Camilo Duran brilla con doblete en victoria del Celtic ante Falkirk
Camilo Duran ofreció justo lo que la afición de Celtic necesitaba tras el tropiezo europeo: un delantero centro implacable y un resultado que, sin ser brillante, al menos devuelve algo de calma. El colombiano firmó un doblete en la victoria por 2-1 ante Falkirk y sostuvo a un equipo que volvió a perdonar demasiado.
Con Kasper Hogh fuera por lesión, Duran recibió por fin su puesto favorito, como nueve puro. No desaprovechó el ascenso en el escalafón. Atacó los espacios, se movió entre centrales y convirtió en oro las primeras media hora de Celtic. Dos goles de ariete, de los que cuentan más que una buena estadística: uno para abrir el marcador, otro para consolidar la ventaja antes del minuto 29.
No se limitó a finalizar. Duran también se ofreció como referencia, descargó de espaldas y habilitó a varios compañeros que se plantaron con claridad ante la portería rival. Ahí apareció el viejo problema: Celtic generó una cascada de ocasiones en la primera parte… y falló una y otra vez. El marcador al descanso pudo ser una goleada; se quedó corto.
Cambio en la Segunda Parte
La historia cambió tras el intermedio. Falkirk adelantó líneas, apretó la salida de balón y empezó a discutirle el ritmo al conjunto local. La presión alta incomodó a Celtic, que ya no encontraba con tanta facilidad a su delantero colombiano ni los pasillos interiores que había explotado en el primer acto.
La valentía visitante acabó teniendo premio. En el minuto 72, un centro al área terminó en desgracia para los de casa: Colby Donovan desvió el balón hacia su propia portería y reabrió un partido que parecía controlado. De repente, el 2-0 cómodo se convirtió en un 2-1 inquietante y el estadio contuvo la respiración.
El gol en contra actuó como un golpe de realidad. Celtic reaccionó, dio un paso adelante y volvió a encerrar a Falkirk cerca de su área. Llegaron centros, segundas jugadas, disparos desde la frontal. Faltó lo que había sobrado a Duran en la primera media hora: precisión en el último toque.
El marcador ya no se movió. Duran se quedó con su doblete, Celtic con los tres puntos y la sensación de que el colombiano ha ganado peso real en el once. Tras la decepción continental, el equipo necesitaba un rostro al que agarrarse. De momento, el de su nuevo nueve aparece en primer plano. La cuestión es clara: ¿será suficiente su pegada para sostener las próximas noches grandes?






