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Banyana Banyana se aferra a la vida en la WAFCON

Banyana Banyana se aferran a la vida en Marruecos. Apenas, pero siguen.

En Casablanca, la selección sudafricana firmó una remontada de carácter en la Women’s Africa Cup of Nations (WAFCON): de ir perdiendo 2-0 ante Ivory Coast a rescatar un 2-2 que llegó al borde del abismo, cuando el reloj ya agonizaba.

Durante buena parte del partido, el panorama fue sombrío. Ivory Coast golpeó primero, y luego volvió a hacerlo. Dos goles de desventaja, la clasificación tambaleando y un equipo obligado a reaccionar o despedirse de la competición casi por la puerta de atrás.

Entonces apareció Thembi Kgatlana.

La delantera sudafricana encendió la chispa en la segunda parte con el tanto que redujo diferencias y devolvió algo más que esperanza: devolvió fe. Ese gol cambió el tono del encuentro. Banyana Banyana adelantó líneas, apretó, se jugó el físico en cada balón dividido. Ivory Coast empezó a mirar el reloj.

La presión terminó por romper el muro marfileño en el momento más cruel para las locales y más glorioso para Sudáfrica. Hildah Magaia, en los segundos finales, firmó el 2-2 que mantiene vivo al vigente campeón del continente. Un disparo, un suspiro, y el balón dentro. Instante de silencio, después estallido.

Ese gol lo cambia todo… pero no lo resuelve todo.

Con el empate, Banyana Banyana suman su primer punto en el Grupo B tras dos jornadas. Siguen por detrás de Ivory Coast, que ya tiene cuatro, y miran de reojo a Tanzania, también con tres puntos y con la posibilidad de sellar hoy mismo su billete a cuartos si vence a Burkina Faso en Casablanca.

El margen de maniobra de Sudáfrica es mínimo. Depende de sí misma solo a medias. Necesita ganar en su último partido de grupo, el martes ante Burkina Faso, y esperar que los otros resultados dibujen un escenario amable.

El torneo no las ha expulsado. Todavía no. Después de una remontada así, la pregunta es otra: ¿será este punto el giro emocional que necesitaban para defender su corona en la WAFCON o solo un último acto de resistencia antes del adiós?