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Aston Villa sin Goretzka: el reto de Emery en Champions

Unai Emery mira al banquillo y no ve a Leon Goretzka. Y esa ausencia, todavía sin un solo minuto disputado, ya pesa como si el alemán llevara meses fuera del equipo.

El centrocampista llegó a Villa Park con el cartel de gran refuerzo, libre tras una etapa llena de títulos en Bayern Munich, llamado a ser el faro veterano de un centro del campo remodelado este verano. Pero el plan se ha torcido antes incluso de empezar: una reacción física al aumento de carga de trabajo ha frenado en seco su estreno con Aston Villa.

El técnico no lo esconde. Antes del estreno continental, Emery admitió el golpe que supone no poder contar con un jugador de ese nivel justo cuando el equipo atraviesa una racha delicada en la liga. “Goretzka’s issue is a bit frustrating, but we have players who can replace him. When he’s coming back, hopefully he can get the consistency in training and playing and we can add his experience. He is a player who will help us in different competitions with the level he has”, explicó el entrenador español, subrayando la importancia del alemán para el largo recorrido de la temporada.

Un cuerpo que dice basta

El propio Goretzka decidió dar la cara. Lo hizo en redes sociales, dirigiéndose a una afición que esperaba verle dominar el centro del campo desde agosto. El mensaje fue claro: su cuerpo no ha soportado bien el cambio de ritmo tras un tramo final en Alemania con poca actividad competitiva.

“Unfortunately, my body has reacted to the increased workload after my time away from the pitch. It's frustrating, but I need this short break now to come back at full strength. I'll use the coming days, including the international break, to recover fully”, escribió el centrocampista.

El diagnóstico es un parón de, como mínimo, un mes. Eso significa que Goretzka no vestirá la camiseta de Aston Villa hasta después del parón internacional de mediados de septiembre. Un retraso que obliga a Emery y su cuerpo técnico a improvisar soluciones mientras el calendario no afloja.

Un inicio liguero que enfría la euforia

El problema llega en el peor momento. Villa ha arrancado la temporada 2026-27 con el pie cambiado: tres jornadas de Premier League, dos derrotas y solo un empate. Un contraste brutal con la explosión de alegría con la que el club cerró el curso pasado.

Emery, sin embargo, se agarra a los signos de mejoría. “I think the last match…we showed, collectively, some improvements. We started (with) the Premier League as our objective at the end of the season, and we are progressing. Still not enough, because we are not getting good results, but tomorrow is a new test, and a new test in Europe”, analizó el técnico, consciente de que el margen de paciencia siempre se acorta cuando los resultados no acompañan.

La Champions League aparece como premio y examen a la vez. “To be here in Champions League is something fantastic, and how we achieved it we can continue feeling proud of how we did, through finishing fourth in the league and winning in Europe. But it’s a new chapter, and completely different. When we started the project here, the vision we had was in our highest expectation, even maybe was not to be in Europe four years in a row, with two in the Champions League”, recordó Emery, reivindicando el camino recorrido desde su llegada.

Viaje a Brujas con cuentas pendientes

El siguiente capítulo se escribe en Bélgica. Aston Villa viaja a Bruges con una mochila que no solo lleva bajas, también recuerdos incómodos: aquel 1-0 en contra en esta misma competición en 2024 aún escuece en el club.

Esta vez, Emery afronta el duelo sin Goretzka y sin Johan Manzambi, también lesionado. No todo son malas noticias: Joao Gomes vuelve tras cumplir sanción y refuerza un centro del campo que necesitará carácter y piernas ante un rival en plena forma.

El conjunto belga llega lanzado, con cuatro victorias en sus cinco primeros partidos de liga. Un ritmo alto, agresivo, que pondrá a prueba a un Villa todavía buscando estabilidad y puntos de referencia sin su fichaje estrella.

La escena está montada: un equipo inglés que quiere confirmar que su regreso a la élite europea no fue un espejismo, un rival crecido en casa y un líder de vestuario, Goretzka, obligado a ver el inicio de la aventura desde la grada. La pregunta ya no es cuándo debutará, sino en qué estado llegará cuando por fin pueda sostener el proyecto en el centro del campo.