Bournemouth marca un récord indeseado en Premier League
Bournemouth salió del partido con un punto, algo de orgullo… y una marca que nadie quiere. El empate deja al equipo en la 15ª posición de la tabla y lo convierte en el primero en la historia de la Premier League que se adelanta en sus cuatro primeros encuentros de la temporada sin ganar ninguno de ellos. Ventaja inicial, mismo desenlace frustrante.
El técnico Rose, sin embargo, no quiso quedarse solo con el golpe estadístico. En declaraciones a BBC Match of the Day tras el pitido final, defendió el carácter de los suyos. “Fuimos por detrás por primera vez esta temporada, reaccionamos bien y, por suerte para mí, no encajamos un gol al final. Tuvimos más ocasiones, más posesión, fuimos el mejor equipo”, subrayó, reivindicando la propuesta y la respuesta emocional del grupo.
No fue un partido cómodo. Brentford apretó en su estilo habitual, cargando el juego en las segundas jugadas y en la superioridad física. “Brentford es un rival duro, son buenos en las segundas jugadas y tienen tipos bastante grandes y también jugadores de calidad. Me gustó cómo competimos, la manera en que defendimos en la mayoría de las situaciones. Me gusta cómo atacamos, nuestra actitud. Tuvimos mala suerte en un par de acciones, así que nos llevamos solo un punto”, lamentó Rose, mezclando satisfacción por la imagen con la amargura de otro triunfo escapado.
Para Brentford, el empate sabe algo mejor en clave histórica. El punto alarga su racha invicta en la máxima categoría frente a Bournemouth a nueve encuentros (cinco victorias y cuatro empates), y calca además su inicio de cuatro partidos sin perder del curso 2023-24. El rival se le sigue dando bien, incluso en días irregulares.
El entrenador de los Bees, Andrews, no se escondió al analizar la actuación de los suyos. Reconoció que el equipo quedó por debajo de su propio listón, pese al brillo individual de su delantero, autor de dos tantos. “Creo que podríamos haberlo hecho mejor. No alcanzamos los niveles que nos marcamos”, admitió, autocrítico con el rendimiento colectivo.
El escenario tampoco ayudaba. “Venimos a un lugar difícil. Ellos juegan de una forma muy específica y a veces fue complicado de manejar. Igualmente, no nos hicimos la vida más fácil con ciertas cosas que estábamos haciendo. En general, creo que es un punto ganado”, valoró Andrews, consciente de que el partido se les podía haber ido entre errores propios y empuje local.
En medio de ese duelo de inercias, una figura brilló con luz propia para Brentford: Schade. Andrews no escatimó elogios para su atacante. “Estuvo eléctrico, de verdad. Desde el segundo en que volvió en pretemporada, la forma en que ha afrontado todo. Está en un buen ritmo con su juego. Se le ve muy libre en este momento, ojalá siga así mucho tiempo”, destacó el técnico, encantado con el momento de forma de su goleador.
Bournemouth, mientras tanto, se queda atrapado en una paradoja cruel: compite, golpea primero, domina tramos largos… y no gana. La resiliencia que ensalza Rose está ahí. Falta que ese carácter, y esa insistencia, se traduzcan por fin en victorias antes de que este inicio de curso se convierta en una losa para toda la temporada.






