BVB lanza mensaje a Bayern: "Ojalá estén un poco molestos"
Borussia Dortmund ha arrancado la temporada sin fallo y, casi sin querer, ha encendido las alarmas en Múnich. Pleno de victorias, buen ambiente y una clasificación que, por ahora, obliga a Bayern a mirar hacia arriba. Lars Ricken, director general deportivo de BVB, no dejó pasar la oportunidad de golpear, aunque fuera con guante de seda.
“Existe una relación muy respetuosa entre ambos clubes. No obstante, en los últimos años tampoco les hemos dado a Bayern la sensación de que tuviera que salir de nosotros una declaración de intenciones”, dijo el dirigente de 50 años en declaraciones a Bild.
La frase sonó diplomática. Pero Ricken guardaba pólvora.
El hecho de que el equipo de Múnich esté dos puntos por detrás y, de momento, por debajo de Dortmund en la tabla le provoca una satisfacción evidente: “No quiero ocultar que espero que estén un poco molestos”, reconoció. Y remató: “Conocemos la clasificación y ellos actualmente no están donde creen que pertenecen. Si ese sentimiento prevalece, me alegraría”.
Un dardo suave, pero directo, en pleno arranque de curso.
Un técnico revelación… con corazón negro y amarillo
Mientras tanto, otro nombre se cuela en la historia de BVB desde la banda de un recién ascendido: Vincent Wagner. El entrenador de SV Elversberg, una de las sorpresas de la Bundesliga, confesó a Bild que, en realidad, su corazón late por Dortmund desde hace casi 30 años.
“Ahora tengo que vigilar lo que digo. Soy aficionado de Borussia Dortmund desde la temporada 1995/1996”, admitió. Lo siguiente fue una frenada en seco a cualquier sueño romántico inmediato: “En este momento aún me falta imaginación para verme un día allí en la banda. Soy feliz en SV Elversberg y contento de poder ser entrenador en la Bundesliga, porque amo mi trabajo”.
Wagner también desveló la raíz de su idea de juego. Dos referentes gigantescos, casi opuestos y, a la vez, complementarios: “Intento que mis equipos jueguen al fútbol de forma holística. La intensidad y la pasión de Klopp combinadas con la comprensión táctica y el detallismo de Pep Guardiola”.
Un entrenador que mira a Dortmund desde la distancia… pero con bufanda imaginaria en el bolsillo.
Mussa Kaba vuelve a escena
En la base de BVB también se mueven las piezas. Mussa Kaba, mediocentro de 17 años, celebró su regreso tras medio año parado por problemas físicos. Volvió directamente al once inicial del segundo equipo en la victoria por 3-2 ante Rödinghausen y disputó la primera parte.
El crecimiento físico y las consiguientes molestias musculares le habían dejado fuera desde marzo. El club optó por un plan de reintroducción prudente. Kaba no fue el único en reaparecer: junto a él, Enzo Duarte, también recién recuperado, sumó minutos importantes con el U23.
El técnico Daniel Rios dejó claro el objetivo prioritario para las próximas semanas: “Ahora se trata de que Mussa y Enzo consigan minutos y entren en ritmo. Siempre hay coordinación con el departamento profesional”.
Nada de prisas. Pero sí un mensaje claro: el futuro se cocina con calma en la cantera de Dortmund.
Sancho, una tentación descartada
El otro gran tema que rodeaba a BVB en los últimos meses llevaba un nombre muy familiar: Jadon Sancho. Libre de contrato y con el recuerdo aún fresco de sus mejores días en el Signal Iduna Park, el rumor de un segundo regreso tomó fuerza. Ricken explicó por qué el club decidió cerrar esa puerta.
“Hasta cierto punto era importante para mí traer caras nuevas, nuevas historias, nuevas figuras con las que identificarse”, subrayó. El concepto era sencillo: renovar el relato, no vivir del pasado.
El problema no era solo deportivo, sino estructural. Para un jugador de esa dimensión, un papel secundario resultaba casi imposible de justificar, tanto internamente como de cara al exterior. “Jadon tiene ese tipo de fuerza”, apuntó Ricken. Incluso con menos minutos, su nombre habría dominado la conversación. El dirigente lo resumió con una frase contundente: temía que “Jadon fuera nuestro único tema”.
Esa presencia mediática habría tenido efecto dominó. “Como consecuencia, tendrías que mirar: ¿vendes a un Fabio Silva?”, planteó. También las incorporaciones previstas habrían quedado en el aire: “¿Puedes entonces traer solo a Karetsas y no a Konstantelias?”.
El impacto alcanzaba incluso a las joyas de la casa. Ricken citó a dos de ellas: “Tenemos jugadores jóvenes como Inacio o Mathis Albert. ¿Entonces tienes que venderlos o cederlos?”.
Demasiadas renuncias para un solo fichaje, por brillante que fuera el recuerdo. El proceso terminó con una decisión clara: no volver a firmar a Sancho. “Estas son decisiones que tomamos”, zanjó Ricken.
Dortmund ha elegido un camino: menos nostalgia, más espacio para nuevas figuras. La cuestión es si esta apuesta por caras frescas y un vestuario sin sombras gigantes será suficiente para sostener el pulso con Bayern cuando la temporada entre en zona caliente.






