Liverpool enfrenta un obstáculo en la llegada de Mbaye
El tiempo se agota en Anfield y la gran apuesta ofensiva del verano empieza a resquebrajarse. El Liverpool ve cómo se complica seriamente la llegada de Mbaye, delantero del PSG, cuando apenas quedan días para el cierre del mercado.
Según L'Équipe, el atacante senegalés está ya al borde de romper definitivamente con la opción de vestir de rojo tras una saga de traspaso larga y agotadora. Mbaye considera que el Liverpool ha alargado el proceso demasiado y, cansado de la espera, se muestra ahora completamente dispuesto a escuchar a otros clubes interesados.
El choque está en el precio. El club inglés y el PSG mantienen posturas muy alejadas en la valoración del internacional senegalés. El mismo medio apunta a una brecha de unos 20 millones de euros entre la oferta del Liverpool y las exigencias del campeón francés. Un abismo que, a estas alturas de agosto, suena a ultimátum: o se cierra pronto o el acuerdo se esfuma.
Las conversaciones entre clubes avanzan, pero el factor emocional empieza a pesar tanto como las cifras. El hartazgo de Mbaye con la duración de las negociaciones amenaza con convertirse en el obstáculo definitivo, por encima incluso de la dureza del PSG en la mesa. En el vestuario parisino no es el único con esa sensación: su compañero Bradley Barcola también habría mostrado cierta frustración por los retrasos.
Todo esto golpea a un Liverpool que llega al tramo final del mercado con urgencias y pocas certezas. La marcha reciente de Mohamed Salah ha dejado un vacío enorme en las bandas. El rendimiento del equipo la temporada pasada ya quedó muy lejos de sus mejores años y el verano ha sido igual de doloroso: también se han ido piezas importantes como Curtis Jones, Ibrahima Konaté y Andrew Robertson.
Andoni Iraola aterrizó en Anfield tras el despido de Arne Slot, víctima de una campaña 2025-26 desastrosa. El técnico español ha recibido algunos refuerzos —Victor Muñoz, Jeremy Jacquet y el cedido del Barcelona Ronald Araújo—, pero ninguno tiene el perfil de fichaje “bandera” que la afición reclama. Para colmo, el club vio cómo el Brighton rechazaba una oferta de 50 millones de euros por Yankuba Minteh. Y mientras tanto, el futuro de Cody Gakpo se oscurece: el delantero neerlandés suena con fuerza para un traspaso rápido al Tottenham Hotspur.
El escenario es claro y preocupante: si el Liverpool no logra cerrar a ninguno de los dos jugadores del PSG ni a su objetivo del Brighton, Iraola afrontará el inicio de la temporada con una de las nóminas de extremos más cortas de toda la Premier League. Un riesgo enorme para un equipo que pretende reconstruirse desde el ataque.
La noticia del enfado de Mbaye irrumpe a menos de diez días del final de la ventana de fichajes y obliga al club a reaccionar. Ya no hay margen para maniobras lentas ni para tácticas de espera. O el Liverpool se decide y ajusta su propuesta al PSG, o verá cómo su principal objetivo ofensivo del verano se marcha a otro destino.
Mientras tanto, el balón no entiende de negociaciones: el conjunto de Iraola debutará en la Premier League 2026-27 el domingo, a domicilio, ante el Newcastle en St James' Park. Y lo hará con una pregunta incómoda sobrevolando el vestuario: quién ocupará, de verdad, el hueco que dejó Salah en la banda.






