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Bruno Guimarães acelera su salida hacia Arsenal

Bruno Guimarães ha pisado el acelerador. Eliminado antes de tiempo del Mundial con Brasil, el centrocampista ya ha activado su plan de verano: salir de Newcastle United y vestirse de rojo con Arsenal cuanto antes.

Según fuentes consultadas por TEAMtalk, los representantes del brasileño han intensificado las conversaciones con el club de Mikel Arteta en los últimos días. La idea de Guimarães es clara: si se puede cerrar un acuerdo, no quiere volver a presentarse a la pretemporada con Newcastle.

El problema es que en St James’ Park no están dispuestos a regalar a su pieza más valiosa. Ni cerca. Internamente se ha descartado por completo cualquier posibilidad de aceptar ofertas en torno a las 60 millones de libras. El mensaje que sale del club es otro: solo un paquete cercano a las 100 millones de libras hará que Newcastle se siente de verdad a hablar sobre la marcha de su mediocentro.

El Mundial cambia el calendario… y los tiempos de Bruno

La sorprendente eliminación de Brasil ante Noruega ha movido el tablero. El plan inicial era que Guimarães siguiera centrado en el torneo y que las conversaciones serias sobre su futuro se aplazaran para más adelante en el mes. Ese escenario ha volado por los aires.

Con Brasil fuera, el entorno del jugador no ha perdido ni un día. Ya se han producido nuevos contactos con Arsenal y, en ellos, el futbolista ha vuelto a dejar claro que su prioridad es jugar en el Emirates bajo las órdenes de Arteta. No es una postura nueva: según adelantó TEAMtalk, el mes pasado ya comunicó al club londinense su deseo de dar ese paso. Ahora, con el verano despejado de compromisos internacionales, ese mensaje se ha reforzado.

Manchester City sigue muy atento y ha mantenido conversaciones positivas sobre un posible acuerdo, pero a día de hoy Arsenal es visto como el favorito en la carrera.

Arsenal, un centro del campo de lujo… que aún quiere más

El verano en el despacho del director deportivo de Arsenal, Andrea Berta, es un ejercicio de malabarismo. El club trabaja en varias operaciones de alto perfil, incluida la ofensiva por la estrella de Aston Villa, Morgan Rogers, y el mantenimiento del interés en el extremo de Club Brugge, Christos Tzolis.

Entre tanto movimiento por fuera, en el norte de Londres tienen claro que el corazón del equipo también necesita otro impulso. Aunque ya cuentan con un centro del campo de enorme nivel —Declan Rice, Martin Zubimendi, Martin Odegaard y el joven Myles Lewis-Skelly—, en el club consideran imprescindible añadir otro mediocampista de élite para competir con garantías en todas las competiciones.

Con la salida de Christian Nørgaard sobre la mesa, Guimarães se ha colocado en lo más alto de la lista. Es el objetivo prioritario.

Newcastle se planta: precio de estrella mundial

El pulso, sin embargo, no será sencillo. En Newcastle no hay ánimo de rebaja ni de negociación blanda. El club ve al brasileño, de 28 años, como uno de los mejores mediocentros del mundo y considera que su tasación responde tanto a su peso en el equipo como al mercado actual.

Una fuente cercana a la situación, que habló con TEAMtalk bajo condición de anonimato, explicó el sentir del jugador y el momento que vive su carrera.

Guimarães, según esa voz autorizada, siente que no puede permitirse desperdiciar los mejores años de su trayectoria lejos de la élite europea. No se trata, insiste, de “abandonar” Newcastle, un club al que considera que lo ha dado todo, sino de dar el salto competitivo que corresponde a alguien que se ve —y es visto— como uno de los grandes mediocentros del planeta. Su objetivo es claro: jugar competiciones europeas de manera estable.

El brasileño asume que nada se moverá sin una oferta adecuada. Todavía no se ha llegado a ese punto, pero su deseo es que todo quede resuelto este mismo mes. Ni él ni Newcastle quieren revivir un culebrón largo al estilo del de Alexander Isak. Guimarães mantiene su cariño por el club y por la afición, pero espera que se entienda que este es, para él, el momento adecuado para buscar un nuevo desafío.

Por ahora, Arsenal sigue en cabeza. Pero con Newcastle firme en su valoración y sin intención de ceder un milímetro, el desenlace de esta operación está aún lejos de la línea de meta. La pregunta ya no es si Bruno quiere irse, sino quién se atreverá a pagar el peaje que exige sacarlo de Tyneside.