 2,6 millones tras un curso cedido en el club alemán. Ocho canteranos han sido liberados al término de sus contratos.

No serán los últimos. Futbolistas como Fabio Vieira, Reiss Nelson, Ben White, Christian Nørgaard, Gabriel Jesus, Martinelli y Trossard encaran un verano de incógnitas. Ninguno está oficialmente en venta, pero desde el club admiten que escucharían ofertas importantes. Después de conquistar la Premier, la tentación de mantener el bloque es fuerte. La realidad del fútbol moderno, en cambio, empuja a reciclar piezas para seguir creciendo.

El verano que definirá el siguiente Arsenal

El mercado estará abierto hasta el 1 de septiembre. Dos meses y medio en los que cada decisión pesará más que en años anteriores. Arsenal ya no es un aspirante que busca entrar en la conversación; es el campeón de Inglaterra que ha rozado la Champions y que ahora debe demostrar que sabe sostenerse en la cima.

¿Cuántos fichajes necesita realmente este equipo? ¿Cuántas salidas está dispuesto a asumir para dar un salto más? Las respuestas no llegarán en una rueda de prensa, sino en los despachos y en las firmas que se estampen de aquí a final de verano. Lo que está claro es que en el Emirates nadie contempla quedarse quieto. Y en la Premier, el que se queda quieto, retrocede.