Bouaddi se une al Manchester City como nuevo fichaje récord
El vacío que dejó Rodri en el corazón del Manchester City no ha durado demasiado. El club inglés ha reaccionado con fuerza y ha cerrado el fichaje de Bouaddi, centrocampista internacional con Marruecos procedente de Lille, en una operación de enorme calado económico y simbólico.
Según informó The Athletic, el acuerdo con el club francés se cifra en 95 millones de euros fijos más 5 millones en variables. Un desembolso propio de una superestrella consagrada, no de un adolescente. El contrato es igual de contundente: vínculo hasta el verano de 2031 con opción del club para ampliarlo un año más. El City no solo apuesta; se ata a su apuesta durante casi una década.
El relevo de Rodri, prioridad absoluta
La ofensiva por Bouaddi se aceleró tras un verano de sacudidas en el centro del campo. El City aceptó la salida de Rodri rumbo al Barcelona por 60 millones de euros y, desde ese momento, el mensaje interno fue claro: había que encontrar un “nuevo Rodri” para sostener el modelo de juego de Enzo Maresca.
El técnico no lo escondió. Admitió que la prioridad era resolver el problema del mediocentro defensivo. La respuesta del club ha sido contundente: el marroquí llega para ocupar el lugar más delicado del sistema, el puesto desde el que se manda y se equilibra todo.
La magnitud del traspaso deja clara la fe del cuerpo técnico y del departamento de scouting en el jugador. Para Lille, la operación es histórica: Bouaddi se convierte en la venta más cara de la historia del club, superando con holgura los 80 millones de euros que Arsenal pagó por Nicolas Pépé en 2019.
De promesa del norte de Francia a líder mundialista
El desenlace del fichaje se cocinó a toda velocidad. Bouaddi se quedó fuera de la convocatoria de Lille ante Angers para poder cerrar su salida. Deja Francia con una reputación en plena explosión y con varios hitos precoces a sus espaldas.
Con solo 16 años y tres días, se convirtió en el jugador más joven en debutar con Lille, en un partido de la Conference League en septiembre de 2023, tras formarse en la academia del club. Desde entonces, su progresión no ha hecho más que acelerar.
El gran escaparate llegó en el Mundial de 2026. Ahí dejó de ser una promesa para convertirse en un centrocampista de impacto global. Bouaddi se adueñó del eje de Marruecos, fue titular en cinco de los seis partidos del torneo y acompañó a los “Leones del Atlas” hasta los cuartos de final.
Su madurez táctica y su calma bajo presión destacaron desde el primer día. El ejemplo más rotundo, el duelo ante Brasil: manejó el ritmo del encuentro, sostuvo a su selección en un 1-1 trabajado al límite y terminó el partido como el futbolista con más toques de balón sobre el césped. Para un adolescente, un aviso al mundo.
De Francia a Marruecos: una decisión que lo cambió todo
El recorrido internacional de Bouaddi también ha dado que hablar. Formado en la estructura de selecciones francesas, vistió la camiseta de Francia desde la Sub-16 hasta la Sub-21. Todo apuntaba a un futuro con “Les Bleus”.
En mayo, sin embargo, tomó la decisión que definió su carrera: cambió oficialmente su nacionalidad deportiva para representar a Marruecos. El impacto fue inmediato. No necesitó un periodo de adaptación ni un rol secundario; se convirtió en pieza imprescindible en el centro del campo marroquí durante el Mundial.
Ese giro de rumbo, de promesa francesa a pilar marroquí, ha reforzado su carácter y su peso competitivo. Y el City compra también eso: personalidad para mandar en un vestuario de campeones.
Un adolescente con números de veterano
Pese a su edad, el currículum de Bouaddi ya se acerca al de un jugador asentado. La pasada temporada, su tercera completa en la élite, disputó 42 partidos oficiales con Lille en todas las competiciones. No se escondió en ningún frente.
Su aportación ayudó a que el equipo francés terminara tercero en la Ligue 1 y asegurara billete para la próxima Champions League. A los 19 años, ya sabe lo que es sostener un proyecto que pelea por las plazas altas y que vive bajo la presión de clasificarse para Europa.
No es un fichaje de laboratorio ni una apuesta puramente futurista. Llega un mediocentro que ya ha soportado carga de minutos, partidos de alto nivel y un Mundial con la responsabilidad de titular.
Un City en reconstrucción mira al futuro
El contexto en Manchester también pesa. El club entra en una nueva etapa, sin algunos de sus veteranos más laureados y con una plantilla en plena renovación. En ese escenario, la llegada de Bouaddi encaja en una línea clara: capturar al mejor talento joven del planeta para seguir compitiendo al máximo nivel.
El marroquí aterriza con una misión muy concreta: responder a la gran incógnita del verano, quién ocuparía el puesto de ancla en el centro del campo tras la salida de Rodri. El City ya tiene su respuesta. Ahora falta la parte más exigente: que el chico que mandó ante Brasil se adueñe también del Etihad Stadium.






