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Asamoah Gyan desafía a Kenia: "Faltan las bases del fútbol"

Asamoah Gyan no viajó a Nairobi para repartir halagos vacíos. El máximo goleador histórico de Ghana miró de frente al fútbol keniano y lanzó un reto claro: o el país apuesta en serio por el fútbol base, o seguirá viendo pasar el tren mientras presume de sus logros en atletismo.

El ex capitán ghanés habló sin rodeos en el Nyayo National Stadium, durante las finales de la Captain Irene Ndanu Super Cup y el Soccer Summit. Entre jóvenes ilusionados, entrenadores locales y dirigentes atentos, Gyan dibujó un diagnóstico tan sencillo como incómodo.

“Estadísticamente, siempre comparo Kenia con Ghana. Ghana está por delante cuando se trata de fútbol porque creo que a Kenia le faltan las bases”, apuntó. “Hay muchos jugadores talentosos aquí, pero parece que el país se ha enfocado más en el atletismo que en el fútbol”.

El peso de la experiencia

Gyan no teoriza desde un despacho. Su historia nace en las calles de Accra y termina en los grandes escaparates del fútbol mundial, con etapas en clubes como Udinese y Sunderland, y goles decisivos en Mundiales con Ghana.

Su mensaje gira alrededor de una palabra: fundamentos.

“Para mí, el fútbol tiene que ver con lo básico. Es la base del juego”, explicó. “Hay que enseñar a los niños a construir ese fondo fuerte desde donde quieren empezar. Cuando tienes una base sólida, llegar al nivel profesional se vuelve mucho más fácil”.

Ahí, en esa estructura que sostiene la carrera de un futbolista desde los primeros toques hasta la élite, es donde Gyan ve la gran grieta del fútbol keniano.

Talento hay; lo que falta es sostenerlo

El ghanés, hoy embajador de las selecciones nacionales de su país y del fútbol juvenil, lanzó una advertencia que sonó a aviso urgente para Kenia.

“La gente aquí sabe jugar muy bien al fútbol, pero cuando no recibe apoyo, se rinde”, señaló. “Por eso proyectos como este son importantes: dan a estos chicos las bases y un trasfondo sólido para llegar al nivel profesional”.

La escena lo respaldaba. En el césped del Nyayo, la Captain Irene Ndanu Super Cup ofrecía justo lo que Gyan reclama: visibilidad, competencia real, entrenadores observando, ojeadores tomando notas. Un pequeño laboratorio donde el talento deja de ser anónimo.

El ex delantero aplaudió la iniciativa sin reservas. Para él, torneos de este tipo no son simples eventos, sino puertas de entrada a un camino que, bien trazado, puede cambiar el destino de una generación.

Un país entre la pista y el césped

Kenia se ha ganado su nombre en el mapa deportivo mundial gracias al atletismo. Fondistas, récords, medallas. Una identidad construida alrededor de la pista.

El problema, según Gyan, es que ese brillo ha dejado en penumbra a un deporte en el que el país también rebosa talento. Y lo dice en un momento clave: las Harambee Stars, dirigidas por el sudafricano Benni McCarthy, empiezan a mostrar señales de crecimiento mientras el país se prepara para un reto histórico.

Kenia coorganizará la Africa Cup of Nations 2027 junto a Tanzania y Uganda. No será un simple torneo; será un examen a toda la estructura del fútbol keniano. Estadio, afición, logística… y, sobre todo, nivel competitivo.

El desafío de cara a 2027

Gyan lo ve con claridad: sin una inversión sostenida en el fútbol base, la ilusión de hoy puede quedarse en un espejismo.

Cree que el país tiene el potencial para convertirse en una potencia regional si fortalece sus estructuras juveniles y multiplica proyectos como la Captain Irene Ndanu Super Cup. No se trata solo de descubrir talentos aislados, sino de construir una cadena continua, un flujo de jugadores preparados para competir año tras año en el continente.

Kenia ya sabe correr más rápido que casi nadie en el mundo. La pregunta, después del mensaje de Asamoah Gyan en el Nyayo National Stadium, es otra: ¿está dispuesta a aprender a construir, con la misma disciplina, el camino que lleve a sus futbolistas desde los barrios hasta la élite africana?