Bayern respira con Musiala y busca la Champions con Kane
El regreso de Jamal Musiala, el futuro de Christoph Freund y la ambición desatada de Harry Kane marcan estos días en el Bayern. Tres historias distintas, un mismo telón de fondo: un club que quiere controlarlo todo… salvo el azar de la Champions.
Musiala vuelve, pero a cámara lenta
En Gelsenkirchen no hubo goles, pero sí un pequeño suspiro de alivio para el campeón alemán. Jamal Musiala volvió a jugar un partido oficial con el Bayern. Entró en el minuto 57 ante el Schalke, sustituyendo a Lennart Karl, y de inmediato cambió la energía del equipo, aunque el 0-0 no se moviera.
El internacional alemán, de 23 años, apenas dejó acciones decisivas con balón, pero se le vio vivo, intenso, fuerte en los duelos. Eso, después de lo que había pasado, ya era noticia.
Musiala reaparecía tras varias semanas parado. El club lo había retirado de la competición después de dos colapsos en amistosos, provocados por una disfunción neurológica. A partir de ahí, todo se detuvo para él: fuera de la Supercopa en Dortmund ante el Borussia Dortmund (2-1), fuera del estreno liguero contra el VfB Stuttgart (5-1), fuera también de la primera ronda de la DFB-Pokal en el campo del VfL Osnabrück (3-1).
Max Eberl, miembro de la junta directiva responsable del área deportiva, explicó el plan tras el partido en Schalke. “Después de los incidentes, le dimos parte de la calma que necesitaba”, dijo. Se ajustó la medicación, se habló con los médicos, con el cuerpo técnico y, sobre todo, con el propio jugador. Solo cuando todos dieron el visto bueno, Musiala volvió a entrar en una convocatoria.
Eberl fue claro: si está en la lista, es opción real. “Por eso es absolutamente una opción y será reintroducido de inmediato cuando esté en la plantilla. Estamos contentos de tener a Jamal de vuelta, de que decida partidos para nosotros”.
Sin embargo, el Bayern no quiere acelerar nada. Según Bild, el plan de regreso pasa por ir “sumando minutos paso a paso”. No habrá maratones, sino apariciones medidas, con descansos puntuales para controlar la carga. Todo, coordinado estrechamente con el entrenador Vincent Kompany. Musiala vuelve, sí, pero el club prefiere una reconstrucción paciente antes que un sprint que pueda salir caro.
Freund, en fase de reflexión mientras el Bayern diseña su eje de poder
En los despachos, otro nombre centra las miradas: Christoph Freund. El Bayern quiere blindar a su director deportivo, cuyo contrato actual expira en 2027. La idea, según la Münchner Abendzeitung, es cerrar la ampliación antes de la asamblea general de noviembre.
El club ya ha asegurado la continuidad del director general Jan-Christian Dreesen y del propio Max Eberl más allá del próximo verano. Falta la tercera pieza para completar el triángulo de mando: el austriaco que pilota la planificación deportiva.
No todo está resuelto. Freund se encuentra, según el diario, en una “fase de consideración”. No se trata solo de años de contrato o de salario. En el tablero aparece otro nombre clave: Nils Schmadtke, jefe de ojeadores. Como Freund, tiene vínculo hasta 2027 y es considerado un hombre de confianza de Eberl.
Si Schmadtke se marchara, se abriría una puerta. “Freund podría instalar un jefe de ojeadores según sus ideas”, apunta el medio. Es decir, moldear aún más el departamento de scouting a su imagen.
Pese a estos matices, el ambiente en torno a Freund es positivo. Su trabajo, especialmente en el Campus, recibe elogios constantes. Dentro del club se valora su capacidad para estructurar la base y la relación con Kompany se describe como muy buena. Todo indica que la historia entre Bayern y Freund seguirá, pero el propio director deportivo quiere tener claro hasta dónde llega su margen de maniobra antes de firmar.
Kane, obsesionado con la Champions: “Tiene que ser nuestro año”
En el césped, el gran objetivo tiene nombre propio: Champions League. Y Harry Kane no se esconde. El delantero inglés, estrella absoluta del Bayern, quiere por fin levantar el trofeo que se le ha escapado tantas veces.
“Estamos muy cerca”, afirmó el atacante de 33 años antes del estreno en la máxima competición europea este jueves (21.00 h) ante Bodö/Glimt, en TNT Sports. El recuerdo de la pasada temporada aún escuece. Eliminación en semifinales ante el futuro campeón, Paris Saint-Germain, por detalles que siguen dando vueltas en la cabeza de muchos en Múnich.
“La temporada pasada, pequeños detalles marcaron la diferencia. Entramos en esta temporada diciendo: tiene que ser nuestro año”, lanzó Kane. No es una frase vacía. El Bayern persigue su séptima Copa de Europa y siente que el margen entre el éxito y la frustración es mínimo.
El propio delantero lo sabe. En la Champions, dijo, no basta con ser el mejor equipo. Hace falta algo más: “A veces también necesitas la suerte necesaria en el momento adecuado”. La cuestión, según él, es clara: “La pregunta es si podemos marcar esa pequeña diferencia necesaria para avanzar y ganar la Champions. Ese es mi objetivo. Y es el objetivo de todo el equipo”.
Por eso ni se plantea la retirada. No todavía. Kane, capitán de la selección de Inglaterra, insiste en que aún tiene demasiadas cuentas pendientes. “Todavía hay cosas a nivel de club que quiero ganar. Lo mismo se aplica a la selección”, recordó. La temporada pasada firmó 73 goles entre Bayern y su selección. Una cifra descomunal que no le sacia, sino que le empuja.
“Para mí se trata de saborear este momento el mayor tiempo posible”, añadió. Mientras sus botas sigan produciendo goles a ese ritmo y el Bayern siga rozando la orejona sin atraparla, la pregunta no será cuándo se retirará Harry Kane, sino cuánto tardará el club en convertir esa obsesión en realidad.






